Sífilis: ¿Qué es la Sífilis? Síntomas, Congénita, Embarazo, Tratamiento, Estadísticas

¿Qué es la sífilis?

La sífilis es una infección o enfermedad de transmisión sexual (ETS) producida por la espiroqueta Treponema pallidum. A menudo se le ha llamado el gran imitador porque muchos de sus signos y síntomas son similares a los de otras enfermedades. Es la única que puede ser adquirida congénitamente; es decir, de la madre al feto. En estos casos, el bebé puede morir pronto o desarrollar sordera, ceguera, parálisis, deformidades o disturbios mentales.

Sífilis y Embarazo

La sífilis es una enfermedad extremadamente peligrosa para un bebé que aún no haya nacido. La misma puede ser transmitida a su bebé a travéz del canal de parto (canal vaginal) y, posiblemente si tuviera que someterse a una cesárea; aunque una cesárea podría reducir el riesgo de transmisión de esta enfermedad. La misma también podría ser transferida a su bebé durante el transcurso de su embarazo.

La sífilis que es transmitida al feto durante el embarazo es conocida como sífilis congénita. Más de 500.000 casos de sífilis congénita ocurren cada año en todo el mundo. Por otro lado, unos 500.000 fetos infectados con sífilis son abortados o nacen muertos cada año. (El aborto es, por supuesto, malo e incorrecto (Éxodo 21:22-25)). Si usted estuviera embarazada e infectada con sífilis, su bebé podría contraer la enfermedad a través de la placenta, ya que éste es el órgano encargado de alimentarlo. Es verdaderamente importante que se someta a todos los exámenes médicos necesarios para detectar la presencia o no de sífilis durante las primeras etapas de su embarazo, a fin de evitar contagiar a su bebé con esta enfermedad tan peligrosa.

¿Quiénes contraen la sífilis?

Cualquier persona sexualmente activa puede resultar infectada por la sífilis, pese a que existe una mayor incidencia entre jóvenes de 15 a 30 años. La enfermedad es más común en áreas urbanas que rurales.

¿Cómo se contagia la sífilis?

La sífilis se contagia por contacto sexual con una persona infectada, salvo la sífilis congénita, contagiada de la madre al feto. La transmisión por contacto sexual exige la exposición a lesiones húmedas en la piel o las membranas mucosas.

Factores de riesgo la sífilis

Un bebé tiene un riesgo elevado de desarrollar sífilis congénita si la madre:

  • No recibe cuidado prenatal

  • Abusa de drogas antes o durante el embarazo

  • Está involucrada en la prostitución

  • Cometer fornicación.

¿Cuáles son los síntomas de la sífilis?

Los síntomas de la sífilis ocurren en etapas llamadas primaria, secundaria y tardía. El primero de los síntomas primarios de la sífilis suele ser una o más llagas, indoloras que aparecen en el sitio del contacto inicial. Este síntoma puede estar acompañado de inflamación de los ganglios, que se produce una semana después de la aparición de la primera llaga. La llaga puede permanecer entre una y cinco semanas y puede desaparecer sola si no se recibe tratamiento. Aproximadamente seis semanas después de la aparición de la primera llaga, la persona pasará a la segunda etapa de la enfermedad. Durante esta etapa, el síntoma más común es un brote que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluyendo el tronco, los brazos, las piernas, las palmas de las manos, las plantas de los pies, etc. También pueden presentarse otros síntomas como cansancio, dolor de garganta, dolores de cabeza, ronquera, pérdida del apetito, pérdida parcial del cabello e inflamación de ganglios. Estos síntomas duran entre dos y seis semanas y generalmente, desaparecen aunque no se administre el tratamiento adecuado. La tercera etapa, llamada sífilis tardía (sífilis de más de cuatro años de duración), puede causar enfermedades cutáneas, óseas, cardiacas y del sistema nervioso central.

¿Qué tan pronto aparecen los síntomas?

Los síntomas pueden aparecer entre 10 y 90 días después de que la persona fue infectada. Sin embargo, generalmente aparecen entre tres y cuatro semanas después. Los síntomas suelen pasar inadvertidos o se puede pensar que se trate de erosiones menores o exantema por calor y por lo tanto, no se busca asistencia médica.

¿Cuándo y durante cuánto tiempo puede una persona contagiar la sífilis?

Se cree que la sífilis puede contagiarse durante un período de hasta dos años o posiblemente más. La extensión del contagio depende de la existencia de lesiones infecciosas (llagas), las que pueden o no ser visibles.

¿Una infección previa por sífilis hace que la persona sea inmune?

No existe inmunidad natural contra la sífilis, por lo tanto, una infección anterior por sífilis no protege al paciente.

¿Cuál es el tratamiento contra la sífilis?

La sífilis debe ser tratada con penicilina o tetraciclina. La intensidad del tratamiento depende de la etapa de la sífilis en que se encuentre el paciente. Las mujeres embarazadas con historia de reacción alérgica a la penicilina deben someterse a una desensibilización a la penicilina, seguida por un tratamiento adecuado con penicilina. Los bebés que nazcan con esta enfermedad deberán recibir tratamiento diario con penicilina durante diez días.

¿Cuáles son las complicaciones asociadas a la sífilis?

La sífilis no tratada puede destruir tejidos blandos y huesos, provocar insuficiencia cardiaca, ceguera y una seria de otras de enfermedades leves o discapacitantes. Más importante aún, la mujer que no reciba tratamiento contra esta enfermedad puede transmitirla al feto, lo que puede significar la muerte o la presencia de malformaciones en el pequeño. Los médicos y los centros hospitalarios están obligados a realizar exámenes en las mujeres embarazadas para la detección de la sífilis durante las consultas prenatales. En el momento del parto se deben realizar exámenes al recién nacido o a su madre.

¿Qué se puede hacer para prevenir el contagio de la sífilis?

Existen varias formas de evitar el contagio de la sífilis:

  1. No fornicar;

  2. Si usted piensa que puede estar infectado(a), evite el contacto sexual y acuda a la clínica local de ETS, a un hospital o consulte a su médico;

  3. Notifique a todos sus contactos sexuales de inmediato para que puedan realizarse un examen y recibir tratamiento;

  4. Todas las mujeres embarazadas deben ser sometidas al menos a un examen de sangre prenatal que permita determinar la presencia de sífilis.

Sífilis: Introducción y Estadísticas

La Sífilis Congénita es una afección grave, pero prevenible, mediante la detección y tratamiento oportuno de la sífilis en la mujer embarazada.

Desde el descubrimiento de la penicilina, la sífilis no sólo puede prevenirse, si no también tratarse. A pesar de ello, aún constituye un problema mundial, con una incidencia estimada de 12 millones de infecciones al año. Las mujeres gestantes infectadas por sífilis pueden transmitir la infección al feto, provocándole sífilis congénita (SC), lo que puede asociarse a eventos adversos graves para el embarazo hasta en 80% de los casos. No obstante, existen opciones para su detección y tratamiento que son sencillas, relativamente baratas y muy efectivas que contribuirían positivamente en los esfuerzos para la eliminación de la SC.

La sífilis congénita es una afección grave, pero prevenible, que puede eliminarse mediante la detección oportuna y el tratamiento adecuado de las mujeres embarazadas con sífilis. Se reconoce que la carga de morbilidad y mortalidad por SC es mayor que cualquier otra infección neonatal, incluida la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), y el tétanos, que son objeto de atención mundial en la actualidad. A pesar de ello, ha recibido poca atención a nivel mundial, lo que ha limitado la efectividad de las estrategias de prevención y control que se han implementado.

La incidencia del problema puede reducirse mediante intervenciones relativamente simples y de probada eficacia. Pero mientras la prevalencia de la sífilis en adultos sea elevada, el riesgo de transmisión congénita es alto. Por eso, intervenciones educativas, diagnósticas y de tratamiento pueden aportar ventajas sustanciales para diagnosticar, tratar y controlar efectivamente la infección congénita por Treponema pallidum.

Los efectos de la SC no sólo se traducen en el el incremento de la magnitud, sino en consecuencias adversas sobre la salud perinatal. Se reconoce desde hace décadas, que cuando no es tratada, produce una amplia gama de resultados adversos sobre los productos de la concepción. Estas consecuencias pueden presentarse hasta en 80% de las mujeres con sífilis activa, e involucran a muertes fetales (17 a 40%), muertes perinatales (20 a 23%) e infecciones neonatales (20%) [Schulz 1987, Schmid 2007].

La OMS calcula que de 130 millones de nacimientos anuales en el mundo, 8 millones de infantes mueren antes de su primer cumpleaños, y de esos, tres millones lo hacen antes de su primera semana de vida. Adicionalmente, 3.3 millones son muertes fetales, muchas de las cuales se asocian a la infección treponémica, la gran mayoría en países en desarrollo (Goldenberg 2003).

A pesar de que en América Latina y el Caribe la cobertura de la atención prenatal es aceptable, (mayor a 50%), existen de deficiencias en la detección y tratamiento de la sífilis materna. Por ejemplo, se calcula que en América Latina y el Caribe, aproximadamente 330,000 mujeres gestantes con serología reactiva para sífilis no reciben tratamiento durante el control prenatal. De estos embarazos la tercera parte de los niños presentarán sífilis congénita y un número similar terminará en aborto espontáneo.

En Estados Unidos en el 2004 según los datos obtenidos de la vigilancia, la tasa de la sífilis congénita (SC) ha disminuido entre todas las poblaciones étnicas minoritarias y en todas las regiones del país excepto el noreste. En el 2004 la tasa de SC fue de 8,8 casos por 100,000 nacidos vivos y el número de casos reportados fue 451. El 73,8% (333) de los casos ocurrieron porque la madre no recibió tratamiento o éste fue inadecuado antes o durante la gestación. En 63,9% (288) de los casos la madre recibió el control prenatal (CPN); mientras que en 28,8% (130) de los casos no lo recibió, y se carece de información en 7,3% (33) de los casos; menos de la mitad de las madres que recibieron CPN lo comenzaron durante su primer trimestre de gestación. Fueron mortinatos 4,0% (18) de los casos, murieron dentro de los 30 días posteriores al parto 1,8% (8).

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha definido el objetivo de eliminar la sífilis congénita como problema de salud pública llevando la incidencia a 0,5 casos o menos por 1.000 nacidos (incluidos mortinatos). Para lograr este objetivo es necesario que más de 95% de las gestantes infectadas sean detectadas y tratadas, con lo que se logre reducir la prevalencia de sífilis durante la gestación a menos de 1,0%.

El aumento de la sífilis materna y congénita en los países en desarrollo contribuye al incremento de las tasas de mortalidad infantil, situación que de no modificarse se traducirá en el retroceso de los logros alcanzados por los planes de salud reproductiva en el mundo. La sífilis también tiene un impacto negativo en la salud materna y en la transmisión del VIH/sida.

Análisis y Tratamiento de Sífilis

Si usted estuviera embarazada, sería muy importante que se sometiera a un análisis para detectar si está infectada con sífilis. Para ello, simplemente se le extraerá una muestra de sangre, necesaria para verificar la presencia de la bacteria causante de esta enfermedad. Si su análisis arrojara un resultado positivo en cuanto a la presencia de la bacteria causante de sífilis, debería someterse a un tratamiento adecuado para curar esta enfermedad antes de llegar a la semana 16 de su embarazo; y así podría evitar que dicha enfermedad fuera contraída por su bebé. Más del 98% de los bebés no contraerán la bacteria causante de la sífilis si sus mamás se someten a los adecuados tratamientos antes de llegar al cuarto mes de embarazo. Si usted estuviera atravezando las primeras etapas de esta enfermedad, su bebé correría mayor riesgo de contraer sífilis congénita. El 50% de los embarazos de las mujeres son afectados durante estas primeras etapas. Un tratamiento a tiempo es la mejor opción tanto para usted como para su bebé.

El tratamiento es bastante sencillo si se realiza antes de que la futura mamá llegue al cuarto mes del embarazo. Una simple inyección de penicilina podrá evitar que el bebé pueda llegar a infectarse. Si fuera alérgica a la penicilina, su doctor podría recetarle ciertos antibióticos. Si se sometiera a un tratamiento después del cuarto mes de embarazo, el mismo no surtiría los resultados esperados. Entre el 40% y el 70% de las mujeres que se hubieran sometido a un tratamiento tardíamente, o que no hubieran tratado médicamente su sífilis, darán a luz bebés que padecerán sífilis congénita. Luego del parto, si el análisis que se le practicara a su bebé para detectar si el mismo/a padece sífilis arrojara un resultado positivo, su doctor de cabecera le recetaría inyecciones de penicilina para matar la bacteria. Recuerde que tanto usted como su bebé deberán realizarse repetidos análisis para detectar la presencia de sífilis, a fin de verificar si el tratamiento al que se han sometido ha dado resultado y ha logrado erradicar dicha enfermedad.

Sífilis Congénita

Definición y contexto clínico

La sífilis congénita es el resultado de la transmisión del Treponema pallidum de una madre infectada a su feto. El Treponema pallidum es una espiroqueta que infecta de manera específica el tejido humano. Aunque desde 1941, con el advenimiento de la penicilina, la Sífilis dejó de ser una enfermedad “incurable”, todavía sigue siendo un grave problema de salud pública, que debido a las condiciones socioeconómicas de nuestro país, presenta una incidencia que ha vuelto a repuntar en los últimos años y por ende, ha aumentado los casos de sífilis congénita.

Generalidades

La sífilis es una enfermedad infecciosa exclusiva del humano, causada por el Treponema pallidum, bacteria que no puede cultivarse in vitro. En la mayoría de los casos es transmitida por contacto sexual, pero también puede adquirirse por transfusiones sanguíneas o por contacto directo con lesiones ricas en espiroquetas.

La sífilis congénita es una enfermedad adquirida in útero, por transmisión transplacentaria de la madre al fruto de la gestación. Existe controversia respecto de si la transmisión ocurre después de la semana 18 de gestación, por un efecto protector de las células de Langhans de la placenta o si en realidad, la infección es transmitida desde antes de la semana 18, pero los cambios patológicos característicos no son evidentes sino posterior a éste período.

La tasa de infección fetal varía considerablemente, de acuerdo al estadío de la infección en la gestante no tratada, siendo de aproximadamente 29% para los hijos de gestantes no tratadas con sífilis primaria, 59% en hijos de madres con sífilis secundaria, 50% en hijos de madres en fase latente temprana y disminuyendo a un 13% en madres en fase latente tardía. Cuando hay coexistencia de HIV y sífilis, hay una mayor proliferación de espiroquetas, con gran riesgo de transmisión para el feto.

En cuanto a las características de las madres de niños con sífilis congénita, en Colombia (Ministerio de Salud, 2.002), se encontró un promedio de edad de 24,4 años con rango entre 22 y 25 años. En un 25% de los casos, las madres eran menores de 19 años y un 10% mayores de 34 años. De estas pacientes 66% no se encontraban afiliadas al servicio general de seguridad social y del 34% restante que estaban afiliadas, 2/3 partes pertenecían al régimen subsidiado. 84% eran habitantes de zonas urbanas.

Con éstos datos, pueden concluir que en general, las madres de niños con sífilis congénita en Colombia, son mujeres adolescentes y jóvenes de procedencia urbana, con falta de cobertura por el sistema de salud en su mayoría y por tanto, sin control prenatal.

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