Lípidos y Lipoproteínas: ¿Qué son los Lípidos? Metabolismo, Clasificación, Función, Tipos, Definición, Concepto

Lípidos

  1. Los lípidos son las grasas. Hay dos grupos principales según su estructura molecular: los derivados del núcleo del ciclopentanoperhidrofenantreno y los triésteres de la glicerina y los ácidos grasos.

  1. Los lípidos son un conjunto de moléculas orgánicas, compuestas de carbono e hidrógeno, oxígeno, fósforo, azufre y nitrógeno. Se caracterizan por ser hidrofóbicas, es decir insoluble en agua, pero solubles en alcohol, bencina, benceno, etc..

  1. Lípidos, forman parte de la dieta, y es necesario que así sea, ya que son imprescindibles para que la alimentación sea equilibrada, completa y armónica. Los lípidos deben representar entre el 25 – 30% del valor calórico total, 1 gr. de lípidos aporta 9 kcal.

Lipoproteínas

Las lipoproteínas son complejos macromoleculares compuestos por proteínas y lípidos que transportan masivamente las grasas por todo el organismo. Son esféricas, hidrosolubles, formadas por un núcleo de lípidos apolares (colesterol esterificado y triglicéridos) cubiertos con una capa externa polar de 2 nm formada a su vez por apoproteínas, fosfolípidos y colesterol libre. Muchas enzimas, antígenos y toxinas son lipoproteínas.

Las apolipoproteínas de las lipoproteínas tienen, entre otras funciones, la de la estabilización de las moléculas de lípidos como triglicéridos, fosfolípidos, colesterol, en un entorno acuoso como es la sangre. Actúan como una especie de detergente y también sirven como indicadores del tipo de lipoproteína de que se trata. Los receptores de lipoproteínas de la célula pueden así identificar a los diferentes tipos de lipoproteínas y dirigir y controlar su metabolismo.

¿Qué son los Lípidos?

¿Qué son, y de qué están compuestos los lípidos?

Los lípidos, corresponden a un grupo de compuestos diversos químicamente, que en los mamíferos y humanos son acumulaciones de grasa, reservas de moléculas fáciles de ser usadas como energía. O sea son verdaderos depósitos energéticos.

Los mamíferos y humanos almacenamos lípodos como grasas, mientras que por ejemplo los peces lo hacen como ceras; por otro lado en las plantas, los lípodos se almacenan como aceites protectores.

Además de las conocidas grasas, también encontramos entre los lípidos a vitaminas, hormonas, pigmentos, y componentes de las membranas celulares, entre otras cosas.

Los lipidos, son aquellos compuestos llamados comunmente grasas.

Se encuentran formados por C,H,O,N y además otros elementos como el P(fosforo) y el S(el azufre).

La unidad fundamental de los lipidos, corresponden a los acidos grasos, que se llaman también glicéridos.

Funciones de los Lípidos

Los lípidos desempeñan cuatro tipos de funciones:

  • Función de reserva. Son la principal reserva energética del organismo. Un gramo de grasa produce 9'4 kilocalorías en las reacciones metabólicas de oxidación, mientras que proteínas y glúcidos sólo producen 4'1 kilocaloría/gr.

  • Función estructural. Forman las bicapas lipídicas de las membranas. Recubren órganos y le dan consistencia, o protegen mecánicamente como el tejido adiposo de piés y manos.

  • Función biocatalizadora. En este papel los lípidos favorecen o facilitan las reacciones químicas que se producen en los seres vivos. Cumplen esta función las vitaminas lipídicas, las hormonas esteroideas y las prostaglandinas.

  • Función transportadora. El tranporte de lípidos desde el intestino hasta su lugar de destino se raliza mediante su emulsión gracias a los ácidos biliares y a los proteolípidos.

Los lípidos cumplen diversas funciones en el organismo como son:

  • Energética: pueden utilizarse como reserva energética, debido a que aportan más del doble de energía que la producida por los glúcidos.

  • Reguladora: por ejemplo, el colesterol es un precursor de hormonas sexuales y de la vitamina D, las cuales desempeñan funciones de regulación.

  • Transporte: la grasa dietética suministra los ácidos grasos esenciales, es decir, el ácido linolénico y el ácido linoleico, siendo necesaria para transportar las vitaminas A, D, E y K que son solubles en grasas y para ayudar en su absorción intestinal.

  • Estructural: hay distintos lípidos, como el colesterol y los fosfolípidos, que constituyen parte de las membranas biológicas.

Lípidos o Grasas

La grasa se encuentra debajo de la piel, sirviendo como reserva de energía, produciendo más del doble de energía que la liberada por proteínas e hidratos de carbono. También actúa como aislamiento contra el frío y forma un tejido de soporte de muchos órganos, protegiéndolos a la vez de golpes, como ocurre con los riñones.

La grasa ayuda a que la alimentación sea más agradable, ya que la presencia de ésta en las comidas es esencial para poder apreciar el aroma y el gusto de los distintos alimentos, ayudando también a la sensación de saciedad que tenemos cuando la comemos.

Es esencial para la salud, por ello siempre debe estar incluida en cualquier dieta en cantidades adecuadas.

Necesidad de lípidos en la dieta.

En general, el término 'grasa' tiene connotaciones negativas para la salud. Sin embargo, los nutricionistas saben que la grasa es un nutriente esencial y necesario al igual que los glúcidos, proteínas o hidratos de carbono.

Aunque actualmente no se ha acordado unos requerimientos para la ingesta de lípidos, éstos deberán ser entre un 30-35% de la energía total de la dieta.

Es importante que tengamos en cuenta que este porcentaje está un 10% por debajo de lo que la población española consume habitualmente.

Tipos de Lípidos

Los lípidos son un grupo muy diverso de compuestos orgánicos formados principalmente por carbono, hidrógeno y oxígeno, pudiendo contener en ocasiones azufre, nitrógeno o fósforo.

Hay tres tipos de lípidos en los distintos alimentos que ingerimos: grasas, fosfolípidos y colesterol.

Grasas

Grasas saturadas:

Son consideradas como 'las grasas malas', ya que cuando se consumen en exceso pueden ocasionar problemas de colesterol y trastornos de circulación. Hay que tener en cuenta que el consumo elevado de este tipo de grasas, junto con el colesterol procedente de la comida, puede ocasionar serios problemas cardíacos, debido al endurecimiento de las arterias (aterosclerosis).

La mayoría de las grasas saturadas provienen de alimentos de origen animal como las carnes rojas y la mantequilla. Los aceites de palma y de coco también son ricos en estas grasas.

Grasas insaturadas:

La mayoría de las grasas insaturadas son aceites, ya que a temperatura ambiente se encuentran en estado líquido. Son grasas beneficiosas para la salud porque regulan el nivel de colesterol y previenen las enfermedades cardiovasculares. Pueden ser:

  • Grasas monoinsaturadas: presentes en el aceite de oliva, de colza, los frutos secos (pistachos, almendras, avellanas, nueces de macadamia o anacardos), cacahuetes, aguacates y sus aceites.

  • Grasas poliinsaturadas: se encuentran en el aceite de girasol, aceite de pescado, aceite de soja, maíz, azafrán, y también en pescados azules como el salmón, el atún, las sardinas…

    • A su vez, las grasas poliinsaturadas se subdividen en distintos tipos, destacando por sus propiedades dos clases:

      • Las grasas omega 3 están presentes en multitud de pescados como pescados azules (el salmón, la caballa, el atún, la sardina, la trucha o las anchoas; y también en distintos frutos secos y aceites como las nueces, semillas de colza, semillas de soja y sus aceites. El omega 3 más conocido es el ácido linoleico.

      • Las grasas omega 6 las podemos encontrar en las semillas de girasol, el germen de trigo, el sésamo, las nueces, la soja, el maíz y sus aceites. El más conocido es el ácido linolénico.

      • El ácido linoleico y el ácido linolénico no pueden ser sintetizados en el organismo y, por lo tanto, deben ser obtenidos a través de la dieta (ácidos grasos esenciales).

  • Grasas trans: estas grasas se producen mediante un proceso químico que se denomina hidrogenación y que consiste en añadir hidrógeno a algunos aceites vegetales. Este procedimiento se emplea con el fin de potenciar el sabor y mejorar la textura de los productos alimenticios, prolongando su vida útil con un bajo coste. Sin embargo, la hidrogenación provoca que una parte de las grasas poliinsaturadas se transformen en grasas saturadas de las que, como hemos visto, no es conveniente abusar. Por ello, es aconsejable consultar las etiquetas para comprobar si contiene grasa trans, y limitar su consumo.

Fosfolípidos

El aporte de ácidos grasos es de menor importancia que en el caso de los triglicéridos. Estos intervienen en las funciones de transporte de lípidos y también tienen un papel estructural constituyendo la membrana celular.

Colesterol

Desempeña diferentes funciones dentro del organismo, aunque no se le considera un nutriente esencial. Entre sus funciones destacan:

  • Estructural: Es básico en la formación de la membrana celular.

  • Precursor en la síntesis de hormonas sexuales como la testosterona y cortisol.

  • Precursor en la síntesis de sales biliares: éstas emulsionan los ácidos grasos para hacerlos más solubles en el agua, facilitando su absorción.

Los podemos encontrar en los siguientes alimentos: Nata, yema de huevo, manteca, tocino, mantequilla, leche, aceite de coco, carne magra, frutos secos, aguacate, aceites: de oliva, de semillas, etcétera. Pescado azul, como el salmón, la trucha, las sardinas, el atún.

Alimentos ricos en fosfolípidos:

  • Huevos.

  • Carnes.

Alimentos ricos en colesterol:

  • Hígado de cerdo.

  • Sesos de ternera.

  • Carne de ternera.

  • Yema de huevo.

Clasificación de los Lípidos

La heterogeneidad estructural de los lípidos dificulta cualquier clasificación sistemática. El componente lipídico de una muestra biológica puede ser extraído con disolventes orgánicos y ser sometido a un criterio empírico : la reacción de saponificación.

La saponificación consiste en una hidrólisis alcalina de la preparación lipídica (con KOH o NaOH). Los lípidos derivados de ácidos grasos (ácidos monocarboxílicos de cadena larga) dan lugar a sales alcalinas (jabones) y alcohol, que son fácilmente extraíbles en medio acuoso. No todos los lípidos presentes en una muestra biológica dan lugar a este tipo de reacción.

Los lípidos son biomoléculas orgánicas compuestas siempre por C, H y O, aunque muchos tienen, además, N, P y, en menor proporción, S.

Resulta difícil definirlos químicamente, ya que forman un grupo muy heterogéneo.

El criterio de agrupación más común se basa en algunas de sus propiedades físicas: son insolubles en agua y solubles en disolventes orgánicos (benceno, éter, cloroformo, alcohol, etc.); muchos suelen presentar tacto untuoso (resbaladizo) y brillo graso; además, son de menor densidad que el agua, por lo que flotan en ella.

Sus funciones biológicas son también diversas. De forma general las más representativas son las de reserva energética, estructural, hormonal y vitamínica. Algunos son buenos aislantes térmicos, emulsionantes, lubricantes y protectores.

Clasificación de los lípidos.

Hacemos tres grandes grupos:

  • Lípidos saponificables: contienen en su molécula ácidos grasos, que se pueden separar sometiéndolos a una reacción de saponificación (formación de jabón).

  • Simples: integrados solo por C, H y O. Se incluyen los propios ácidos grasos, acilglicéridos y céridos.

  • Complejos: además de C, H y O, contienen átomos de P, N o S. Se incluyen los fosfolípidos y glucolípidos.

Otros:

  • Lípidos insaponificables: no pueden separarse ácidos grasos de su molécula por saponificación. Son los isoprenoides, esteroides y prostaglandinas.

  • Lípidos conjugados: lípidos de los grupos anteriores unidos a otras sustancias.

Ácidos grasos.

Los ácidos grasos son muy raros en la naturaleza en estado libre, pues la inmensa mayoría se encuentran formando parte de otros lípidos, de los que se obtienen por saponificación. Químicamente son cadenas lineales hidrocarbonadas de número variable de átomos de carbono (entre 4 y 24), en cuyo extremo hay un grupo ácido carboxílico.

Pueden ser saturados cuando todos los carbonos tienen sus valencias ocupadas por hidrógeno, o insaturados y poliinsaturados que presentan respectivamente uno o varios dobles enlaces entre los carbonos.

Los más abundantes son los de 14 a 22 carbonos, Entre ellos destacan el ácido palmítico y el ácido oleico.

Tienen número par de átomos de carbono, debido a que, en el proceso de síntesis se van añadiendo pares de átomos de carbono que van alargando la cadena.

Las células animales, también las nuestras, no pueden fabricar algunos y han de incorporarlos del medio son los llamados ácidos grasos esenciales. Estos se llaman también vitaminas liposolubles.

Características de los ácidos grasos.

Su característica más importante es su insolubilidad en agua, en la que pueden formar una película superficial o bien micelas, de modo que constituyen emulsiones. Esto es debido al carácter antipático de la molécula. Eso significa que tiene un extremo polar, con cargas (el grupo carboxilo), que es hidrófilo (soluble en agua) y se orienta por lo tanto tomando contacto con el agua, y otro extremo apolar, sin cargas, (el de la cadena hidrocarbonada), que es hidrófobo y repele el agua.

Los de menor tamaño molecular tienen menores puntos de fusión y, a igualdad de número de carbonos, los insaturados tienen puntos de fusión más bajos que los saturados, por lo que se encuentran en estado líquido a temperatura ordinaria. Esto se debe a que los ácidos grasos saturados tienden a unir sus cadenas lateralmente por enlaces intermoleculares llamados fuerzas de Van der Waals (en mayor número, cuanto mayor sea la cadena) y quedan en una ordenación espacial empaquetada, propia de un estado sólido a temperatura ordinaria, ya que se requiere temperatura elevada para separarlas y conseguir la fusión. Las cadenas de los insaturados forman «codos», no se unen tan ordenadamente, se forman menos enlaces de Van der Waals y no es necesaria una temperatura elevada para su fusión.

Metabolismo de los Lípidos

La grasa de la dieta es un componente esencial en la alimentación de los humanos. Es una fuente concentrada de energía, y los ácidos grasos esenciales son portadores de otros nutrientes, también esenciales, como las vitaminas liposolubles (A, D, E y K). La biodisponibilidad de los componentes solubles en los lípidos de la dieta depende de la capacidad de absorción de las grasas

Gran parte de los lípidos de la dieta se encuentran como triacilglicéridos. Como promedio, un 40% de los requerimientos energéticos de la dieta de los humanos de los países industrializados son proporcionados por los triacilglicéridos, los cuales se hidrolizan en el intestino a ácidos grasos y a monoacilglicéridos, moléculas que se absorben, se reesterifican y se transportan por la sangre, llegando al hígado y al tejido adiposo.

Absorción de los triacilgliceroles

En las células de la mucosa intestinal los triacilgliceroles, los diacilgliceroles, los monoacilgliceroles, glicerol y ácidos grasos libres se reconvierten en triacilgliceroles y se unen con el colesterol de la dieta, junto con una proteína específica, formando los quilomicrones. Estos compuestos, que contienen apolipoproteína C-II (apo C-II), salen de la mucosa intestinal hacia el sistema linfático, pasan a la sangre y llegan al músculo y al tejido adiposo.

En los capilares de estos tejidos la enzima lipoproteína lipasa es activada por la apo C-II, que hidroliza los triacilgliceroles a ácidos grasos y glicerol, siendo ambos productos captados por las células en los tejidos.

En el músculo, los ácidos grasos se oxidan para obtener energía, y en el tejido adiposo se reesterifican para ser almacenados como triacilgliceroles. Los quilomicrones remanentes, que contienen colesterol y apolipoproteínas apo E y apo B-48, vehiculados por la sangre llegan a hígado. En este órgano pueden oxidarse para proporcionar energía o bien ser precursores de cuerpos cetónicos.

Acidos grasos

La síntesis de novo de ácidos grasos se lleva a cabo a partir de acetil coenzima A (CoA), en el espacio extramitocondrial, por un grupo de sintetasas. Este proceso está gobernado por la enzima acetil-CoA carboxilasa, que convierte acetil-CoA en malonil-CoA. Una serie de unidades de malonil-CoA se van añadiendo en una cadena de ácidos grasos para terminar en la formación de ácido palmítico (C16:0). A partir de este momento, por elongaciones y desaturaciones, se van creando ácidos grasos más complejos. Los humanos no poseen enzimas capaces de insertar puntos de insaturación en lugares inferiores a los carbonos n-7, razón por lo que los ácidos grasos n-6 y n-3 son esenciales.

Ante exigencias energéticas, las hormonas adrenalina y glucagón estimulan a los depósitos de triacilgliceroles del tejido adiposo a liberar ácidos grasos, los cuales se transportan a otros tejidos, como muscular y corteza renal, en donde pueden ser oxidados. El transporte se realiza en unión de la albúmina sérica, de la que luego se disocian, y se difunden en el citosol celular. Puesto que las enzimas que oxidan los ácidos grasos se encuentran en el interior de las mitocondrias, previamente tienen que pasar la membrana mitocondrial, transporte que se realiza mediante tres reacciones en las que intervienen las enzimas: a) acil-CoA sintasa, carnitina aciltransferasa I y carnitina aciltranferasa II.

Beta-oxidación de los ácidos grasos

La oxidación de los ácidos grasos genera acetil-CoA y tiene lugar preferentemente en la mitocondria. Durante este proceso, la cadena de ácidos grasos experimenta una degradación cíclica en 4 fases: deshidrogenación, hidratación, deshidrogenación y fraccionamiento. Estas 4 fases de la oxidación se repiten hasta que el ácido graso está completamente degradado a acetil-CoA. Los ácidos grasos de 18 átomos de carbono o menos entran en la mitocondria por medio del transporte de carnitina. Los de cadena media o corta no necesitan la presencia de carnitina para penetrar en la mitocondria para su oxidación.

La beta oxidación también se lleva a cabo en peroxisomas por un proceso semejante al que se realiza en las mitocondrias, aunque no es idéntico. Se lleva a cabo en ácidos grasos de cadena de más de 18 átomos de carbono. En la oxidación peroxisomal, la desaturación inicial se realiza por medio de acil-CoA oxidasa, mientras que en la oxidación mitocondrial la primera enzima actuante es acil-CoA dehidrogenasa. Existen, además, otras diferencias entre los dos tipos de oxidación, ya que la beta-oxidación peroxisomal no está relacionada con la cadena de tranferencia de electrones. Así, en los peroxisonas, los electrones producidos durante la fase inicial de oxidación se transfieren directamente al oxígeno molecular. El oxígeno genera peróxido de hidrógeno que es degradado a agua por medio de catalasas. La energía producida en el segundo paso de oxidación se conserva en forma de electrones de alta energía de NADH:

El estado metabólico del organismo ejerce influencia sobre la velocidad de la oxidación grasa. Situaciones como hambre y ejercicio de larga duración favorecen un aumento de la lipolisis y de la oxidación. Por el contrario, aumentados niveles de glucosa e insulina la limitan.

Eicosanoides

Eicosanoides son productos derivados de ácidos grasos n-3 y n-6, que poseen 20 átomos de carbono. Incluyen: prostaglandinas (PGs), tromboxanos (TXs), leucotrienos (LTs), hidroxi ácidos y lipoxinas (LXs). Las prostaglandinas y tromboxanos son generados por la acción de las enzimas ciclooxigenasas, los leucotrienos, hidroxi ácidos y lipoxinas, por la de lipoxigenasa (LO).

En el proceso de síntesis de los eicosanoides se obtienen, a partir de: a) la vía de linoleato: prostanoides PGE-1, PGF-1, TXA-1 y leucotrienos LTA-3, LTC-3,LTD-3, b) araquidonato: prostanoides PGD-2, PGE-2, PGI-2, TXA-2, leucotrienos LTA-4, LTB-4, LTC-4, LTD-4, LTE-4 y lipoxinas LXA-4, LXB-4, LXC-4, LXD-4, LXE-4, c) alfa-linolenato: prostanoides PGD-3, PGE-3, PGF-3, PGI-3, TSA-3 y leucotrienos: LTA-5, LTB-5, LTC-5.

Los eicosanoides producen una amplia serie de efectos biológicos sobre la respuesta inflamatoria en articulaciones, piel y ojos, sobre la intensidad y duración del dolor y de la fiebre, y sobre la función reproductora. Desempeñan, también un importante papel en la inhibición de la secreción de ácidos en el estómago, regulan la presión arterial por medio de vasodilatación o vasoconstricción, e inhiben o activan la agregación de las plaquetas y la trombosis

Colesterol: Biosintesis

La síntesis del colesterol conviene controlarla cuidadosamente para prevenir su anormal depósito en el organismo, especialmente si tiene lugar en las arterias coronarias.

Menos de la mitad del colesterol del cuerpo procede de la biosíntesis de novo. El hígado lleva a cabo aproximadamente un 10%, y el intestino un 15%, de la cantidad total de cada día. La sintesis de colesterol se realiza en el citoplasma y en los microsomas a partir de dos carbonos del grupo acetato de acetil-Co A.

El proceso se realiza en cinco pasos principales: 1. Acetil-CoA se convierte en 3-hidroxi-3-metilglutaril-CoA (HMG-CoA). 2. HMG-CoA se convierte en mevalonato. 3. Mevalonato se convierte en la molécula base isopreno, isopentenil pirofosfato (IPP), con la pérdida de CO2. 4. IPP se convierte en escualeno. 5. Escualeno se convierte en colesterol.

La acetil-CoA utilizada para la biosíntesis de colesterol se deriva de una reacción de oxidación ( ácidos grasos o piruvato), que tiene lugar en la mitocondria, pero que luego es transportada al citoplasma. Acetil-CoA puede también proceder de la oxidación citoplásmica del etanol por acetil-CoA sintetasa. Todas las reacciones de reducción de la sintesis del colesterol utilizan NADPH como cofactor.

Los compuestos isoprenoides de la biosíntesis de colesterol pueden proceder de otras reacciones de síntesis, como las de dolicol, o de coenzyme Q.

Las unidades acetil-CoA se convierten en mevalonato por una serie de reacciones que comienzan con la formación de HMG-CoA. Los pasos y las enzimas son las siguientes. Dos moles of acetil-CoA se condensan en una reversión de la reacción tiolasa, formando acetoacetil-CoA. Acetoacetil-CoA y un tercer mol de acetil-CoA se convierten en HMG-CoA por la acción de HMG-CoA sintasa. HMG-CoA se convierte a mevalonato por HMG-CoA reductasa. HMG-CoA reductasa necesita NADPH como cofactor y se consumen dos moles de NADPH durante la conversión de HMG-CoA a mevalonato. La reacción catalizada por HMG-CoA reductasa es un paso limitante en la biosíntesis de colesterol, esta enzima está sujeta a complejos controles regulatorios.

Mevalonato es activado entonces por tres sucesivas fosforilaciones, dando 5-pirofosfomevalonato. Las fosforilaciones mantienen su solubilidad, ya que es un compuesto insoluble en agua. Tras la fosforilación, una decarboxilación, ATP-dependiente, da isopentenil pirofosfato, IPP, una molécula de isoprenoide activado. Isopentenil pirofosfato está en equilibrio con su isómero, dimetilalil pirofosfato, DMPP. Una molécula de IPP se condensa con otra de DMPP para generar geranil pirofosfato, GPP. Posteriormente GPP se condensa con otra molécula de IPP para dar farnesil pirofosfate, FPP. Finalmente,con NADPH, la enzima esqualeno sintasa cataliza la condensación, de cabeza a cola, de las moléculas de FPP, dando escualeno. Escualeno experimenta una ciclación en dos pasos para dar lanosterol. La primera reacción es catalizada por escualeno monooxigenase. Esta enzima utiliza NADPH como cofactor para introducir oxígeno molecular como epóxido en la posición 2,3 del escualeno. Tras una serie de 19 reacciones adicionales, lanosterol se convierte a colesterol.

Regulación de la síntesis del colesterol

Un adulto normal sintetiza aproximadamente 1 gramo por día y consume unos 0.3 gramos por día. Unas concentraciones relativamente constantes de colesterol, unos 150-200 mg/dL, controlan la síntesis de novo. Las concentraciones están en parte reguladas por la ingesta dietética de colesterol

El colesterol, tanto el procedente de la dieta como el de la síntesis se utiliza en la formación de membranas y en la síntesis de hormonas esteroideas y, en mayor proporción, de ácidos biliares.

El aporte celular de colesterol se mantiene a un nivel estable por tres distintos mecanismos de regulación 1. Actividad y niveles de HMG-CoA reductasa. 2. Del exceso intracelular de colesterol libre, por medio de la actividad de acil-CoA:colesterol aciltransferasa, ACAT. 3. Niveles plasmáticos de colesterol via la captación del receptor-LDL y del transporte inverso de HDL

Dado que los niveles intracelulares de cAMP se controlan por estímulos hormonales, la regulación de la biosíntesis de colesterol lo es hormonalmente. La insulina favorece el aumento de cAMP que a su vez activa la síntesis de colesterol. De forma alternativa, glucagón y epinefrina, al aumentar los niveles de CcAMP, inhiben la síntesis de colesterol.

El control a largo plazo de la actividad de HMG-CoA reductase se realiza principalmente por medio de la síntesis y degradación de la enzima a través de los estímulos hormonales para la expresión de sus genes. También, el ritmo de producción de la enzima HMG-CoA depende del aporte de colesterol, si es alto, aumenta la degradación de la enzima.

Lipoproteinas

El colesterol es transportado en plasma, predominantemente, como ésteres de colesterol unidos con lipoproteínas. El colesterol dietético va del intestino delgado al hígado en el interior de los quilomicrones y, el sintetizado en este órgano, asi como el dietético que excede las necesidades del hígado, se transporta en suero en el interior de LDLs. El hígado sintetiza VLDLs y estas partículas se convierten en LDLs por la acciones de las células endoteliales, junto con las de lipoproteína lipasa.

El colesterol que se encuentra en las membranas plasmáticas puede extraerse por HDLs y esterificarse por la enzima LCAT, asociada a HDL. El captado de los tejidos periféricos por HDLs puede entonces ser transferido a VLDLs y LDLs, vía la acción de la proteína transfer de ester de colesterol (apoD), asociada a HDLs. El transporte reverso de colesterol permite al colesterol periférico volver al hígado dentro de LDLs.

Por último, el colesterol se excreta en la bilis como colesterol libre o como sales biliares tras conversión, en el hígado, a acidos biliares.

Definición de Lípidos

Se conoce con el término de lípidos al conjunto de moléculas orgánicas, la mayoría de ellas biomoléculas, compuestas de carbono e hidrógeno, en menor medida de oxígeno y también por fósforo, azufre y nitrógeno y cuya principal característica resulta ser que son hidrofóbicas, es decir, insolubles al agua y sí plausibles de ser disueltas en sustancias orgánicas como el alcohol, la bencina, el benceno y el cloroformo.

Los lípidos, erróneamente llamados por algunos grasas, ya que en realidad las grasas son un tipo de lípidos provenientes de los animales, cumplen diversas funciones en los seres vivos, entre las más importantes de reserva energética, estructural y la reguladora.

A través de la función de reserva energética, los triglicéridos le proporcionan a los animales una incalculable e importantísima fuente de energía. Respecto de la función de tipo estructural, la misma se materializa en la protección y consistencia que estos le brindan a los órganos, la protección mecánica de estructuras que ejercen o bien como aislantes térmicos de algunas estructuras.

La función reguladora, también conocida como hormonal o de comunicación celular se encargará de regular el metabolismo y lo concerniente a las funciones de reproducción y finalmente, la función relajante que ostentan los lípidos acumulándose en el tejido adiposo para luego formar tejidos grasosos los cuales aumentarán de peso en caso de haber un marcado comportamiento de sedentarismo, aumentando por consiguiente la concentración de la hormona TRL en la sangre.

Resulta muy común que sin demasiado conocimiento al respecto, se hable de los lípidos de una manera negativa, sin embargo, tal como decíamos más arriba cumplen funciones realmente elementales y decisivas a la hora de mejorar la calidad de vida de los individuos. Porque por ejemplo, los lípidos, nos permiten que tengamos una piel y un cabello con salud, aíslan a los órganos corporales contra el shock, mantienen la temperatura corporal y contribuyen a que el funcionamiento celular sea óptimo y saludable.

Por esto mismo es que resulta una gran equivocación extirpar de las dietas las grasas, porque algunos ácidos grasos resultan ser nutrientes esenciales, ya que al no poder ser generados por el propio organismo, entonces, es necesario que sean consumidos en pequeñas cantidades para que realicen lo propio en nuestro organismo.

Definición de Lipoproteínas

Las Lipoproteínas son moléculas compuestas de proteínas y de grasa, encargadas de trasladar el colesterol y otras sustancias grasas similares a través de la sangre.

Su apariencia física es esférica, son hidrosolubles y presentan un núcleo de lípidos apolares, tales como el colesterol esterificado y los triglicéridos; están cubiertas por una capa externa hecha de apoproteínas, fosfolípidos y colesterol libre.

Buena parte de las enzimas, toxinas y antígenos pertenecen a este tipo.

Por su lado, las apolipoproteínas de las lipoproteínas son las encargadas de ejecutar una función muy importante, como es la estabilización de las moléculas de lípidos, tales como los triglicéridos o el colesterol, dentro de un entorno acuoso como es la sangre, a través de la cual “navegan”; el funcionamiento es muy similar al de un detergente empleado en limpieza.

Por otra parte, las lipoproteínas son excelentes indicadoras del tipo de lipoproteína del que se trata. Entonces, los receptores de las lipoproteínas de una célula son capaces de identificar los diferentes tipos de lipoproteína, además de dirigir y controlar su metabolismo.

Existen diferentes tipos de lipoproteínas dependiendo de la densidad que ostenten: quilomicrones (son los encargados del transporte de los triglicéridos, fosfolípidos y del colesterol ingeridos en la alimentación, los recogen en el intestino delgado, llevándolos luego hacia los tejidos a través del sistema linfático; poseen baja densidad), lipoproteínas de muy baja densidad o VLDL (son complejos sintetizados mediante el hígado que transportan los triglicéridos especialmente hacia los tejidos extra hepáticos, presentan una baja densidad, aunque superior a la de los quilomicrones), lipoproteínas de densidad intermedia o IDL (es un complejo que se encuentra en la mitad del camino entre las lipoproteínas de muy baja densidad y las de baja densidad. Su duración es relativamente corta y se la halla normalmente en la sangre en concentraciones bajísimas), lipoproteínas de baja densidad o LDL (la mayor cantidad del colesterol se transporta en la sangre unido a proteínas, cuyo resultado son justamente las lipoproteínas de baja densidad; cuando la célula demanda colesterol a instancias de la síntesis de la membrana produce este tipo de lipoproteínas, insertándolas en sus membranas plasmáticas) y lipoproteínas de alta densidad o HDL (se trata de las lipoproteínas que se ocupan del transporte del colesterol desde los tejidos hasta el hígado; como consecuencia de una de sus principales actividades, que es la de retirar el colesterol de las arterias y llevarlo de nuevo al hígado para su excreción, se la conoce popularmente como colesterol bueno; son las más densas y más pequeñas).

A mayor densidad habrá menor contenido de lípidos.

Vídeos Gratis
www.Santos-Catolicos.com
¡DVDs, Artículos y Libros Gratis!
FREE DVDS & VIDEOS
WATCH & DOWNLOAD ALL THE DVDS & VIDEOS FOR FREE!