Solidaridad y Solitaria: ¿Qué es Solidaridad? Definición, Significado, Concepto

Solidaridad

Solidaridad es un principio básico de la existencia del orden social, por el cual cada individuo del grupo, desarrolla sus capacidades y goza de sus derechos, colaborando con los demás integrantes del cuerpo social, para desarrollarse en comunidad y armonía, logrando no solo su plenitud personal sino la de sus semejantes. Se basa en el principio de ayuda mutua y que la unión hace la fuerza de los pueblos y comunidades.

Proviene del vocablo latino soliditas, que significa cuerpo sólido formado por partes homogéneas. O sea, que sería un grupo de personas con intereses comunes, que luchan juntos para el bienestar general.

Es la caridad, entendida ya no como ayuda de un individuo hacia otro individuo sino de todos con todos, para el bien común. Fue el cristianismo el que adoptó esta idea de solidaridad. En la concepción aristotélica el bien común es la suma de las felicidades individuales, entendiendo que cada hombre halla la felicidad a través de una vida virtuosa.

El derecho a la solidaridad entre los pueblos es un derecho reconocido como de tercera generación, pues nació en el siglo XX, entre los derechos de los pueblos, que conduce a la ayuda mutua entre todos las naciones del mundo para crecer juntos, y en conjunto solucionar los problemas de la humanidad.

Lamentablemente la solidaridad a nivel mundial, y aún a nivel nacional es todavía una muestra de la buena intención que impulsó a la humanidad, pero en la práctica los intereses mezquinos particulares han primado, y aún hay niños y adultos que continúan padeciendo hambre y miserias de todo tipo, mientras otros gozan de todos los placeres y beneficios, que exceden con creces los límites de sus necesidades. La discriminación de ciertos sectores de la comunidad, es también un problema que atenta contra la concreción de la solidaridad. No podemos decir que somos solidarios si elegimos con quien serlo, y dejamos de lado a ciertas personas, por su color, raza, religión, género, ideas políticas, etcétera.

El hombre debe tomar conciencia de su ser individual, pero también de su ser social, se es con el otro, todos necesitamos de los demás, y los demás necesitan de nosotros.

¿Qué es Solidaridad?

Solidaridad significa unirse circunstancialmente a la causa de otros, es ayudar, colaborar o cooperar con las demás personas para conseguir un fin común. Es un valor necesario para acondicionar la existencia humana. Todas las personas necesitan de los demás, por lo tanto es importante aplicar este valor para hacer del mundo un lugar más habitable y más digno.

Cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común, hablamos de solidaridad. La solidaridad es un valor de gran trascendencia para el género humano, pues gracias a ella no sólo ha alcanzado los más altos grados de civilización y desarrollo tecnológico a lo largo de sus historia, sino que ha logrado sobrevivir y salir adelante luego de los más terribles desastres (guerras, pestes, incendios, terremotos, inundaciones, etc.) es tan grande el poder de la solidaridad, que cuando la ponemos en practica nos hacemos inmensamente fuertes y podemos asumir sin temor los más grandes desafíos, al tiempo que resistimos con firmeza los embates de la adversidad.

El que es solidario se interesa por los demás, pero no se queda en las buenas intenciones sino que se esmera por ayudarlos de manera efectiva cuando se encuentran en dificultades. Esta manera de ser es inspirada por el deseo de sentirse útil y hacer el bien y se ve recompensada cuando las condiciones de vida de aquellos a quienes se quiere ayudar mejoran. La solidaridad, cuando persigue una causa noble y justa (porque los hombres también se pueden unir para hacer daño) cambia el mundo, lo hace mejor, más habitable y más digno.

Concepto de Solidaridad

El concepto de solidaridad refiere a aquellos actos que un individuo realiza hacia otro en tanto derecho u obligación de mancomún. Se fundamenta en la igualdad radical de unión entre los hombres, derivada de una dignidad humana verdadera y que pertenece a la realidad intrínseca del ser humano más allá de su diferencias de género, raza, edad o religión.

La solidaridad requiere de la convivencia entre personas. Nace de la necesidad de un otro ya que somos seres sociales. A su vez, es un acto de justicia y moralmente obligatoria, más allá de la ley que la contempla y obliga jurídicamente. Todos los bienes de la naturaleza están destinados al bien de todos los hombres y debe ser compartidos para la sociedad en general.

Existen varias teorías que plantean diferentes cuestiones vinculadas al concepto de solidaridad; en sociología el postulado más conocido es el de Durkheim quien la define como el sentimiento de unidad que responde a intereses en común. Para este autor, la solidaridad orgánica se da entre individuos que, a raíz de la especialización de cada uno, origina una interdependencia y cohesión social.

En 1980 surge el derecho a la solidaridad, destinado a optimizar el desarrollo de las personas y apela a la participación solidaria entre individuos, entidades públicas y privadas de todo el mundo. El fin es garantizar la universalidad en el ser humano, evitando el expansionismo o la hegemonía entre países, en defensa del derecho de los pueblos.

Es frecuente encontrar la cooperación entre hombres en hechos trágicos tales como accidentes fatales o en épocas de guerra. Allí la palabra solidaridad cobra un papel importante con el fin de recuperar la paz, el bienestar social y la convivencia. Un acto solidario a su vez, puede estar presente en pequeños gestos cotidianos, ya sea en la ayuda efectuada hacia un amigo como en dejar el asiento a un anciano.

Definición de Solidaridad

Antes de definir el término es necesario establecer su origen. Este concepto proviene del término del latín soliditas que hacía referencia a una realidad homogénea, entera y unida donde los elementos que conformaban ese todo eran de igual naturaleza.

De este modo, el concepto de solidaridad describe la adhesión de modo circunstancial a una causa o a proyectos de terceros. El término se utiliza en forma habitual para denominar una acción de perfil dadivoso o bienintencionado. De todas maneras, su raíz etimológica hace referencia a un comportamiento in-solidum, es decir, que se enlazan los destinos de dos o más personas. Por lo tanto, ser una persona solidaria no se limita al ofrecimiento de ayuda, sino que implica un compromiso con aquel al que se intenta ayudar.

El sentido más básico de la solidaridad supone que se desarrolla sin distinción, límites o condicionamientos de sexo, raza, nacionalidad, religión ni de afiliación política. La única finalidad de la solidaridad puede apuntar al ser humano en estado de necesidad. De todas formas, el uso del término ha quedado desvirtuado ante el abuso del discurso político y el denominado marketing solidario.

La verdadera solidaridad es ayudar a alguien sin recibir nada a cambio y sin que nadie se entere. Ser solidario es, en su esencia, ser desinteresado. La solidaridad se mueve sólo por la convicción de justicia e igualdad.

Filosofía de la solidaridad

Fue la teología cristiana quien lo adoptó por primera vez al referirse a la sociedad de todos los seres humanos, iguales entre sí por ser hijos de Dios y unidos en los vínculos de una sociedad. La primera comunidad cristiana se basaba en este concepto y en ella la fraternidad era fundamental, impulsándolos a buscar el bien de todos los que formaban parte del grupo.

Desde el punto de vista filosófico de la concepción cristiana de una sociedad, la solidaridad es la forma en la que debe organizarse política y socialmente un grupo, donde el fin principal es el bienestar de todos y cada uno de los individuos que lo conforman. La solidaridad es el elemento fundamental para conseguir un desarrollo de la doctrina social sana, y debe ocupar siempre un espacio especial. El bien común, la autoridad y la subsidiaridad son además los fundamentos de toda filosofía social, sin ellos una sociedad no podría jamás encaminarse a un fin de provecho colectivo.

Por su parte, la ciencia del Derecho utiliza este término para referirse a un individuo enmarcado en un grupo jurídicamente homogéneo, con bienes y derechos unívocos. En este caso la solidaridad incluye una alta responsabilidad de cada individuo con respecto al todo. El Derecho considera que la solidaridad también es fundamental para que una sociedad pueda progresar, pues es el modo en el que derechos y obligaciones se equilibran y se encuentra la armonía.

Hoy en día, a su vez, el término ha cobrado una dimensión social globalista. La posibilidad de comprender lo que ocurre en todos los rincones del planeta y las relaciones entre los diferentes países, ha llevado a crear una conciencia social colectiva donde las personas solidarias son aquellas que luchan contra las injusticias sociales en cualquier aspecto (la pobreza, el hambre, la discriminación de género, etc) en pos de un mundo más unido y pacífico.

Para que este término se haga real es estrictamente necesario que existan tres componentes: la compasión (necesaria para acercarse a la realidad humana y social y empatizar con los dolores y carencias de los otros), el reconocimiento (sólo reconociendo las necesidades humanas en los otros la compasión cobra un tinte solidario) y la universalidad (la indefensión y la indigencia son las cualidades que pueden permitir reconocer la condición fundamental de todo ser humano que adquiere universalidad en la vida en sociedad).

Importancia de la Solidaridad

Podemos definir a la solidaridad como el acto mediante el cual una persona realiza acciones en beneficio de otro sin recibir nada a cambio. La solidaridad es, realmente, la base de la sociedad humana si se tiene en cuenta que cuidándonos unos a otros es que podemos sobrevivir. Sin embargo, en los días actuales la solidaridad suele pasar desapercibida o no ocupar tanto espacio en nuestras vidas debido a todas las ocupaciones y temas a resolver que solemos tener.

La importancia de la solidaridad es vital para el desarrollo social. En este sentido, es importante aclarar que por solidaridad entendemos cualquier acto desinteresado que pueda significar un beneficio para un tercero y que en el fondo también supone algún nivel de satisfacción para aquel que lo lleva acabo. Si bien normalmente la idea de solidaridad se relaciona con la noción de grupos sociales humildes o desprivilegiados, hay muchas acciones que uno puede realizar durante el día que son solidarias, como por ejemplo ayudar a un anciano a cruzar la calle, participar en algún proyecto de voluntariado, etc.

La solidaridad es sin dudas importante ya que a partir de ella la sociedad funciona más armoniosamente. Esto es así ya que toda aquella persona que actúe solidariamente tiene que tener necesariamente algún nivel de conciencia sobre la situación desprivilegiada que el otro está pasando y elegir concientemente a partir de allí ayudarlo realizando diverso tipo de acciones que puedan colaborar para que esa situación cambie.

Hay muchas maneras de ser solidario y si bien algunas personas participan de manera constante y mucho más activamente (como por ejemplo alguien que organiza un comedor para niños), uno también es solidario cuando realiza una acción particular que puede no tener continuidad en el tiempo (como por ejemplo cuando se colabora en alguna colecta social). Lo importante es tener en cuenta que todos los aportes que uno pueda hacer servirán para mejorar la calidad de vida de aquellos que no tienen todo y que entonces, la solidaridad puede fácilmente convertirse en un medio para dar solución o ayuda a quienes más lo necesitan y también para que nos sintamos parte de un todo que es la sociedad.

LA SOLIDARIDAD

La solidaridad: ideas rápidas sobre la solidaridad. Tipos de solidaridad. ¿En qué se basa la solidaridad? Ejemplos y contraejemplos de solidaridad.

1. ¿Qué es la solidaridad?: La solidaridad o caridad social expresa una idea de unidad, cohesión, colaboración. Se encuentra muy ligada al amor, y como éste admite dos planos de consideración:

  • Solidaridad-sentimiento. Tendencia humana a asociarse en busca de bienes comunes. Es la inclinación a sentirse vinculados con otros, bien por motivos de semejanza, bien debido a intereses comunes. Incluye la tristeza cuando esas personas afines sufren un mal. Se trata de sentimientos buenos pero a veces inestables o de tipo superficial.

  • Solidaridad-virtud. Es la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien común. Estamos ante un hábito o cualidad, ante una decisión estable de colaborar con los demás. Con todos los hombres, pues realmente hay vinculación con todos, aunque uno no se sienta unido a algunos. Esta solidaridad-virtud es más firme e importante que la sentimental, y de ella seguimos hablando.

2. ¿En qué se basa la solidaridad?: La solidaridad se apoya en varios motivos que podemos reunir en dos grupos: a) Razones humanas: igualdad de naturaleza, necesidad de apoyo, mayor eficacia, ensanchar el corazón evitando el egoísmo. b) Motivos espirituales: fraternidad humana, común dignidad de hijos de Dios, unidad de destino eterno, idéntica redención, unión común a Cristo y a María.

3. ¿Hay diferencia entre solidaridad y caridad?: Se parecen mucho. Se puede decir que la solidaridad va dirigida hacia grupos, mientras que la caridad piensa en las personas individualmente. En realidad, es más correcto afirmar que la solidaridad es una parte de la caridad.

4. Ejemplos de solidaridad.- Esta decisión de buscar el bien de todos puede aplicarse en muchos terrenos:

  • Solidaridad de los pobres entre sí; de los ricos hacia los pobres y curiosamente de los pobres hacia los ricos. Estos casos de solidaridad se ejercitan de modo diverso. Por ejemplo, el rico buscará el modo de ayudar al desarrollo del pobre; el pobre será agradecido.

  • Solidaridad de los empresarios hacia sus empleados y de los empleados hacia sus patrones. Por ejemplo, aquéllos abonan el sueldo justo y éstos trabajan con lealtad.

  • Solidaridad de las mujeres entre sí y respecto a los hombres. Lo mismo aplicado a los hombres entre sí y respecto a ellas, evitando el machismo.

  • Solidaridad de regiones, razas y naciones hacia otras, evitando racismos y nacionalismos.

5. Ejemplos de falta de solidaridad.- Es falta de solidaridad cualquier acción que busca el interés propio o de los afines despreciando el bien de grupos sociales diferentes. Ejemplos:

  • Cualquier forma de lucha de clases va contra los principios solidarios.

  • Las distintas formas de explotación humana, sea de grupos o naciones, también se oponen a la solidaridad.

  • Los nacionalismos y regionalismos. Aquí conviene precisar que es correcto un amor especial al propio pueblo, comarca, región o país. La falta de solidaridad aparece con el desprecio o desinterés hacia otros pueblos, comarcas o países.

  • En general, cualquier egoísmo. Por ejemplo, los jóvenes que sólo piensan en su diversión, suelen ser insolidarios hacia padres, profesores, vecinos, incluso hacia las personas que limpian las calles.

6. ¿Cómo ejercitar la solidaridad?: Los ejemplos anteriores n.4 y 5, pueden dar alguna orientación. Otras ideas válidas pueden ser:

  • Fomentar una visión universal, superando localismos excesivos.

  • Evitar actitudes combativas contra otros grupos: prescindir de tribus y bandas.

  • Interesarse por colaborar: voluntariados, visita a asilos, ayudar en tareas familiares. Dejar las cosas limpias y recogidas aligerando el trabajo de otros, etc.

7. ¿Cómo impulsar a otros en esta cualidad?: Para animar a otros a ejercitar la solidaridad, pueden ampliarse los motivos señalados en los puntos 2 y 6. También ayudará el fomento de la caridad en general.

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