Resistencia: ¿Qué es Resistencia y Resistencia Electrica? Definición, Tipos, Concepto

La resistencia así como sucede con otros conceptos no tiene una definición universal ya que el término es utilizado y aplicado para describir distintas situaciones y por diversas disciplinas.

Por ejemplo, la más común y corriente es la acepción que está relacionada y se usa muy recurrentemente en la actividad física. Entonces, en este ámbito la resistencia física (aeróbica) es la capacidad física que permite llevar a cabo un trabajo físico de importante intensidad durante un tiempo prolongado. Obviamente en esto tendrá mucho que ver el buen funcionamiento de órganos vitales determinantes como ser el corazón, los pulmones y el sistema circulatorio. La capacidad de resistencia física guarda relación casi directa con la salud cardiovascular, la cual debe ser evaluada en todos los individuos que buscan iniciar o potenciar un plan de ejercicios, en especial a partir de los 40 años.

Asimismo, otra acepción de resistencia también muy familiar y presente en nuestras vidas cotidianas es la resistencia eléctrica. Se dice que una sustancia tiene resistencia eléctrica cuando esta se opone a la circulación de la corriente. Esta definión abarca a la corriente continua y la alterna. En tanto, según el tamaño de resistencia que imponga, la sustancia puede ser conductora, semiconductora y aislante. En la ecuación tradicional de resistencia, se incluyen la diferencia de potencial o voltaje y la intensidad de corriente o amperaje. El cociente de estos 2 parámetros define el nivel de resistencia en el circuito eléctrico, mientras que la división inversa da lugar a otra magnitud, conocida como conductancia y de mayor aplicación en modelos de bioelectricidad. Toda la tecnología moderna, de un modo u otro, se fundamenta en la aplicabilidad de las ecuaciones de resistencia eléctrica, también conocidas con el nombre general de ley de Ohm.

¿QUÉ ES RESISTENCIA?

Entendemos por resistencia física a la duración que puede tener un individuo cualquiera durante la realización de un ejercicio, mezclando la buena respiración con la correcta ejecución, logrando así, mantener una actividad física por mucho tiempo, cansándose menos que sus pares. Debido a su importancia, y a todo lo que contempla la resistencia física, es la aptitud más requerida durante cualquier ejercicio, siendo así un pilar fundamental a la hora de practicar algún esfuerzo físico.

La resistencia cardio-respiratoria se puede definir como la capacidad para realizar tareas moderadas que impliquen la participación de grandes masas musculares durante periodos de tiempo prolongados. Se basa en la capacidad funcional del aparato circulatorio y respiratorio de ajustarse y recuperarse de los efectos del ejercicio muscular. Para muchos especialistas es el más importante de los elementos relacionados con la salud, dado que resulta básica para el desarrollar y mantener la salud cardiovascular (Rodríguez, 1995).

En el desarrollo de la resistencia cardio-respiratoria es muy importante el modo o el tipo de actividad utilizado. Andar, correr, montar en bicicleta, nadar, remar, esquí de fondo, subir y bajar escaleras son los más utilizados. Las respuestas fisiológicas dependen de los grupos musculares utilizados, el porcentaje de masa muscular implicada, la posición del cuerpo y de si exige soportar peso parcial o totalmente. Son actividades que se caracterizan por ser continuas, cíclicas y donde intervienen grandes grupos musculares durante un período prolongado.

La intensidad se puede considerar la variable más importante, y la más difícil de determinar, ya que sobre ella van a adaptarse todos los demás parámetros (Ferrer, 1998). Ésta debe oscilar entre el 55% y el 85% de la frecuencia cardíaca de reserva ó entre el 60-90% de la frecuencia cardíaca máxima (según el nivel físico). La duración debe oscilar entre los 20 y 60 minutos (la duración recomendada está en función de la intensidad y la frecuencia semanal), con una frecuencia mínima de 3 sesiones por semana.

Inicialmente, aunque la intensidad sea baja, la duración debe ser corta y, después, se irá aumentando gradualmente a medida que la persona se habitúe al ejercicio y su resistencia mejore. Para personas con un nivel inicial de condición física muy bajo es mejor hacer varias sesiones en un mismo día, de poca duración (unos cinco o diez minutos). Cuando la forma física aumente se pueden hacer 1 ó 2 sesiones diarias algo más largas. Después se puede pasar a tres o más sesiones por semana.

El centro para el control y la prevención de enfermedades recomienda una frecuencia diaria, a intensidad moderada, que permita acumular al menos 30 minutos de ejercicio físico al día, o sea, la sesión de ejercicio físico no tiene que ser continua obligatoriamente, sino que también es saludable acumular ese tiempo en varias sesiones diarias (fraccionado).

Esta forma de entrenamiento es adecuada para personas con problemas cardiovasculares. Estos deben evitar ejercicios que tengan carácter competitivo, así como esfuerzos violentos. Sea cual sea el estado de salud de una persona, es recomendable someterse a un reconocimiento médico que identifique cualquier problema que pueda limitar el ejercicio físico o requiera tratamiento antes de iniciarse el mismo.

En cuanto a la frecuencia semanal, cuando se inicia la actividad elegida deben realizarse tres sesiones semanales, y de forma gradual y progresiva (en unas 4 semanas), ir aumentando la frecuencia hasta cinco sesiones semanales. Primero hay que lograr una frecuencia semanal óptima. Posteriormente se aumentará la intensidad del ejercicio físico, sin sobrepasar el límite superior del 85% de la frecuencia cardiaca de reserva.

La institución que más ha analizado el rango de actuación dentro de cada una de estas variables es el Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM), quien ha venido lanzando lo que se ha dado en llamar "posicionamientos" sobre la cantidad y calidad recomendada de ejercicio físico. La siguiente tabla expresa los valores que esta institución recomienda para que una actividad cardiorrespiratoria se considere saludable.

VARIABLE

RECOMENDACIÓN DEL ACSM

FRECUENCIA (DÍAS DE LA SEMANA QUE SE HACE ACTIVIDAD)

ENTRE 3 y 5 DÍAS / SEMANA

INTENSIDAD ó ESFUERZO REQUERIDO

55-90% de la Frecuencia Cardíaca Máxima; 40-85% de la Frecuencia Cardiaca de Reserva

DURACIÓN (TIEMPO DE ACTIVIDAD POR DÍA)

20-60 Minutos de actividad continuada o con paradas (sesiones de 10 minutos varias veces al día).

MODO O TIPO DE ACTIVIDAD

Cualquiera que emplee grandes grupos musculares y pueda ser mantenida de forma continua (caminatas, correr, bicicleta, remo, etc.).

Es importante analizar el impacto que producen ciertas actividades sobre las articulaciones. En principiantes, personas mayores, personas con antecedentes de lesiones o enfermedades en las articulaciones, mujeres que se encuentran en la fase de menopausia y postmenopausia, así como personas con exceso de peso se recomiendan actividades de bajo impacto.

Actividades aeróbicas según su posible impacto articular

ALTO IMPACTO

BAJO IMPACTO

Correr, baloncesto, voleibol, balonmano, actividades de salto, esquí alpino.

Caminar, montar en bicicleta, nadar, juegos acuáticos, esquí de fondo.

¿QUÉ ES LA RESISTENCIA ELÉCTRICA?

La resistencia eléctrica es la relación existente entre la diferencia de potencial eléctrico al que se somete a un medio o componente y la intensidad de la corriente que lo atraviesa:

R = V/I (véase la ley de Ohm)

La resistencia eléctrica se suele representar con la letra R, y su unidad en el SI es el ohmio, definido como la resistencia de un conductor en el cual la corriente es de un amperio cuando la diferencia de potencial entre sus extremos es de un voltio. El inverso de la resistencia se denomina conductancia eléctrica y su unidad es el siemens.

De la ecuación anterior se desprende que cuanta menor sea la intensidad de la corriente, mayor será la resistencia, por ello se dice que la resistencia eléctrica es un medida de la dificultad que opone un conductor al paso de la corriente a su través.

Para una gran variedad de materiales y condiciones, la resistencia eléctrica no depende de la cantidad de corriente o la diferencia de potencial aplicada por lo que ambas son proporcionales, siendo la resistencia de un conductor función de las características del material y la temperatura a la que éste se encuentra:

R = l ρ / s

donde:

  • R = Resistencia

  • l = Longitud

  • s = Sección

  • ρ = Resistividad (Característica para cada material y temperatura)

Características físicas de un material que definen su resistencia eléctrica

Un material de mayor longitud tiene mayor resistencia eléctrica.

  • El material de mayor longitud ofrece mas resistencia al paso de la corriente que el de menor longitud

Un material con mayor sección transversal tiene menor resistencia. (Imaginarse un cable conductor cortado transversalmente). La dirección de la corriente (la flecha de la corriente) en este caso entra o sale de la página.

  • El material de menor sección (círculo amarillo más pequeño) ofrece mayor resistencia al paso de la corriente que el de mayor sección

Los materiales que se encuentran a mayor temperatura tienen mayor resistencia.

La unidad de medida de la resistencia eléctrica es el Ohmio y se representa por la letra griega omega (Ω) y se expresa con la letra "R".

Tipos de Resistencias

Hay varios tipos de resistencias pero en definitiva se agrupan en fijas y variables. Las fijas se denominan de esta forma:

Bobinadas.

Suelen venir así para disipar potencia. Se fabrican sobre una base aislante en forma cilíndrica para enrollar un hilo de alta resistividad (wolframio, manganina, constatán). La longitud y sección del hilo darán su resistividad juntamente con la composición de éste. Suelen venir marcadas en la superficie y se utilizan para las grandes potencias pero con el inconveniente de ser inductivas.

Aglomeradas.

Están realizadas de una pasta con granos muy finos de grafito. Estas son de las más utilizadas. Sus valores vienen determinados por el código de colores.

Al igual que la bobinadas constan de un hilo enrollado pero se le somete a un proceso de vitrificación a alta temperatura (barniz especial) cuyo cometido es proteger el hilo resistivo y evitar que entren en contacto las espiras enrolladas. Es en este barniz donde se marca el código de colores.

Película de Carbono.

Se pone una fina capa de pasta de grafito encima de una base cilíndrica de cerámica. La sección y su composición determinarán el valor de la resistencia.

Pirolíticas.

Son muy parecidas a las anteriores, pero con una película de carbón rayada en forma de hélice para ajustar el valor de la resistencia. Son inductivas.

El otro tipo de resistencias son variables, nos interesa obtener una resistencia cuyo valor pueda variarse según la aplicación. Se fabrican bobinadas o de grafito, deslizantes o giratorias.

Resistencia de los metales al paso de la Corriente eléctrica

Todos los materiales y elementos conocidos ofrecen mayor o menor resistencia al paso de la corriente eléctrica, incluyendo los mejores conductores. Los metales que menos resistencia ofrecen son el oro y la plata, pero por lo costoso que resultaría fabricar cables con esos metales, se adoptó utilizar el cobre, que es buen conductor y mucho más barato.

Con alambre de cobre se fabrican la mayoría de los cables conductores que se emplean en circuitos de baja y media tensión. También se utiliza el aluminio en menor escala para fabricar los cables que vemos colocados en las torres de alta tensión para transportar la energía eléctrica a grandes distancias.

Entre los metales que ofrecen mayor resistencia al paso de la corriente eléctrica se encuentra el alambre nicromo (Ni-Cr), compuesto por una aleación de 80% de níquel (Ni) y 20% de cromo (Cr). Ese es un tipo de alambre ampliamente utilizado como resistencia fija o como resistencia variable (reóstato), para regular la tensión o voltaje en diferentes dispositivos eléctricos. Además se utilizan también resistencias fijas de alambre nicromo de diferentes diámetros o grosores, para producir calor en equipos industriales, así como en electrodomésticos de uso muy generalizado.

Entre esos aparatos o quipos se encuentran las planchas, los calentadores o estufas eléctricas utilizadas para calentar el ambiente de las habitaciones en invierno, los calentadores de agua, las secadoras de ropa, y la mayoría de los aparatos eléctricos cuya función principal es generar calor.

Otro elemento muy utilizado para fabricar resistencias es el carbón. Con ese elemento se fabrican resistencias fijas y reóstatos para utilizarlos en los circuitos electrónicos. Tanto las resistencias fijas como los potenciómetros se emplean para regular los valores de la corriente o de la tensión en circuitos electrónicos, como por ejemplo, las corrientes de baja frecuencia o audiofrecuencia, permitiendo controlar, entre otras cosas, el volumen y el tono en los amplificadores de audio.

Vídeos Gratis
www.Santos-Catolicos.com
¡DVDs, Artículos y Libros Gratis!
FREE DVDS & VIDEOS
WATCH & DOWNLOAD ALL THE DVDS & VIDEOS FOR FREE!