Contratos: ¿Qué es un Contrato? Tipos de Contratos, Modelos de Contratos, Definición, Concepto, Historia

Contrato

Contrato. Acuerdo de voluntades, anteriormente divergentes, por virtud del cual se crea, modifica o extingue una relación jurídica.

Para que una relación jurídica pueda crearse, modificarse o extinguirse, es necesario, que el alcance y el efecto del acuerdo comporte un compromiso de dar, hacer o no hacer alguna cosa. Y por ello, el contrato es, junto a la ley, la fuente principal de las obligaciones y constituye un tipo específico de negocio jurídico. Esto conduce a considerar como un acto jurídico bilateral (negocio jurídico), que origina, modifica o extingue una obligación.

Concepto. Acuerdo de voluntades, anteriormente divergentes, por virtud del cual se crea, modifica o extingue una relación jurídica.

Definición. Contrato es el acuerdo de voluntades que crea derechos, con sus obligaciones correlativas. El contrato es un tipo de acto jurídico de carácter bilateral, porque intervienen dos o más personas (a diferencia de los actos jurídicos unilaterales en que interviene una sola persona), y está destinado a crear derechos (a diferencia de otras convenciones que están destinadas a modificar o extinguir derechos).

Principales Contratos

En principio la cantidad de contratos que puede existir es casi infinita, como casi infinitos son los derechos y obligaciones que pueden estipular las partes, incluyendo el hacerlo de manera pura y simple, o sometida a modalidad. Sin embargo, la legislación civil de casi todos los países ha regulado los más importantes de éstos, bien sea en sus respectivos Códigos Civiles, o bien en leyes especiales.

  • Compraventa.

  • Donación.

  • Mutuo.

  • Comodato.

  • Hipoteca.

  • Prenda.

  • Promesa.

  • Arrendamiento.

  • Mandato.

  • Depósito.

  • Seguro.

  • Factoraje (Factoring).

  • Franquicia (Franchishing).

  • Opción.

  • Edición.

  • Representación.

  • Matrimonio.

  • Acuerdos Prenupciales.

  • De Trabajo.

  • Transporte.

  • Anticresis.

  • Sociedad.

  • Fianza.

  • Administrativo.

Evolución Histórica del Contrato

En el aspecto formal, en los tiempos primitivos la contratación era de forma simbólica, lo rudimentario de la producción hacía preciso "impresionar los sentidos". En el Derecho Romano, para la existencia del contrato se requería de solemnidades o fórmulas, sin las cuales podía existir un pacto, pero no un contrato; el contrato era nulo sino existían éstas formalidades.

En este contexto, pueden distinguirse los contratos verdaderos de los cuasicontratos, siendo los primeros acuerdos expresos entre partes, mientras que los segundos eran acuerdos tácitos. También puede distinguirse los contratos unilaterales, que obligaban a una de las partes, de los bilaterales, que obligaban a las dos. Algunos contratos existentes en Roma eran:

  • transactio, que era un convenio en que las partes acordaban extrajudicialmente no proseguir con un litigio;

  • aestimatum, que constistía en que una parte reciba objetos para venderlos o devolverlos al cabo de un tiempo;

  • depositum, que era un depósito que el depositario debía devolver cuando lo requería el depositante;

  • locatio conductio, que era lo que hoy se conoce como arrendamiento o alquiler;

  • pignus, que consiste en una prenda en la que un deudor entrega como pago al acreedor la realización de un determinado acto o servicio;

  • societas, que era un contrato en que dos personas para compartir ganancias y perdidas en una tarea.

El desarrollo de las relaciones económicas hizo necesario la eliminación de la rigidez formal, dándole valor al elemento volitivo antes de que las relaciones de producción burguesas se universalizaron, ya la invención de la escritura vino a dar estabilidad y fijeza a la expresión de las voluntades contratantes, y el uso de la moneda facilitó los cambios y dio lugar a nuevos tipos de relaciones jurídicas contractuales.

Durante la Edad Media, la contratación careció de posibilidades de utilización, por la extinción de la vida urbana, que trajo como consecuencia la desaparición de la actividad comercial y del dinero. Fue la naciente burguesía la que revivió y revitalizó la institución del contrato, para el desarrollo y garantía de la relación mercancía – dinero.

La llegada del Derecho de los pueblos germanos implicó un retroceso respecto a la incipiente evolución hacia la categoría de contrato, por cuanto estas comunidades mezclaban un fuerte elemento formal con elementos simbólicos, e incluso el miedo a la venganza privada era una de las razones para que se procediera al cumplimiento de los acuerdos. Una influencia mucho más modernizadora supuso la del Derecho canónico, que mantenía la obligación de veracidad y la de respetar la palabra dada. En la recepción del Derecho canónico se pretendía ir ‘vistiendo’ los nudum pactum romanos, hasta llegar a los pacta vestita. Hay que tener en cuenta que la figura actual del contrato, tal como la conocemos, no deriva de los contractus romanos, sino de los pactos.

Así, en las Decretales del papa Gregorio IX (1234) se sancionaba la obligatoriedad de respetar los pactos cuando se adoptaran mediante juramento. El problema en este caso derivaba de que los pactos se debían cumplir, no por su fuerza obligatoria, sino por subordinarse al juramento del que emanaba el auténtico vínculo jurídico, por lo que no quedaba clara la solución cuando se hiciera un pacto inválido a la luz del Derecho, unido a un juramento válido.

El Contrato. Definición y Tipos.

Un contrato es un acuerdo de voluntades que crea o transmite derechos y obligaciones a las partes que lo suscriben. El contrato es un tipo de acto jurídico en el que intervienen dos o más personas y está destinado a crear derechos y generar obligaciones. Se rige por el principio de autonomía de la voluntad, según el cual, puede contratarse sobre cualquier materia no prohibida. Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento y las obligaciones que nacen del contrato tienen fuerza de ley entre las partes contratantes.

¿Quién Puede Firmar el Contrato?

Es elemento esencial para la validez del contrato que las partes tengan capacidad legal para contratar y que cumplan con la actitud jurídica para ejercer derechos y contraer obligaciones. Pueden ser partes del contrato:

  • Los mayores de edad (18 años).

  • Los menores de 18 años legalmente emancipados.

  • Mayores de 16 y menores de 18 si tienen autorización de los padres o de quien los tenga a su cargo (si viven de forma independiente, con el consentimiento expreso o tácito de sus padres o tutores).

No pueden firmar un contrato los menores no emancipados ni los incapacitados.

Clasificación de Contratos

  • Unilaterales y bilaterales

  • Onerosos y gratuitos

  • Conmutativos y aleatorios

  • Principales y accesorios

  • Instantáneos y de tracto sucesivo

  • Consensuales y formales o solemnes

  • Públicos y privados

  • Nominados o típicos e innominados o atípicos

Contratos Más Comunes

  • Acuerdo prenupcial.- También conocido como capitulación de bienes. Es formalizado por la pareja antes del enlace donde se distribuyen los bienes en caso de "divorcio" o separación.

  • Anticresis.- El acreedor adquiere el derecho a percibir los frutos de un inmueble que tenga su deudor con la obligación de aplicarlos al pago de los intereses si se debieran y después al del capital de su crédito.

  • Arras.- Las partes pactan la reserva de la compraventa de bienes mubles o inmuebles entregándose como prueba una cantidad de dinero en concepto de señal de garantía.

  • Arrendamiento.- El arrendador se obliga a la entrega de un bien mueble o inmueble para que su contraparte, el arrendatario, la tenga a nombre y en lugar del dueño, y use y goce de ella, pagando al arrendador un precio de forma periódica.

  • Comodato.- Una parte entrega a la otra gratuitamente una especie, mueble o raíz, para que haga uso de ella, con cargo de restituir la misma especie después de terminado el uso.

  • Compraventa.- Una de las partes (el vendedor) se obliga a entregar una cosa determinada y la otra parte (el comprador) paga por ella un precio cierto en dinero o signo que lo represente.

  • Depósito.- Una de las partes (el depositante) cede la posesión de una cosa o varias de su propiedad a otro (el depositario) para que se encargue de guardarla y restituirla cuando se la reclame. Se puede pactar un precio por la guarda y custodia de la cosa depositada.

  • Donación.- Una de las partes (el donante) transfiere gratuitamente total o parcialmente sus bienes hacia la otra parte (el donatario).

  • Edición.- El titular de la Propiedad Intelectual de una obra cede al editor el derecho a reproducir su obra y a distribuirla.

  • Factoraje (factoring).- Un comerciante o empresa encarga a otra entidad (factor) el manejo de su facturación mediante la transmisión de sus créditos frente a terceros.

  • Fianza.- Contrato de garantía personal mediante el cual un tercero se compromete a responder ante un acreedor del cumplimiento de la obligación asumida por un deudor.

  • Franquicia.- Una de las partes (el franquiciador) cede a otra (el franquiciado) la licencia de una marca así como los métodos de hacer negocios a cambio de una tarifa periódica.

  • Hipoteca.- Es un contrato unilateral del que sólo pueden ser objeto bienes inmuebles y derechos reales enajenables.

  • Leasing.- El arrendador traspasa el derecho a usar un bien a cambio del pago de rentas de arrendamiento durante un plazo determinado.

  • Obra y servicio.- Se pacta la realización de una obra o prestación de un servicio determinado a cambio de un precio.

  • Mandato.- Una persona confía la gestión de un negocio a otra y se hace cargo por cuenta y riesgo de la primera.

  • Matrimonio.- Enlace o unión entre dos personas con capacidad para contraer matrimonio. Hay quienes opinan que el matrimonio no es un contrato sino una alianza.

  • Mutuo.- Contrato de préstamo de dinero.

  • Opción.- Una de las partes (el otorgante o concedente) otorga preferentemente a la otra parte (el adquiriente u optante) un derecho mediante el cual puede comprar ciertos bienes con las condiciones pactadas.

  • Permuta.- Uno de los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra a cambio.

  • Prenda.- Garantía real que se constituye sobre bienes muebles para garantizar el cumplimiento de una obligación con entrega de la posesión al acreedor para que en caso de incumplimiento pueda cobrarse con cargo a ella.

  • Préstamo.- Una de las partes (el prestamista) tiene la obligación de entregar el capital que presta mientras que la otra parte (el prestatario) tiene la obligación de devolver la cantidad prestada más unos intereses de mora en los plazos establecidos.

  • Promesa.- Las partes se obligan en un cierto tiempo por vencimiento o por el cumplimiento de una condición a celebrar un contrato futuro determinado.

  • Seguro.- Un asegurador se obliga, con el cobro de una prima, a cubrir un evento cuyo riesgo es objeto de cobertura en la póliza dentro de los límites pactados.

  • Sociedad.- Dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria con ánimo de lucrarse en un futuro. Hay que diferenciar varios tipos de sociedades.

  • Transporte.- Una parte se obliga, por un precio pactado, a transportar de un lugar a otro pasajeros o mercancías ajenas.

  • Trabajo (individual).- Una de las partes (el empleador) se obliga a pagar una remuneración determinada al (trabajador) que prestará servicios bajo la subordinación del primero.

  • Trabajo (colectivo).- Es el celebrado entre sindicatos y empleadores.

Antecedentes Histórica del Contrato

En el derecho romano el contrato tenía eficacia obligacional pero no eficacia real. En el régimen francés la convención, el contrato era constitutivo de obligaciones.

El art. 1247 1 proviene de la época de Justiniano y es un concepto restringido.

Nuestro régimen es una mezcla del régimen francés ("convención constitutiva de obligaciones") con el régimen romano ("distinción entre título y modo").

Los acuerdos son convenciones pero no contratos.

En el código uruguayo el contrato, título hábil, produce únicamente efectos personales. El art. 1246 2 plantea como una de las fuentes de las obligaciones a los contratos.

Si se lo suma con el modo de adquirir [art. 705 3] producirá efectos reales.

Requisitos esenciales para la validez de los contratos [Art. 1261]:

- Consentimiento de las partes

Consentimiento obligatorio [art. 1262] = Propuesta + aceptación.

Propuesta = manifestación exteriorizada de querer constituirse en una obligación con la otra parte.

- Capacidad legal

Todas las personas no declaradas incapaces por la ley [art. 1278].

- Objeto lícito y suficientemente determinado que sirva de materia de la obligación. [Art. 1282]4

- Licitud en la causa inmediata de la obligación.

En los contratos onerosos la causa es la ventaja o provecho.

En los contratos gratuitos la causa se encuentra en la mera liberalidad del bienhechor.

- Solemnidad. Requerido para ciertos contratos.

NOTAS:

1 ART. 1247 CCU : Contrato es una convención por la cual una parte se obliga para con la otra o ambas partes se obligan recíprocamente a una prestación cualquiera, esto es, dar, hacer o no hacer alguna cosa. Cada parte puede ser una o muchas personas.

2 ART. 1246 CCU: Las obligaciones nacen, ya del concurso real de las voluntades de dos o más personas, como en los contratos; ya de un hecho voluntario de la persona que se encuentra obligada, como en los cuasicontratos; ya a consecuencia de un hecho que ha inferido injuria o daño a otra persona, como en los delitos y cuasidelitos; ya por disposición de la ley, como sucede en las relaciones de familia o en las relaciones civiles.

Las obligaciones que nacen de la ley se expresan en ella.

3 ART 705 CCU: Los modos de adquirir el dominio son la ocupación, la accesión, la tradición, la sucesión por causa de muerte y la prescripción.

Los títulos de adquirir sólo producen efecto personal, esto es, derecho a la cosa, ad rem.

4 ART. 1282 CCU: El objeto de los contratos es el objeto de las obligaciones que por ellos se contrajeren. Pueden ser objeto de los contratos, las cosas o los hechos que no estén fuera del comercio de los hombres.

¿Qué es un Contrato?

Un contrato es un acuerdo de voluntades, anteriormente divergentes, por virtud del cual se crea, modifica o extingue una relación jurídica.

El contrato es la esencia del llamado negocio jurídico por su pluralidad de voluntades, encaminada a crear, modificar o extinguir una relación jurídica, normalmente sobre base patromonial. Se define por el método del fin y explica que mediante él se constituye una relación jurídica, se modifica o se extingue la existente. Es fuente directa de derechos y obligaciones.

Para que una relación jurídica pueda crearse, modificarse o extinguirse, es necesario, que el alcance y el efecto del acuerdo comporte un compromiso de dar, hacer o no hacer alguna cosa. Y por ello, el contrato es, junto a la ley, la fuente principal de las obligaciones y constituye un tipo específico de negocio jurídico. Esto conduce a considerar como un acto jurídico bilateral (negocio jurídico), que origina, modifica o extingue una obligación.

Definición de Contrato

Un contrato es un acuerdo privado entre partes reconocido jurídicamente. Las partes que pueden participar pueden ser físicas o jurídicas. Cada país tiene su propia ordenación en lo que respecta a este tópico, más en general priman las similitudes sobre las diferencias.

Existen múltiples y diferentes situaciones en la que dos personas (físicas o jurídicas) tienen la necesidad de establecer contratos. En sí, podríamos decir que, incluso cuando no sean escritos, hay muchas situaciones en las que establecemos “contratos”. Y si no, piensa en cuando aceptas realizar un favor a alguien y pones como condición de qué manera la otra persona deberá devolverte tal favor. Esa sería la manera primaria o primitiva de realizar un contrato. Sin embargo, cuando están en juego bienes materiales, y más aún entre personas desconocidas entre sí, o entre personas jurídicas (empresas, por ejemplo) y personas físicas, se necesita avanzar un paso más en la cuestión de contratos, y entonces se hacen explícitos, por escrito.

Por ejemplo, las personas pueden realizar entre sí contratos al momento de arrendar o alquilar una casa o departamento, cuando una empresa contrata a una persona para trabajar dentro de su personal, cuando solicitas un servicio público o privado (red de internet, electricidad, agua potable, gas natural, servicio telefónico, televisión por suscripción, televisión satelital, entre otros). Otros contratos muy conocidos en los últimos tiempos son los contratos pre nupciales, donde los futuros esposos declaran ante un juez sus bienes que poseen como personas solteras, e incluso pueden acordar que no serán bienes susceptibles de división en caso de “divorcio” aquellos que sean ganados o adquiridos mientras estén en matrimonio. Incluso actualmente para actividades de voluntariado, también se realizan contratos al momento en que una persona decide ejercer actividades voluntarias en organizaciones civiles o no gubernamentales, y en él se establecen una seria de pautas afines a este tipo de “trabajo”.

El contrato reúne las condiciones de todo acto jurídico. Así, las personas involucradas deben considerarse capaces y deben ofrecer su consentimiento libre de toda presión, pudiendo servir de objeto toda cosa comerciable. Además, puede ser de carácter oral o escrito. En el caso de ser escrito, sus partes incluyen: título, que indica la clase de contrato; cuerpo sustantivo, que señala a las partes; exposición que vincula sucesos relevantes; cuerpo normativo, que incluye a las cláusulas normativas; cierre, que consiste en una fórmula que muestra la forma de realizar el acuerdo; y finalmente, los anexos, que explican algunos aspectos del contrato.

Los contratos pueden ser temporales, y en ese caso, se establece en él la duración o lapso de tiempo de la situación en cuestión (actividad laboral, alquiler, etc), o también puede establecer que, el contrato quedará sin efecto cuando una de las dos partes decida la cesación del mismo, y puede incluso tener que responder a obligaciones especiales ante tal caso. Por ejemplo, en el caso que un empleador decide que un empleado no deberá continuar en su puesto de trabajo, deberá cumplir con una serie de obligaciones como pago de indemnizaciones, aviso anticipado, justificar causas (o no, según dependa), entre otras.

En general, puede decirse que un contrato es la representación jurídica de una disposición natural del hombre a consensuar con su igual distintos pactos que representen beneficios mutuos. La larga tradición de esta forma jurídica, que se remonta miles de años en el tiempo, parece avalar esta idea.

Concepto de Contrato

Contrato es un acuerdo voluntario entre dos partes, llamadas deudor y acreedor. Cada parte puede estar constituida por más de una persona, o sea que puede haber más de un deudor y/o más de un acreedor vinculados por el contrato. Pertenecen al género de los actos jurídicos, caracterizándose por ser bilaterales.

El contrato hace nacer para el o los deudores, una obligación, llamada contractual, por la fuente de la que surge, por la cual debe cumplir a favor del acreedor, una prestación. Esta prestación puede consistir en un dar (entregar algo en propiedad o establecer sobre una cosa un derecho real) en un hacer (por ejemplo construir una casa) o en no hacer (abstenerse el propietario de molestar al inquilino durante la vigencia del contrato) o en entregar algo en tenencia (por ejemplo dar una casa en alquiler).

Los acreedores, a su vez, pueden convertirse en deudores, cuando se trata de obligaciones de prestaciones reciprocas. Por ejemplo, el comprador de una casa, debe el pago del precio al dueño, que es el acreedor, pero una vez que pague, se convertirá en acreedor, y el dueño en deudor, de entregar la propiedad.

Los contratos pueden ser consensuales, que quedan terminados, y comienzan a surtir sus efectos, con el acuerdo de las partes, como ocurre en una compra venta, o pueden ser reales, cuando comienzan a tener efectos a partir de que se entregue la cosa, como ocurre por ejemplo en un mutuo (préstamo de consumo) por ejemplo cuando se presta dinero por un tiempo.

Cuando el deudor no cumple con su obligación, nace para él la responsabilidad contractual, y podrá ser demandado por el acreedor para su cumplimiento, o para que repare el perjuicio ocasionado por su incumplimiento, salvo que alegue que le fue imposible, probando el caso fortuito o la fuerza mayor que se lo impidieron. Por ejemplo, que no pudo pintar la pieza para la que fue contratado pues se fracturó un brazo accidentalmente.

El objeto de los contratos debe ser lícito y las partes deben poseer capacidad de contratar. En ciertos contratos se requieren formalidades. Por ejemplo en la compra venta de un inmueble se requiere escritura pública.

Si bien el contrato se considera ley entre las partes, por razones de equidad no pueden convenirse en ciertos contratos algunas cláusulas. Por ejemplo, en el contrato de trabajo deben respetarse las normas vigentes, por ejemplo sobre el límite máximo de horas de trabajo, y en la duda este tipo de contratos se resuelven en su interpretación a favor del trabajador.

Tipos de Contratos

Es ilimitado el número de modalidades de contratos que puede ofrecer un sistema jurídico que cuente con libertad de contratación, como casi infinitos son los derechos y obligaciones que pueden crear las partes, incluyendo el hacerlo de manera pura y simple, o sometida a alguna modalidad. Sin embargo, la legislación civil de la mayoría de los países ha regulado los más importantes de éstos, bien sea en sus respectivos Códigos Civiles, o bien en leyes especiales, creando un sistema de contratos típicos o nominados, cuya regulación esencial consta en la leyes y se halla sustraída a las partes del contrato, con fines de seguridad, protección y equilibrio entre los eventuales sujetos. La «tipicidad de los contratos» se hace efectiva mediante el «principio de integración del contrato», aplicado bien con arreglo a la formulación que las partes hubieren atribuido a su contrato, o bien conforme se deduzca del contenido de las cláusulas del texto, si fueren oscuros los términos en que el contrato se hubiese formulado por las partes.

  • Acuerdo prenupcial (Capitulaciones matrimoniales).

  • Arrendamiento financiero.

  • Buena fe registral

  • Agencia.

  • Anticresis.

  • Arras

  • Arrendamiento.

  • Carta de patrocinio

  • Comisión.

  • Comodato.

  • Compraventa.

  • Concesión.

  • Depósito.

  • Distribución.

  • Donación.

  • Edición.

  • Empresa conjunta o joint venture.

  • Enfiteusis.

  • Factoraje (Factoring).

  • Fianza

  • Franquicia (Franchishing).

  • Hipoteca.

  • Mandato.

  • Matrimonio.

  • Mutuo.

  • Opción.

  • Permuta.

  • Prenda.

  • Promesa (Precontrato o promesa de contrato).

  • Prestación de servicios.

  • Representación.

  • Renting

  • Seguro.

  • Sociedad.

  • Suministro.

  • Transferencia de tecnología (Know-how).

  • Transporte.

  • Trabajo (individual)

  • Trabajo (colectivo).

Contrato Público

El contrato público es un tipo de contrato en el que al menos una de las partes es una Administración pública cuando actúa como tal, y en el que está sometida a un régimen jurídico que coloca al contratante en una situación de subordinación jurídica frente a la Administración.

El concepto de contrato público, a primera vista, no difiere del concepto de contrato en el Derecho privado, pero al ser el Estado (o una de sus Administraciones) una de las partes del mismo, tiene características propias. Puede definirse el contrato administrativo como aquel en que la Administración ejerce determinadas prerrogativas en cuanto a su interpretación, ejecución y extinción, cuidando de no alterar la ecuación financiera del mismo.

El objeto de este contrato se rige, en consecuencia, por el Derecho público. En todo contrato administrativo tiene que participar por lo menos un órgano estatal en ejercicio de función administrativa. Ahora bien, es la Ley la que define qué se entiende propiamente por órgano estatal, que en determinadas circunstancias puede incluir entes no estatales de Derecho público interno.

Una causa adicional de la trascendencia del contrato administrativo, proviene de la idea de la colaboración de los sujetos privados con la Administración, en donde el particular no se comporta como un contratista ordinario. El contrato administrativo es entonces una de las técnicas de colaboración de los administrados con la administración. El contratista, no obstante que pretende un beneficio económico, obtiene dicho beneficio cumpliendo con la tarea de coadyuvar al cumplimiento de cometidos públicos por parte del Estado.

Contrato de Adhesión

Un contrato de adhesión es un tipo de contrato cuyas cláusulas son redactadas por una sola de las partes, con lo cual la otra se limita tan sólo a aceptar o rechazar el contrato en su integridad. Ejemplos claros de contratos de adhesión están dados por los llamados contratos de suministro de servicios públicos (energía eléctrica, agua corriente, gas, telefonía, etc.) o la mayoría de los contratos de seguro y contratos bancarios.

Contrato de Agencia

El contrato de agencia es el contrato en virtud del cual una persona natural o jurídica (el agente) asume de forma estable y permanente el encargo, en nombre y por cuenta de otro y a cambio de una retribución, de promover y concluir contratos como intermediario independiente, sin asumir por ello, salvo pacto en contrario, el riesgo y ventura de dichas operaciones.

Contrato de Futuros

Un contrato de futuros es un contrato o acuerdo que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un número determinado de bienes o valores (activo subyacente) en una fecha futura y determinada y con un precio establecido de antemano.

Los contratos de futuros son una categoría dentro de los contratos de derivados.

Contrato Mercantil

Definición

En el Derecho español, un contrato mercantil es un negocio jurídico bilateral que tiene por objeto un acto de comercio.

Un «acto de comercio» es todo aquel acto regulado en el Código de Comercio, o cualquier otro análogo. Un negocio jurídico puede ser considerado «acto de comercio» en función de la condición de las partes que intervienen en él (si son comerciantes o no), en función de su objeto (si tiene un objeto que el Código de Comercio reputa mercantil, o no), o en función de los dos criterios tomados conjuntamente.

Por ejemplo, el «contrato de compañías» tiene siempre carácter mercantil,1 en función de su objeto (la puesta en común de bienes en industria con ánimo de lucro), con independencia del carácter de comerciantes o no de las partes que lo suscriban, mientras que el «contrato de préstamo» será mercantil si cualquiera de las partes es comerciante y las cosas prestadas se dedican a actos de comercio.

Principales Figuras

  • Contratos "de compañía" (más comúnmente, "de sociedad").

  • Contrato de cuentas en participación

  • Contrato de comisión mercantil (y otras formas de mandato mercantil)

  • Contrato de agencia

  • Contrato de depósito mercantil (así como los diversos contratos bancarios)

  • Contrato de préstamo mercantil (incluyendo el préstamo con garantía de valores)

  • Contrato de compraventa mercantil

  • Contrato de permuta mercantil

  • Contrato mercantil de transporte terrestre

  • Otros contratos de transporte

  • Contrato de seguro

  • Contrato de suministro

  • Contrato estimatorio

  • Afianzamiento mercantil

  • Letras, cheques, pagarés

  • Carta de crédito o crédito documentario.

  • Contratos especiales del comercio marítimo (contrato de fletamento, contrato a la gruesa y contrato de seguro marítimo)

  • Contrato de licencia de marca

Contrato de Trabajo

Contrato de trabajo puede referirse a:

  • Contrato individual de trabajo, es aquel celebrado individualmente entre un trabajador y un empleador.

  • Contrato colectivo de trabajo, también llamado convenio colectivo de trabajo (CCT), es un tipo peculiar de contrato celebrado entre un sindicato o grupo de sindicatos y uno o varios empleadores u organizaciones de estos.

Contrato Individual de Trabajo

Contrato individual de trabajo es aquel por el cual una persona física denominada el trabajador se obliga a prestar servicios retribuidos para una persona física o jurídica denominada el empleador bajo la dependencia y subordinación de éste quien, a su vez, se obliga a pagar por estos servicios una remuneración determinada. Se distingue del contrato colectivo de trabajo.

Contrato Colectivo de Trabajo

Contrato colectivo de trabajo, también llamado convenio colectivo de trabajo (CCT) o convención colectiva de trabajo, es un tipo peculiar de contrato celebrado entre un sindicato o grupo de sindicatos y uno o varios empleadores, o un sindicato o grupo de sindicatos y una organización o varias representativas de los empleadores (comités de empresa). También, en caso de que no exista un sindicato, puede ser celebrado por representantes de los trabajadores interesados, debidamente elegidos y autorizados por estos últimos, de acuerdo con la legislación nacional.

Hay varias tesis sobre su naturaleza. Puede ser contractual (los que consideran al convenio como un contrato), puede ser normativa (consideran al convenio como una norma), o puede ser ecléctica (tener rasgos de contrato y de norma).

El contrato colectivo de trabajo puede regular todos los aspectos de la relación laboral (salarios, jornada, descansos, vacaciones, licencias, condiciones de trabajo, capacitación profesional, régimen de despidos, definición de las categorías profesionales), así como determinar reglas para la relación entre los sindicatos y los empleadores (representantes en los lugares de trabajo, información y consulta, cartelera sindical, licencias y permisos para los dirigentes sindicales, etc.).

Este tipo de contrato de trabajo se aplica a todos los trabajadores del ámbito (empresa o actividad) alcanzado, aunque no estén afiliados al sindicato firmante. También, aunque depende de la legislación de cada país, en los casos de CCT que abarcan un oficio o una actividad, suele aplicarse a todas las empresas del ámbito que alcanza el contrato, aun aquellas que no se encuentran afiliadas a las organizaciones de empleadores firmantes del CCT.

Las condiciones del convenio suelen considerarse como un mínimo. El contrato individual que firme cada trabajador puede mejorarlas (más sueldo, más descansos, etc.), pero no puede establecer condiciones más desfavorables para el trabajador, licencias, condiciones de trabajo, capacitación profesional, régimen de despidos, definición de las categorías profesionales, así como determinar reglas para la relación entre los sindicatos y los empleadores (representantes en los lugares de trabajo, información y consulta, cartelera sindical, licencias y permisos para los dirigentes sindicales, etc.).

Por ello, en algunos ordenamientos los convenios colectivos se asemejan en su tratamiento a normas jurídicas de aplicación general (leyes o reglamentos).

El contrato colectivo de trabajo está precedido y es resultado de una actividad de negociación colectiva entre las partes.

Como fuente del Derecho el Convenio es inferior a la ley, ya que los Convenios no pueden ser contrarios a normas imperativas establecidas por la ley.

Contrato Real

El contrato real es aquel para cuya perfección se necesita la entrega de la cosa que constituye su objeto. Es decir que, la entrega no es aquí el resultado del cumplimiento del contrato, sino que es el presupuesto de su propia existencia, es el requisito de su perfección, el hito que inicia la eficacia del mismo. En el contrato real, por supuesto que, como en todo contrato, se exige el consentimiento de las partes contratantes, pero aquí, además, se requiere la entrega del objeto con carácter de requisito esencial. La doctrina tradicionalmente considera ejemplos de contratos reales el mutuo o préstamo simple, el comodato o préstamo de uso, el depósito y la prenda.

Explicados desde la contraposición, decir que mientras en los contratos consensuales la entrega de la cosa tiene el carácter de acto de ejecución del contrato, como cumplimiento del mismo (entrega del objeto vendido en la compraventa, ya perfeccionada por el consentimiento); en los contratos reales la entrega de la cosa tiene una función distinta pues ésta es de perfeccionamiento del contrato (entrega de la cosa en la prenda, para que se ésta nazca de modo que es constitutiva del contrato).

Cualquier declaración de voluntades encaminada a concertar un contrato real será solamante un simple precontrato, hasta tanto se complete y alcance la perfección del contrato con la entrega de la cosa. Pero no es necesario que la entrega de la cosa sea efectiva, pues basta a veces con que dicha entrega sea simbólica, de modo que la toma del símbolo equivalga a la entrega del objeto que dicho símbolo representa (como ocurre con la entrega de bienes inmuebles o de bienes depositados en cajas de seguridad, que se entienden entregados con la entrega de la llave que abre y cierra la puerta de acceso a tales bienes) y determina el poder de posesión sobre los mismos.

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