¿Qué es el Amor? Definición de Amor, Significado y Concepto


¿Qué es el amor? El amor, es uno de los sentimientos más característicos del ser humano. Todos sienten, aunque sea una vez, lo que es el amor. En palabras simples, este es un sentimiento, por el cual se le desea el bien a otra persona. Por lo mismo, se busca su compañía, de manera constante.


Frente al amor de pareja, este puede tener un proceso evolutivo o involutivo. Sí, ya que el amor o afecto hacia otra persona, puede crecer o disminuir (de manera subjetiva por supuesto, en cuanto al "sentimiento") con el paso del tiempo. Los factores que llevarán a un caso u el otro, son claros. Por ejemplo, el comportamiento de la otra persona, sus actitudes, sus valores, su genio o mal genio, el manejo de factores externos a la relación, etc. De igual manera, si la persona amada, no cumple con las expectativas del otro, terminará provocando, tarde o temprano, una ruptura en la relación amorosa. (Ver EL AMOR EGOÍSTA y EL AMOR ABNEGADO).


Pero el amor como tal, no es sólo aquel sentimiento, que nace hacia nuestra pareja, ya sea varón o mujer, sino que también uno puede llegar a sentir amor por otras personas. Un ejemplo de amor clásico hacia otras personas, es el de la madre con su hijo. O de los hermanos. O de Dios, etc. Asimismo, el amor por los amigos, uno de los más potentes y fuertes que una persona puede llegar a sentir por otra persona. Debido a que es un amor que se escoge y no se crea por familiaridad; aparece por el sólo hecho de una atracción espiritual o afinidad personal.


También se puede hablar del amor por los animales. Son muchas personas que dedican su vida entera, a la preservación y el cuidado de los animales. Un caso patente, es el de los veterinarios. Los cuales sienten una fuerte vocación por la carrera, debido a este fuerte amor por los animales. Lo mismo aplica a la ecología y a la naturaleza en general.


Ver también: ¿Qué es el Amor Verdadero?


Definición de Amor


Muchos son los poetas, cantantes o filósofos que han llevado a cabo su propia definición del concepto que ahora nos ocupa, el amor. Un término cuyo origen etimológico lo encontramos en el latín y más concretamente en la palabra amor.


No es difícil establecer una definición precisa del amor. El verdadero amor es un conjunto de comportamientos y actitudes que resultan desinteresados e incondicionales, y que se manifiestan entre seres que tienen la capacidad de desarrollar inteligencia emocional.


Esto quiere decir que el amor sólo puede ser experimentado por los seres racionales, aunque otras especies también son capaces de establecer nexos emocionales, como los perros, los caballos o los delfines.


Por ejemplo: “Dante me confesó que siente un gran amor por mi hermana”, “Te aseguro que esa es la mejor demostración de amor que me puedes hacer”, “Ninguna pareja puede sostenerse sin amor”, “El amor entre un padre y su hijo es incomparable”.


En el lenguaje cotidiano, el amor suele asociarse en forma directa al amor romántico, que supone una relación pasional entre dos personas. Sin embargo, el término puede aplicarse a otro tipo de relaciones, como el amor familiar, el amor platónico y otros sentidos más amplios (amor a Dios o amor hacia la naturaleza). En todos los casos, el amor representa un sentimiento de gran afecto.


Así podríamos llevar a cabo una serie de oraciones que ejercieran como ejemplos de los diversos tipos de amor. De esta forma podríamos exponer las siguientes: “Juan y Lucía contrajeron matrimonio por amor”, “La mirada de Isabel hacia su hijo era una muestra del orgullo y del amor de madre que sentía” o “Manuel quiso entrar en el seminario para comenzar a trabajar como sacerdote como muestra de su amor a Dios”.


Desde la psicología, Robert J. Sternberg ha señalado tres componentes del amor: la intimidad (aquellos sentimientos que promueven el acercamiento), la pasión (un fuerte deseo de unión) y el compromiso (para conservar y reproducir el amor).


Definición de Amor Verdadero

Antes de ahondar adicional en el tema, es bueno identificar cual es el significado del amor para nuestra sociedad moderna. Cual es la cosmovisión del amor en nuestra cultura popular.


Cuando identificamos los rasgos de la manera bajo la cual la modernidad ha interpretado el amor, no estamos lejos de decir: Que lo que se suele denominar amor, no es en absoluto un amor auténtico. Es un fraude total, lejos de ser “todo lo que necesitas” es algo que debes evitar a toda costa.


Las ideas tienen consecuencias y las ideas que han venido surgiendo sobre la interpretación del amor durante los años, han dado paso a una desfiguración completa de tan noble definición.


Las películas, la televisión, la radio, el internet y todos los medios de comunicación se han encargado de propagar estas ideas modernas sobre el tema…


Por ejemplo, nos presentan un amor íntimamente asociado a la inmoralidad en esas escenas que ya todos conocemos, sexo, desenfreno, “amor” egoísta, que lo quiere todo para el pero no piensa en lo que es capaz de dar a la persona “amada”, nos presentan un amor incapaz de ser paciente y de esperar el tiempo correcto, nos presentan un “amor” motivado por intereses, nos ponen en bandeja de oro un amor que no entiende que es el sacrificio por la persona amada, un amor mutilado de honestidad, humildad, sinceridad, sin dobles intenciones… como para expresarlo al prójimo.


Debido a muchas enseñanzas falsas, casi todos los esposos ahora igualan el amor a la lujuria. Cómo disfrutar más del sexo con su esposo o esposa es lo que se ve en toda la televisión, en la radio, en la música, periódicos y revistas. Si uno de los esposos no gratifica sexualmente al otro, entonces el esposo o la esposa insatisfecha dice que el otro no lo ama o no la ama. ¡Cuán perverso es esto y totalmente destructivo del amor verdadero! Cómo puede compararse un placer sexual momentáneo y vergonzoso para la carne al verdadero amor – el amor que se supone se tienen los esposos el uno por el otro, 24 horas al día en cada pensamiento y acción del día, aún durante los tiempos difíciles cuando deben de sufrir. ¡Cómo se compara eso a unos pocos segundos o minutos de placer sexual vergonzoso de la carne! Y si uno de los cónyuges no puede darle placer sexual al otro por cualquier razón que sea, el o la insatisfecha busca por otro lado a otro hombre o a otra mujer o a un animal u objeto inanimado para obtener el placer sexual y el llamado amor que el cónyuge inadecuado no puede proporcionar. Ah, ¡cuán grandes son ciertamente los males causados por los esposos que se complacen en el placer sexual en vez de luchar en contra del mismo, en vez de aquietarlo! Ciertamente, Satanás tiene el poder sobre ellos de causar toda clase de problemas y pecados en sus vidas. (Tobías 6:16-17, 22; 8:9) Verdaderamente, dichos esposos son como adictos a las drogas que se usan mutuamente para obtener su “viaje” sexual. Qué amor tan enfermizo se tienen: ¡Igualar el sexo al amor! Este falso concepto de amor es lo que hace fracasar a tantos matrimonios.


San José y la Santísima Virgen María nunca necesitaron realizar este acto para poder nutrir su amor el uno por el otro. ¡Y ninguna pareja casada podría tener un amor más grande el uno por el otro que estos dos máximos santos en el Cielo! Uno debe darse cuenta que la Santa Familia fue casta con un propósito, designar la meta de Dios para las familias – es decir, permanecer castos tanto como sea posible y tener relaciones únicamente con la intención de tener hijos. Los esposos deben vivir juntos 24 horas al día. Si necesitan este acto marital para expresar su amor del uno por el otro, entonces el verdadero amor que deben de tener entre ellos cuando hacen sus deberes cotidianos sería menoscabado.


La cultura popular intenta desesperadamente difuminar la línea que separa el amor verdadero de la pasión inmoral, de lo correcto e incorrecto. La inmoralidad es una perversión total del amor verdadero; la codicia otra corrupción del amor que se origina en el deseo narcisista de auto gratificación, en lugar del bien de los demás. La pureza no tiene cabida en la cosmovisión moderna del amor.


Lamentablemente muchos han llegado a aceptar que el amor es la amplia tolerancia del pecado, abrazando al bien y el mal por igual.


Mientras que el amor autentico nunca moverá a un hombre, o a una mujer, o a un joven, o a un niño, a desafiar las normas morales y sociales, o a ser indiferente hacia ellas.


La definición correcta del amor nace desde el corazón de Dios nuestro creador, puesto que el es amor. Esta definición nace para ser practicada entre sus criaturas a todo nivel, nivel personal y como consecuencia interpersonal.


En todas nuestras esferas de relaciones, ya sea en la esfera romántica de pareja, como en la esfera familiar, en la esfera que la componen nuestros amigos, nuestros vecinos, todas las personas que de alguna forma tengan relación con nosotros.


La Definición del Amor Dada por Dios

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.
(1 Corintios 13:4-8)


En otras palabras, el amor verdadero es siempre un acto de sacrificio inspirado por la vehemencia del amor, padecimiento, dolor, tolerancia por la persona amada. A esto nos referimos cuando decimos que el amor es sufrido. Jesucristo lo hizo y creo que todos los que somos cristianos y aun los que no son cristianos alguna vez lo han escuchado.


El amor es benigno, es decir es: Agradable, dulce, con un trato, cuidadoso para con sus semejantes, que tiene buena voluntad o afecto en sus relaciones.


El amor no tiene envidia, no se pasa pensando con tristeza y pesar en las cosas que no tiene, y que desea pero son del bien ajeno.


El amor no se jacta, no presume de sus cualidades, habilidades, de sus acciones o de sus posesiones, sean estas cuales sean. El amor es humilde.


El amor no se envanece, no se comportarse con orgullo o superioridad frente a los demás, tratándolos de un modo despectivo y desconsiderado. No es soberbio ni vanidoso.


El amor no hace lo indebido, el amor no empuja a las personas a actuar inmoralmente, lamentablemente como lo explicaba anteriormente la cosmovisión del mundo ha corrompido a tal grado esta noble palabra, que ahora parece ser que en la cultura moderna el amor abraza lo bueno y lo malo. Pero el verdadero amor no propone hacer cosas incorrectas, el amor distingue lo bueno y lo persigue.


El amor no busca lo suyo, el amor no es inmoderado y excesivo, para atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás.


El amor no se irrita, el amor esta alejado de la ira; la ira esta asociada directamente a un enfado muy grande o violento en el que la persona pierde el dominio sobre sí misma y siente indignación y enojo. El amor nunca llega a perder el dominio de si mismo por un enfado de este tipo. El amor soporta y puede manejar un enfado sin caer a la violencia o mal trato.


El amor no guarda rencor, el amor genuino es incapaz de guardar un resentimiento arraigado, o resentimientos enraizados en el corazón.


El amor no se goza de la injusticia, el amor nunca se alegra por la desgracia, la adversidad de las personas, de la pobreza, suma miseria, necesidad, hambre, o una cualquier condición desfavorable a la de uno mismo, en otras personas.


El amor se goza de la verdad, el amor se alegra de los juicios justos, y de las condiciones verdaderas, que justamente encajen y correspondan entre la realidad y lo que se piensa, la verdad, la justicia, el amor se goza en ella.


El amor todo lo sufre, el amor esta dispuesto a sufrir padecimientos, condiciones desfavorables por el simple hecho de poder demostrar inspirado en el amor una actitud noble, frente a otra persona en determinadas condiciones.


El amor todo lo cree, el amor no es escéptico, el amor siempre considera posible o probable tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado. El amor es el centro de la fe.


El amor todo lo espera, el amor no comienza a actuar hasta que suceda lo que se espera, el amor es paciente, sumamente paciente, no se anticipa a nada.


El amor todo lo soporta, el amor tiene la capacidad de sostener una carga sobre si, sea cual sea esta carga. El amor aguanta con paciencia, dolor o resignación una cosa que no es agradable.


El amor nunca deja de ser, el amor real nunca deja de existir.


Sin duda luego de la definición del amor desde la perspectiva de Dios, nos damos cuenta cuan divergente es la cosmovisión del amor en nuestra sociedad moderna, el reto es volver a los principios que nos revelan el amor mas puro, el amor revelado por Dios, para que el ser humano lo pueda practicar en sus relaciones.


¿Qué Significa que Dios es Amor?


¿Qué significa que Dios es amor? Primero veamos cómo la Biblia, La Palabra de Dios, describe “el amor” y después veremos algunos ejemplos que se aplican a Dios. “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no es indecoroso, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.” (1 Corintios 13:4-8)


Esta es la descripción que Dios hace del amor. Así es como es Dios, y los cristianos tienen que hacer de éste su meta (aunque siempre en proceso). La más grande expresión del amor de Dios nos es comunicada en Juan 3:16 y Romanos 5:8 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Podemos ver por estos versos que el deseo más grande de Dios es que nos unamos con Él en Su hogar eterno, el Cielo. Él hizo posible este camino, pagando el precio por nuestros pecados. Él nos ama, porque así lo decidió como un acto de Su voluntad. “Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.” (Oseas 11:8). El amor perdona. “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9)


El amor (Dios) no se impone a nadie. Aquellos que vienen a Él lo hacen en respuesta del llamamiento de Su amor. El amor (Dios) muestra bondad hacia todos. El amor (Jesús) prodigó el bien a todos, incluso a los indignos. El amor (Jesús) nunca codició lo que otros tenían, viviendo una vida humilde sin quejarse. El amor (Jesús) nunca se jactó de quién era en la carne, aunque Él podía dominar fácilmente a cualquiera que entrara en contacto con Él. El amor (Dios) ama la obediencia. Jesús obedecía gustosamente a Su Padre celestial. “Mas para que el mundo conozca que amo al Padre y como el Padre me mandó, así hago.” (Juan 14:31). El amor (Jesús) estuvo y está siempre viendo por los intereses de otros.


Esta breve descripción del amor, revela una vida sin egoísmo, en contraste con la vida egoísta del hombre natural. Asombrosamente, Dios ha otorgado a aquellos que reciben el bautismo y a Su Hijo Jesucristo como su Salvador personal del pecado, la habilidad de amar como Él lo hace, a través del poder del Espíritu Santo (ver Juan 1:12; 1 Juan 3:1, 23, 24). ¡Qué privilegio y desafío tenemos!

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