Síntomas del SIDA / Síntomas del VIH

Entre un 50 y un 90 por ciento de las personas que se han infectado por el virus del SIDA experimenta síntomas similares a un catarro o una gripe leve (cansancio, fiebre, pérdida de apetito) que remite a los pocos días, también puede sufrir diarrea, sudoraciones nocturnas o aumento de los de los ganglios linfáticos. La única forma de saber que se ha contraído la infección es con una prueba específica realizada por un profesional sanitario. Muchos VIH positivos no manifiestan los síntomas de presentar la infección hasta que han transcurrido varios años, de ahí la importancia de conocer qué prácticas y situaciones pueden determinar la infección y actuar consecuentemente.

Dado que no existe una cura ni una vacuna contra el VIH, la única medida de prevención posible es evitar aquellas conductas que impliquen el riesgo de infectarse con el virus, como por ejemplo fornicar o compartir agujas para inyectarse.

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ataca el sistema inmunitario y debilita los sistemas de vigilancia y defensa contra las infecciones y algunos tipos de cáncer. A medida que el virus destruye las células inmunitarias y altera su función, la persona infectada se va volviendo gradualmente inmunodeficiente. La función inmunitaria se suele medir mediante el recuento de células CD4. La inmunodeficiencia entraña una mayor sensibilidad a muy diversas infecciones y enfermedades que las personas con un sistema inmunitario saludable pueden combatir. La fase más avanzada de la infección por el VIH se conoce como síndrome de inmunodeficiencia adquirida, o SIDA y puede tardar entre 2 y 15 años en manifestarse, dependiendo del sujeto. El SIDA se define por la aparición de ciertos tipos de cáncer, infecciones u otras manifestaciones clínicas graves.

Síntomas de Infeccion por VIH y el SIDA

La infección por VIH y el SIDA causan diversas síntomas. Pocas semanas después de una infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana) pueden aparecer síntomas tales como una inflamación de los ganglios linfáticos y agotamiento. Los infectados con el VIH no muestran ninguna síntoma especial que pudiera indicar que padecen la infección.

Dentro del marco de la enfermedad inmunodeficiente del SIDA, aparecen síntomas característicos, como es una pérdida de peso excesiva y diarreas permanentes. Sin embargo, señales características de SIDA no existen como tales. Lo que sí puede aparecer son determinadas enfermedades típicamente asociadas al SIDA.

Las señales que indiquen un VIH y SIDA dependerán de la fase de enfermedad en la que se encuentre el afectado. Aquí es importante diferenciar entre una infección por VIH y SIDA: en el caso de la infección por VIH, el enfermo tiene el virus, pero solo se manifiesta de forma similar a una gripe poco después de haberlo contraído y después se pasa y no suele presentar más síntomas. Si deriva en SIDA, el paciente sufre enfermedades que se producen a causa de una defensa inmunológica debilitada. Estas enfermedades son las que marcan el paso de una infección por VIH asintomática al SIDA y se denominan enfermedades definitorias del SIDA.

Los médicos diferencian tres estadios de infección por VIH y de SIDA: estadio A, B y C.

Cómo se Contagia el SIDA

El virus del VIH se ha convertido en una de las epidemias más devastadoras del siglo. Una de las causas del alcance que ha tenido esta enfermedad en la población mundial es la desinformación y el desconocimiento de síntomas, formas de contagio, métodos de prevención y acciones de riesgo a evitar.

Podemos establecer que las formas de contagio más comunes giran en torno a 3 variables:

  • Sangre: contiene la concentración más alta del VIH

  • Fluidos (Semen y Secreciones Vaginales)

  • Leche Materna

Se puede comunicar por:

  • Contacto sexual (vaginales, anales, orales)

  • La sangre y los otros líquidos corporales, a través de:

  • Compartir agujas, drogas intravenosas y los instrumentos asociados

  • Recibir transfusiones de sangre o productos sanguíneos infectados y/o transplante de un órgano infectado

  • Utilizar instrumentos quirúrgicos contaminados que cortan la piel (agujas, jeringas, navajas, agujas para tatuajes, o instrumentos para la circunsición)

  • Herirse con agujas contaminadas u otros objetos afilados

  • Salpicarse las membranas mucosas (por ejemplo los ojos) con sangre o líquidos corporales infectados

  • De modo perinatal (pasado de madre a infante durante el embarazo, el parto, o al dar el pecho)

Puede ser que algunos individuos no tengan síntomas y no sepan que son infectados por VIH. Sin embargo, todavía pueden transmitir el virus a otros. No se puede concluir que una persona es infectada por VIH simplemente al mirarle la cara. Sin embargo, una persona no puede infectarse con VIH por:

  • El contacto social regular

  • Compartir la ropa

  • Tocarse

  • Compartir la comida, los platos o los cubiertos

  • Besarse o abrazarse

  • Tomarse la mano

  • El asiento del excusado

  • Picadura de insectos

  • Lágrimas

  • Saliva

  • Heces

  • Orina

  • Sudor

  • Vivir o trabajar con una persona infectada por el VIH

Partiendo de estas variables, también hay que mencionar varios factores que deben darse para que exista riesgo de contagio o transmisión del virus:

  • El virus del VIH ha de estar presente en una persona, es decir, aunque cometido fornicación, no debemos presuponer una causalidad directa para contraer la enfermedad. La presencia del VIH solo la puede determinar una prueba médica específica.

  • La concentración del virus es determinante. Así para el caso de la sangre, una cantidad pequeña de sangre infectada puede ser más que suficiente para contagiar a otra persona. Sin embargo, para una misma cantidad de otros fluidos (semen o secreción vaginal) el riesgo es bastante menor por tener una concentración de VIH inferior.

  • Para que exista contagio es necesario que el VIH entre en el flujo sanguíneo. Por tanto no sería suficiente haber tenido contacto con una persona infectada para contagiarse del VIH. Conociendo otro tipo de situaciones que favorecen el contagio como son el tiempo que se esté en contacto o condiciones desfavorables al virus (temperatura, acidez, ausencia de oxígeno), tenemos menor riesgo de infección por contagio.

Por último, en cuanto a las vías de transmisión o contagio, ya sabemos que el virus ha de entrar en contacto con el flujo sanguíneo mediante, por ejemplo:

  • Fornicación: actualmente el mayor número de casos se da por contacto heterosexual por vía vaginal.

  • Contacto sanguíneo directo: antes tenía lugar por transfusiones de sangre (por el desconocimiento de la enfermedad), ahora lo más habitual es infectarse por compartir agujas para inyectarse droga o algunos casos de madres que infectan a sus bebes a través de la leche materna.

  • Heridas abiertas o infección de mucosas: la transmisión puede darse en el ano, el recto, la vagina, el pene, la boca y los ojos, así como en heridas abiertas o nuevas, pero nunca en piel intacta sin heridas recientes.

VIH / SIDA - Síntomas

Aquí le damos información para responder a las preguntas más frecuentes sobre VIH y SIDA. No reemplaza la necesidad de hablar con un/a profesional de la salud si tiene VIH o SIDA, si ha estado expuesto/a al virus o tiene el riesgo de exponerse al virus.

Datos y Cifras del SIDA/VIH

  • El VIH sigue siendo uno de los agentes infecciosos más mortíferos del mundo: en los tres últimos decenios se ha cobrado más de 25 millones de vidas.

  • En 2011 había unos 34 millones de personas infectadas por el VIH (las cifras oscilan entre 31,4 y 35,9 millones).

  • El África subsahariana, donde uno de cada 20 adultos está infectado por el VIH, es la región más afectada. El 68% de la población mundial VIH-positiva vive en esta región.

  • La infección por el VIH se suele diagnosticar mediante análisis de sangre en los que se detecta la presencia o ausencia de anticuerpos contra el virus.

  • Aunque no existe una cura para la infección, los pacientes pueden mantener controlado el virus y llevar una vida sana y productiva si siguen un tratamiento eficaz con fármacos antirretrovíricos.

  • En 2012 había en los países de ingresos bajos o medios más de 9,7 millones de personas infectadas por el VIH que recibían terapia antirretrovírica.

¿Qué es la infección por VIH?

El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana, el organismo que causa el SIDA. VIH se encuentra en los líquidos corporales (particularmente la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche del seno) de las personas infectadas con el virus. Una persona puede ser infectada con el virus sin saberlo. Actualmente se cree que la mayoría de las personas infectadas por el VIH tendrán el SIDA. Sin embargo, pueden vivir años con la infección (a menudo más de 10) antes de que se presente el SIDA.

¿Qué es el SIDA?

SIDA (Síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es una condición causada por el VIH. Ocurre cuando la infección por el VIH hace más débil el sistema inmunológico de la persona, y esto limita la habilidad del cuerpo para combatir otras infecciones y enfermedades. Los Centros para Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (el CDC por sus siglas en inglés), define el SIDA como presente en la persona que:

  • Tiene infección por VIH documentada por un laboratorio

  • Ha tenido recuento de la célula CD4 (célula que combate infecciones) menos de 200

  • Ha tenido una o más de las enfermedades que definen el SIDA (algunas se alistan a continuación):

    • Candidiasis (una infección de hongos en el esófago o el tracto respiratorio)

    • Cáncer invasor del cérvix

    • Criptosporidiosis que dura más de un mes (una diarrea causada por parásitos)

    • Citomegalovirus (CMV; un virus que puede atacar muchos sistemas de órganos)

    • Herpes simplex (HSV), una infección viral; úlceras crónicas

    • Kaposi sarcoma (un tipo de cáncer que ocurre usualmente en la piel)

    • Linfoma (un tipo de cáncer que se presenta usualmente en los ganglios linfáticos o el bazo)

    • Mycobacterium avium, MAC en inglés, (infección bacteriana que causa fiebre, pérdida de peso, y enfermedad gastrointestinal)

    • Pulmonía pneumocystis (PCP; una infección pulmonal)

    • Pulmonía recurrente bacteriana

    • Toxoplasmosis (una infección cerebral causada por un parásito)

    • Tuberculosis (TB; enfermedad infecciosa que frecuentemente afecta los pulmones)

    • Síndrome de debilitación (pérdida de peso marcada, diarrea, y fiebre)

Vivir con el SIDA es como vivir con cualquier otra enfermedad crónica. A veces una persona con el SIDA padece infecciones y se siente enferma. También es posible que la persona se sienta muy bien y que participe en actividades normales.

Síntomas del VIH

Los síntomas de la infección por el VIH varían en función del estadio en que se encuentre. Aunque en la mayoría de los casos el pico de infectividad se alcanza en los primeros meses, muchas veces el sujeto ignora que es portador hasta que alcanza fases más avanzadas. En las primeras semanas que siguen al contagio, las personas a veces no manifiestan ningún síntoma, y otras presentan una afección de tipo gripal, con fiebre, cefalea, erupción o dolor de garganta.

A medida que la infección va debilitando su sistema inmunitario, el sujeto puede presentar otros signos y síntomas, como inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso, fiebre, diarrea y tos. En ausencia de tratamiento podrían aparecer también enfermedades graves como tuberculosis, meningitis por criptococos o diversos tipos de cáncer, por ejemplo linfomas o sarcoma de Kaposi, entre otros.

Síntomas del SIDA

El VIH o virus de la inmunodeficiencia humana afecta al sistema inmunitario, debilitándolo y dañándolo progresivamente. Con esta definición, podemos entender la vulnerabilidad que alcanzan las personas con esta deficiencia, ya que su débil sistema inmunitario se expone a todo tipo de infecciones que pueden agravar su estado.

Por otro lado, el SIDA es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, es decir, los síntomas posibles y causas que sufre el sistema inmunitario como consecuencia de la infección por VIH.

Es necesario hacer la distinción entre VIH y SIDA, puesto que a la hora de determinar los síntomas de la infección es importante conocer en qué fase se encuentra el enfermo. Podemos concluir, por tanto, que el SIDA constituye el grado avanzado del VIH.

Una vez que una persona se infecta de VIH, es posible que no sea consciente de ello puesto que los síntomas no tienen una manifestación clara tras contraer el virus. Lo que hay que subrayar es que, tenga o no síntomas de infección, el gran riesgo de contagio que existe en el periodo inicial. Por tanto, para saber si portamos el VIH, sólo es posible mediante pruebas específicas que detecten los anticuerpos del VIH o el mismo VIH.

Los síntomas si empiezan a hacerse visibles una vez que existe un deterioro del sistema inmunitario, traducido en otro tipo de infecciones “oportunistas” que se aprovechan de la vulnerabilidad que comentábamos.

Vamos a describir las distintas fases por las que pasa el virus, en función de los síntomas que presentan los pacientes:

  • Infección primaria: en esta fase puede que no existan síntomas, o bien, presentar el síndrome retroviral agudo, que provoca fiebres, erupciones, dolor articular, entre otros. Desde este momento el virus se puede contagiar a otras personas, independientemente de que se manifiesten o no los síntomas.

  • Fase 1: asintomática o inflamación de nódulos linfáticos, comenzando a dañar el sistema inmunitario.

  • Fase 2: fiebre, sudoración, pérdidas de peso, manifestaciones cutáneas leves (como dermatitis), cefaleas, e infecciones en vías respiratorias…

  • Fase 3: diarrea crónica sin motivos aparentes, fiebre severa, infecciones bacterianas de consideración, tuberculosis pulmonar, etc. En esta fase, algunas personas tienen SIDA.

  • Fase 4: se trata de 22 infecciones oportunistas o tipos de cáncer relacionados con el VIH. En este punto, todas las personas infectadas tienen SIDA.

Conviene aclarar que el tiempo que suele tardar una persona en desarrollar SIDA una vez está infectado de VIH, oscila entre 10 y 15 años, pero es en los primeros 5-10 años cuando corre el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con VIH si no recibe tratamiento. Cuanto más tiempo haya permanecido el virus en el cuerpo sin haber recibido tratamiento, mayor cantidad y gravedad alcanzarán los síntomas.

Se recomienda, para todos los casos de Fase 4 y algunos de Fase 3, que comiencen tratamiento para ralentizar la progresión de la enfermedad.

VIH / SIDA - Investigaciones de Síntomas

Las investigaciones llevadas a cabo por los científicos del NIAID (Inglés: National Institute of Allergy and Infectious Diseases; Español: Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas), entre otros, confirman que en muchos casos no se presenta ningún síntoma cuando se contrae el VIH. No obstante, es posible que uno o dos meses después se tengan síntomas similares a los de la influenza: fiebre, dolor de cabeza, cansancio e inflamación de los ganglios (las glándulas del sistema inmunológico, ubicadas en el cuello y la ingle, que a veces se hinchan cuando se ha contraído una infección). Por lo general, este malestar se confunde con el de otras infecciones virales y desaparece en un período que puede extenderse de una semana a un mes, tiempo durante el cual la enfermedad es muy contagiosa, ya que el VIH se encuentra presente en grandes cantidades en la sangre, el semen y el flujo vaginal.

Igualmente, según los resultados de los estudios realizados por el NIAID, en algunos casos transcurre mucho tiempo antes de que se presenten síntomas más graves, como fatiga profunda sin causa justificada, pérdida rápida de peso, fiebre frecuente y sudores nocturnos profusos. Este período varía considerablemente de persona a persona, y puede prolongarse más de 10 años desde el momento en que el virus entró al organismo de un adulto y hasta 2 años cuando se trata de un niño nacido con la infección del VIH.

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