Tsunami: ¿Qué es un Tsunami, de Japon, Más Grande, Vídeos, Imágenes

Se le llama tsunami a un grupo de olas de agua causadas por el desplazamiento de una gran masa de agua, casi siempre de un océano o un lago. Pueden ser causados por terremotos, impacto de meteoritos, erupciones volcánicas y otros fenómenos que suceden tanto debajo como arriba del agua.

Las olas de un tsunami suelen ser distintas a las olas convencionales, por el hecho de que su longitud de onda es mucho más larga. Inicialmente, no parecen olas sino más bien mareas de alta velocidad, y pueden irse creando con frecuencias que van desde unos cuantos minutos hasta varias horas.

¿Qué es un Tsunami?

Un tsunami (津波, del japonés, literalmente gran ola en el puerto) es una ola o un grupo de olas que se producen en el agua cuando éstas son empujadas por una gran fuerza que las hace desplazarse verticalmente.

Los tsunamis pueden ser provocados por erupciones volcánicas, terremotos, meteoritos, derrumbes o explosiones. La energía de un tsunami es constante y depende de su altura y su velocidad. Debido a esto, cuando la ola se acerca a tierra su altura aumenta mientras su velocidad disminuye. Las olas viajan a velocidades elevadas, siendo casi imperceptibles cuando atraviesan aguas profundas; pero su altura puede crecer por encima de los 30 metros cuando alcanzan la línea de la costa, aunque no sean perceptibles en alta mar. Los tsunamis causan una gran destrucción en las islas y costas afectadas.

A los tsunamis se les suele confundir con el término "olas de marea" ("tidal waves"), pero estas últimas están relacionadas con un desbalanceo oceánico producido por la atracción gravitacional que ejercen los planetas y, especialmente, la Luna sobre la Tierra. Además, los tsunamis son muchas veces relacionados únicamente con los terremotos, aunque, por lo dicho anteriormente, esto es falso, ya que pueden existir diversas causas.

El principal causante de los tsunamis son los terremotos, y suelen tardar en aparecer entre 10 y 20 minutos.

Existen pruebas que demuestran que existe la posibilidad de que se produzcan megatsunamis, causados por el hundimiento de partes importantes de una isla en el océano. Uno de estos megatsunami podría producirse en un futuro próximo (en terminos geológicos) cuando el volcán de la parte inferior de la isla de La Palma, en las Islas Canarias, vuelva a la actividad.

Así evoluciona el Tsunami

Las siguientes imagenes facilitadas por la Administración Nacional de Atmósfera y Océanos de Estados Unidos muestra un pronóstico de la evolución del tsunami provocado por el potente movimiento telúrico y posterior maremoto que sufrió Japón.

Más de una veintena de países en la región del Océano Pacífico, entre ellos 10 de América latina, están bajo alerta de tsunami emitida por el NOAA.

EFE/NATHAN BECKER/NOAA HANDOUT Mapa EFE

Imagen de la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU. hoy, viernes, 11 de marzo de 2011, que muestra la situación del mar generada por el terremoto de 8,8 grados Richter vivido hoy en la zona noreste de Japón. EFE/NOAA

Imagen facilitada por la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU. hoy, viernes, 11 de marzo de 2011, que muestra lo niveles de energía en el océano Pacífico generados por el terremoto de 8,8 grados Richter que hoy ha asolado la zona noreste de Japón. EFE/NOAA

Imagen facilitada por la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU. hoy, viernes, 11 de marzo de 2011, que muestra lo niveles de energía en el océano Pacífico generados por el terremoto de 8,8 grados Richter que hoy ha asolado la zona noreste de Japón. EFE/NOAA

Imagen facilitada por la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU. hoy, viernes, 11 de marzo de 2011, que muestra un mapa de la zona noreste de Japón donde un hoy se ha vivido un terremoto de 8,8 grados Richter, el de mayor intensidad de los registrados en las últimas décadas en este país. EFE/NOAA

Imagen facilitada por la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EE.UU. hoy, viernes, 11 de marzo de 2011, que muestra un mapa de la zona noreste de Japón donde un hoy se ha vivido un terremoto de 8,8 grados Richter, el de mayor intensidad de los registrados en las últimas décadas en este país. EFE/NOAA

Tsunami en Japón

EL VIERNES 11 de marzo de 2011, a las 2.46 de la tarde, ocurrió en Japón el cuarto mayor terremoto que se haya registrado en el mundo. La violenta sacudida desencadenó un tsunami gigante, así como poderosas réplicas que mantuvieron aterrada a la población de la zona por semanas. Aunque unas 20.000 personas murieron o están desaparecidas, miles lograron sobrevivir. Estas son algunas de sus historias.

Tadayuki y su esposa, Harumi, se encontraban en casa, en la ciudad de Ishinomaki (prefectura de Miyagi), cuando escucharon un estruendo y todo empezó a sacudirse sin control. “Salimos disparados y nos quedamos fríos al ver enormes fisuras en el suelo”, recuerda Tadayuki. “La casa se tambaleaba violentamente. Salía polvo y más polvo de las paredes; parecía humo.”

El sismo tuvo su epicentro a 129 kilómetros (80 millas) de la costa de Miyagi, y el tsunami dejó devastada una franja de 670 kilómetros (420 millas) a lo largo de la costa pacífica de Japón. En algunos sitios, las olas alcanzaron 15 metros (45 pies) de altura. Barrieron a su paso con rompeolas y diques, y penetraron 40 kilómetros (25 millas) tierra adentro.

Los sistemas de electricidad, gas y agua potable quedaron completamente destruidos. Unas 160.000 casas, fábricas y tiendas sufrieron daños o fueron arrasadas. Llegó a haber hasta 440.000 damnificados viviendo en 2.500 refugios temporales, como escuelas y centros comunales, y muchos otros fueron acogidos por familiares y amigos. Hubo decenas de miles de muertos y heridos, y aún quedan por localizar miles de cuerpos.

Pérdida y dolor

El tsunami provocó muchísimas más muertes que el terremoto. Yoichi, de Rikuzentakata (prefectura de Iwate), se imaginó enseguida que al temblor lo seguiría un tsunami, de modo que llevó a sus padres a un refugio cercano y fue a auxiliar a sus vecinos. Como no dejaba de preocuparse por sus padres, decidió regresar a verlos con su esposa, Tatsuko; pero en ese momento se enteraron de que la ola venía en camino.

Se dirigieron a toda prisa a otro refugio, pero al llegar encontraron la entrada bloqueada por escombros. Entonces, vieron venir el enorme edificio negro del aserradero arrastrado a toda velocidad por el agua. “¡Corre!”, gritó Tatsuko.

Lograron llegar a una escuela ubicada en terreno elevado y desde allí contemplaron al tsunami engullir el entero vecindario. Oyeron a alguien gritar: “¡Mi casa! ¡Se la está llevando el agua!”. Casi tres cuartas partes de la ciudad quedaron en ruinas. En cuanto a los padres de Yoichi, la corriente los barrió; el cuerpo de la madre fue encontrado, pero el del padre no.

Toru estaba trabajando en una fábrica no lejos de la costa de Ishinomaki cuando ocurrió el temblor. En cuanto se detuvo la sacudida inicial, corrió a su auto para tratar de huir y les gritó a los demás que hicieran lo mismo, pues supuso que venía en camino un tsunami.

“Me dirigí a casa, que está en una zona alta —comenta Toru—, pero quedé atrapado en el tráfico. Oí en la radio que el tsunami ya había llegado a una ciudad vecina, así que abrí la ventanilla para poder escapar del auto en caso de ser necesario. De pronto, vi venir a toda velocidad una pared de agua negra de más de dos metros (seis pies) de altura. Los autos que estaban delante se me vinieron encima y la ola nos arrastró a todos tierra adentro.

”A duras penas salí por la ventanilla, pero me llevó la corriente de agua grasienta y maloliente. Fui a dar a un taller mecánico, donde alcancé a sujetarme de unas escaleras. Subí al segundo piso y con gran esfuerzo pude rescatar a tres personas. Los pocos que sobrevivimos a la inundación, a la helada noche y a la nieve no logramos salvar a otros que nos pedían auxilio.”

Cinco días antes del terremoto, Midori, de la ciudad de Kamaishi (en Iwate), había pasado un rato muy agradable en casa de sus abuelos. Acababa de graduarse de la escuela intermedia y quería mostrarle su diploma al abuelo, que llevaba tiempo incapacitado. Él lo leyó y felicitó a su nieta.

Cuando ocurrió el sismo, Midori y su madre, Yuko, les dijeron a los abuelos que seguramente habría un tsunami y que tenían que buscar refugio, a lo que el abuelo contestó: “No, no voy a irme. Nunca ha llegado un tsunami tan adentro”. De todos modos, trataron de sacarlo pero no pudieron levantarlo, así que fueron por ayuda. Lamentablemente, el tsunami ya había tocado tierra y estaba barriendo una casa tras otra. Desde una colina, un hombre las llamó: “¡Rápido, suban acá!”. Midori gritó desesperada: “¡Abuelo! ¡Abuela!”, pero sus gritos se perdieron en el aire. Días después encontraron el cuerpo de su abuelo, pero el de su abuela nunca apareció.

Llega la ayuda

El gobierno japonés despachó enseguida brigadas de bomberos y policías, así como miembros de las Fuerzas de Autodefensa. No tardaron en arribar más de ciento treinta mil efectivos de todo el país para participar en las labores de rescate y asistencia. Después llegó la ayuda de gobiernos extranjeros y organismos internacionales. Pronto había en la zona decenas de equipos de rescate y personal médico volcados en rastrear sobrevivientes, tratar a los heridos y remover escombros.

Takayuki, solo encontró a unas cuantas familias aquella espantosa tarde. “Decidí continuar al día siguiente —relata él—. Tan pronto amaneció, reanudé la búsqueda en auto y luego a pie; no paré hasta el anochecer. Fui a veinte sitios, incluidos varios refugios...”

Shunji explica lo que se hizo en Ishinomaki: “Nos dividimos en equipos para buscar a nuestros hermanos. Cuando llegamos a la zona del desastre, nos quedamos sin palabras. Había automóviles colgando de los postes de luz, casas apiladas unas encima de las otras y montones de escombros más altos que las casas. Vimos una persona muerta sobre el techo de un auto; al parecer no resistió el frío nocturno. Vimos otro auto colgando boca abajo entre los techos de dos casas; tenía un cadáver dentro”.

Shunji sintió un gran alivio al encontrar a varios hermanos en los refugios. “Cuando los vi —dijo—, me di cuenta de lo mucho que los quiero.”

¿Qué hacer en caso de tsunami?

Todos los tsunamis son potencialmente peligrosos, aunque no todos hacen daños en las costas que arriban.

Estar preparados ante una situación de riesgo depende de todos. A continuación, te presentamos algunas recomendaciones para enfrentar mejor una emergencia de este tipo.

Antes

  • No almacenes documentos importantes en lugares bajos. Tenlos en lugares en altura o en contenedores herméticos para evitar que se dañen.

  • Si vives en la zona costera del país, infórmate si tu comuna tiene identificada la zona de inundación por tsunami.

  • Revisa si tu casa se encuentran en una zona de inundabilidad.

  • Identifica las vías de evacuación, puntos de encuentros y la zona sin riesgo de inundación por tsunami.

  • Aprende a cerrar las llaves de paso de la red de gas y electricidad. Las autoridades te pedirán hacerlo en caso de evacuación de emergencia.

Durante

  • Si estás en el borde costero y sientes un sismo violento, protégete con estas tres reglas básicas: agáchate, cúbrete y afírmate hasta que el terremoto termine.

  • Cuando haya terminado, evalúa si el terremoto fue capaz de romper murallas, si te dificultó mantenerte en pie. En cualquiera de estos casos, hay una alta probabilidad de que ocurra un tsunami. No debes esperar a recibir una alerta, ya que un terremoto constituye una alerta natural de tsunami en una zona costera. En estos casos debes evacuar de forma inmediata. No intentes salvar tus pertenencias, ¡sálvate tú!

  • Si recibes información oficial de alerta o alarma de tsunami, o ves que se recoge el mar, evacúa de inmediato.

  • Con tranquilidad, evacúa a pie en el menor tiempo posible, hasta alcanzar la zona libre de inundación por tsunami (30 metros de altura sobre el nivel del mar).

  • Quédate ahí hasta que las autoridades te indiquen que es seguro regresar a tu hogar. El arribo de las olas de un tsunami se puede prolongar hasta por 24 horas.

  • Si no puedes ir hacia un sector alto, sube a un piso superior o al techo de una construcción sólida. Como último recurso, súbete a un árbol firme. Permanece ahí hasta que las autoridades te indiquen que es seguro volver.

  • Aléjate de ríos y esteros. Un tsunami puede penetrar varios kilómetros tierra adentro por algunos de estos cursos de agua.

  • Si te encuentras en una embarcación y el tiempo lo permite, es preferible que evacúen hacia alta mar, sobre una profundidad mayor a los 150 metros. En caso de que esto no sea posible, una combinación de amarre flojo y anclaje, soltando mucha cadena, puede reducir la posibilidad de que tu embarcación se desvíe hacia la tierra (COI).

  • Siempre debes estar atento a la información oficial y no prestar atención a los rumores mal fundamentados.

Después

  • Permanece alejado de los escombros en el agua, ya que pueden representar un peligro para las personas.

  • Vuelve a tu hogar cuando las autoridades comuniquen de forma oficial que la alerta ha sido levantada.

  • Al ingresar a tu vivienda, hazlo con precaución y abre las ventanas para secar el lugar. Retira con una pala el barro mientras esté húmedo.

  • Revisa el suministro de agua para beber y los alimentos que tienes disponibles, ya que pueden estar contaminados con el agua de la inundación.

  • Junta agua potable por si se corta el suministro y hiérvela antes de beberla.

  • Mantente informado mediante una radio o televisión a pilas para seguir las instrucciones que den las autoridades.

  • Usa el teléfono solo para emergencias para evitar que las líneas se saturen. Es preferible que utilices mensajes de texto para comunicarte.

Tsunami más Grande del Mundo

El tsunami es uno de los desastres naturales más temidos por la humanidad, y por supuesto uno de los más destructivos. Un tsunami no es precisamente un terremoto (como algunos creen), sino que el terremoto es una de las posibles causas de un tsunami, que no es lo mismo.

Los tsunamis se originan por una fuerza (puede ser desde un terremoto en el mar hasta el impacto de un meteorito en el océano) que desplaza una masa de agua que va creciendo en cuerpo y velocidad a medida que avanza por el océano. Esta no cesa su avance hasta que impacta con una costa, pero sigue desplazándose incluso sobre la tierra arrasando con ciudades y todo lo que se le cruce en el camino.

A raíz de lo acontecido recientemente en Japón, a continuación repasamos los tsunamis más devastadores de la historia.

Tsunami del Océano Índico en 2004. Este fue uno de los desastres naturales más poderosos e la historia, y ocurrió el 26 de diciembre del 2004 en la costa de Sumatra, Indonesia, a patir de un terremoto de 9.1-9.3 grados Richter. Mató a nada menos que 230.000 personas.

Tsunami de Lisboa en 1755. Este desastre natural ocurrió el 1 de noviembre de ese año, y fue ocasionado por un terremoto que tuvo lugar en el Océano Atlántico. Es posible que este terremoto haya alcanzado los 9.0 grados Richter. 10.000 víctimas.

Tsunami de Arica en 1868. El 16 de agosto de ese año un terremoto de 8.5 grados golpeó la costa de Perú y Chile, destrozando Arica. Se llevó a 70.000 personas.

Tsunami de Messina en 1908. Este tsunami ocurrió el 28 de diciembre de 1908 a raíz de un terremoto de 7.5 grados Richter, y arrasó totalmente con la ciudad, matando a 200.000 personas.

Tsunami de Sendai en 2011. Hace pocos días Sendai cayó en desgracia con un tsunami de enormes proporciones que entró en los récords como uno de los más poderosos ocurridos en el Océano Pacífico. El terremoto alcanzó los 9.0 grados Richter, y es muy pronto para hablar de muertos, pero las cifras estimadas asustan.

La historia nos ha dejado más de 12 grandes tsunamis en el mundo, desde 1960 a 2009. Cada uno de ellos ha tenido una relevancia y magnitud importantísimos sobre todo en cuanto a heridos, muertos y daños materiales se refiere.

A continuación resumimos el alcance de algunas de estas catástrofes:

1960. Este fenómeno es considerado uno de los más graves en la historia. Tuvo lugar en Chile y superó los 9 grados en la escala Richter, lo que provocó incalculables daños, llegando la estela del tsunami incluso hasta Hawai. Alrededor de 490 mil muertos por esta catástrofe.

1964. Las zonas de Alaska, Columbia Británica y el noroeste de California, hasta Crescent City (California), sufrieron la ira de un tsunami de casi 9 grados en la escala Richter, que acabo con la vida de 132 personas.

1976. A un seísmo de 7,9 grados en la escala Richter le acompañó un devastador tsunami en la isla Mindanao (Filipinas) que arrasó 700 km de costa y alcanzó la escalofriante cifra de 8 mil muertos.

1979. De idéntica magnitud en grados que el anterior seísmo, en esta ocasión el tsunami situó su epicentro frente Colombia y Ecuador, en la costa del Pacífico, causando alrededor de 360 muertos.

1986. La costa oeste de Japón fue la víctima este año, con 104 personas fallecidas tras un tsunami en la zona.

1993. Nuevamente fue Japón (costa de Hokkaido) la víctima de un nuevo tsunami que acabo con, al menos, la vida de 202 personas.

1998. En este año, un seísmo de 7,1 grados en la escala Richter originó 2200 muertos en Papua Nueva Guinea, llevándose consigo localidades enteras (Arop y Warapu).

2004. 226 mil muertos de 12 países de la ribera del océano Índico (Indonesia, Sri Lanka, India, Tailandia, Somalia, Maldivas…), fue la cifra que dejo tras de sí el tsunami ocurrido este año con epicentro frente a la isla de Sumatra (Indonesia), junto con los casi 3000 desaparecidos.

2006. La isla de Java sufrió la ira de un poderoso terremoto (7,2 grados) y a parte de innumerables daños, la muerte de 37 personas.

2009. Este año, con un día de diferencia, se vivieron dos tsunamis con sendos terremotos (7,9 y 7,6 grados respectivamente), el primero azotó el Pacífico Sur desde el archipiélago de Samoa a Pago Pago (capital de la Samoa Estadounidense). El segundo, sacudió la isla de Sumatra y se llego a sentir en Singapur y varias zonas de Malasia.

2010. Un terremoto de 8,8 grados en la escala Richter, conmocionó Chile y su intensidad alcanzó Perú, Buenos Aires y Sao Paulo. El tsunami provocado por el movimiento sísmico impactó las costas chilenas devastando varias localidades o lo que quedaban de ellas. El balance fue de 521 fallecidos.

A pesar de que los tsunamis no tienden a repetirse con excesiva frecuencia en el tiempo, encontramos estos fenómenos con cierta asiduidad. No es el propio fenómeno lo preocupante, sino los daños que estos provocan y el estado de indefensión al que someten a la zona o región geográfica azotada.

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