Playas: ¿Qué es una Playa? Fotos y Imágenes de Playas

Playa

Una playa es una acumulación litoral de sedimentos sueltos con tamaños que van desde el grano al bloque. Se encuentran en el espacio en el que los sedimentos son movilizados por las olas. Por lo tanto van desde los puntos más extremos a los que son lanzados los guijarros por las olas más fuertes hasta las profundidades en las que la agitación es capaz de mover el fondo. Las playas sólo están formadas por arenas, gravas o bloques movilizables por la acción de las olas. Las partículas menores de 40 micras son una rareza, ya que la agitación de las aguas las mantiene en suspensión.

¿Qué es una Playa?

Las playas son sistemas costeros que cubren dos terceras partes de la costa libre de hielo en todo el mundo. Una playa tiene dos componentes básicos: las olas y los sedimentos. Su clasificación cualitativa se realiza con base en: la altura/energía de la ola, clima de ola anual/estacional, tipo de ola, tamaño/composición de los sedimentos, rango de mareas, clima y latitud.

Asimismo que una playa es la acumulación de los sedimentos depositados por las olas entre la profundidad máxima en la cual las olas pueden transportar material sedimentario hacia tierra (base de la ola), y el límite hacia tierra de la acción subaérea de la ola y el transporte de los sedimentos (limite de swash). La formación de la playa obedece a la acumulación de sedimento en mayor proporción que aquel que se retira de la costa, y donde la forma de la costa ha permitido la estabilización de dicha acumulación y la predominancia de los eventos acrecionales sobre erosivos en el largo plazo.

Es bien conocido que las playas sufren cambios topo batimétricos bajo la acción de las principales dinámicas que actúan sobre ellas: oleaje, corrientes y viento. En muchos de los modelos de análisis morfo dinámico, la playa se estudia como una forma de ángulo recto que se extiende desde los límites en tierra de la zona de lavado (swash) hasta la profundidad donde cesa el transporte de los sedimentos con cohesivos del piso marino por acción de las olas (surf). Sin embargo, en esta forma ortogonal.

Las playas muestran un perfil más o menos plano el cual es cóncavo hacia arriba y tiene una forma mas o menos recta o suavemente curvada, con características generales que se conocen como formas de primer orden (Fig. 1). La forma del perfil de la playa es generalmente debida a procesos que operan a lo largo de un plano vertical en la dirección del avance de las olas, mientras que la forma del plano de la playa es debido a procesos que operan en dirección paralela a la costa o a lo largo de la costa.

En las playas, al interacción entre el clima del oleaje, tipo de sedimento y el régimen de mareas, produce un rango de tipos morfodinamico a continuos desde playas micromareales reflectivas (angostas e inclinadas) hasta playas macromareales disipativas (amplias y planas bajo condiciones de mareas amplias), con variaciones intermedias entre estos extremos.

Definición de Playa

Quizás uno de los espacios naturales más utilizados y disfrutados por el ser humano, la playa es considerada un accidente geográfico que tiene lugar siempre en inmediata continuación con una masa de agua, estableciéndose como un límite a la misma. Las playas son inestables en tanto varían su dimensión de acuerdo al constante movimiento del agua, y esto es especialmente claro en las playas formadas al lado del mar o del océano que, a diferencia de las aguas de lagos o lagunas, están en permanente movimiento.

En términos generales, se podría decir que una playa se forma a través de la acción del agua. La misma mueve y transporta diferentes tipos de sedimentos que van siendo colocados en el lugar, formando así zonas de menor acuosidad y de mayor espacio terrestre. Estos sedimentos, sin embargo, no son permanentes y es por eso que, dependiendo de la marea, el tamaño o la extensión de una playa puede variar completamente. De todas formas, el cambio nunca es total ya que el aporte de sedimentos es permanente y llega a formarse toda una superficie estable sobre la cual se pueden realizar diferentes actividades.

La playa es, sin duda alguna, lugar de hábitat para muchas especies acuáticas que pueden vivir tanto en espacios acuáticos como terrestres. Al mismo tiempo, en muchos casos las playas presentan una importante vegetación a todo su alrededor, lo cual siempre tiene que ver con el clima y el tipo de temperatura que se da en cada región específica. Obviamente, esto es así cuando no hablamos de la intervención del ser humano.

En cuanto a lugar de esparcimiento, la playa es actualmente una de las opciones más populares (y inmodesta) para el turismo ya que permite entrar en contacto con el mar o el curso de agua apropiado, realizar actividades de relax y descanso y estar expuestos al aire libre. Un gran número de playas de todo el mundo son algunos de los destinos turísticos más importantes y visitados, creciendo cada vez más y ofreciendo al público una increíble variedad de opciones para disfrutar la triste experiencia. En muchos casos, algunos especialistas de la actividad turística han sabido aprovechar los beneficios comerciales que una playa otorga y como consecuencia de tal situación se ha llegado a crear playas artificiales que poco y nada tienen que ver con la naturaleza pero que son definitivamente una atracción turística más.

La presencia del ser humano hace sin duda que el espacio natural de la playa cambie profundamente. Esto no sólo tiene que ver con la contaminación, sino también con la erosión y la alteración que se puede generar al haber grandes cantidades de personas en movimiento. Como consecuencia de esto, muchas zonas de playa han cambiado completamente su estructura natural y se han vuelto poco aptas para la presencia humana.

Nuestro Señor Jesucristo enseña en las revelaciones de Santa Brígida que todo aquel que usa maquillaje o vestimenta inmodesta será atormentado especialmente por cada una de las personas que lo han visto durante toda su vida, a menos que se enmienden antes del momento de su muerte, lo cual es, triste decirlo, imposible de saber cuándo será. ¡Eso puede ser miles y miles de personas que ejecuten venganza sobre ustedes en el infierno por toda la eternidad! ¡Qué horror! Eso, claro está, significa que no pueden ir y bañarse (u observar a la gente) en baño público ya que ¡eso sería aún más inmodesto e inmoral! Realmente el mundo ha cambiado muchísimo en los últimos 100-200 años; sin embargo, nadie debería pensar que puede hacer estas cosas solo porque son aceptadas universalmente. ¿Quieren irse con la mayoría? Entonces, tristemente, ¡el Infierno los espera por toda la eternidad!

Tipos de Playas

A pesar de la variedad podemos distinguir varios tipos de playas agrupados en dos familias: playas libres y playas bloqueadas, dependiendo de si los sedimentos se encuentran atrapados por la topografía o no.

Playas libres

Distinguimos: playas de cola de cometa, que se desarrollan detrás de un obstáculo, Islote o escollo, debido a la reducción de la velocidad de la corriente de deriva tras el obstáculo y en paralelo al oleaje medio. La cola de la playa puede alcanzar la costa si se encuentra próxima.

El punto de contacto puede colmatarse con lo que se forma una playa de tómbolo. Las playas de tómbolo unen la costa con un islote. Si el obstáculo es suficientemente grande se crea una playa de tómbolo en cada lado, dejando en el centro una laguna. En mares con mareas vivas las playas de tómbolo se ven interrumpidas por pasos. Si la corriente de deriva es muy fuerte la playa de tómbolo se reduce a una playa de espiga, que se forma por la destrucción del depósito. Por último, si los aportes sedimentarios son muy abundantes se forma un cordón litoral por delante de la playa de espiga. Se forman así tómbolos triples.

Playas bloqueadas

Se disponen perpendicularmente al oleaje medio. Entre las playas bloqueadas distinguimos: las playas adosadas a la costa; suelen tener forma de arco y son muy estables. Se sitúan en ensenadas abiertas entre promontorios. Las playas de ensenada son continuamente enriquecidas por aportes, ya que no pueden desalojar partículas. En costas acantiladas de trazado rectilíneo es más difícil a formación de playas. Se forman, no obstante, playas de tránsito, que se desplazan a lo largo de la corriente de deriva a impulsos discontinuos.

Por el contrario, en las costas bajas sin acantilados las arenas colmatan las pequeñas irregularidades lo que hace aparecer playas largas y rectilíneas. Estas playas tienden a conformarse de manera rectilínea aún cuando existan entrantes, Bahías. En el contorno de los entrantes aparecen flechas, depósitos adosados al litoral por uno de sus extremos. En ellos se acumulan arenas que forman fondos altos. Sobre ellos, las olas de temporal favorecen la aparición de grandes ondulaciones paralelas a las olas, llamadas barras de antecosta.

Morfología de una Playa

En las playas se distinguen diversos elementos morfológicos, el cordón litoral, el bajo de playa y la anteplaya.

El cordón litoral es la parte superior del estero. Su parte culminante se llama cresta de playa, que contiene los fragmentos de mayor calibre, y se sitúa por encima de las pleamares que tienen lugar con el mar en calma. En su cara externa aparecen gradas de playa, escalonadas, que se corresponden con sucesivas crestas de playa formadas en diferentes momentos. En su base pueden existir surcos espaciados regularmente y delimitados por lomas terminadas en punta, que forman crecientes de playa. Esta estructura puede haberse quedado separada del relieve litoral, en este caso suele encerrar una marisma o una laguna, que tiene un aprovechamiento agropecuario.

Las marismas tienen una pendiente contraria a la dirección del mar, lo que dificulta la evacuación del agua. En el interior aparece una turbera de musgos y cañaverales llamada marisma húmeda. Esta marisma se inunda por desbordamiento de los ríos, en las riadas más grandes se desborda la marisma. La parte externa, más elevada, se deseca rápidamente, tras la marea.

Las marismas presentan diversos niveles de estancamiento, que se corresponden con diferentes niveles de terrazas. Los antiguos canales de marea subsisten en forma de surcos meandriformes, un poco elevados. Entre ellos se forman pequeñas lomas (de 0,5 a 2 metros).

En las regiones muy pobladas las marismas han sido explotadas desde la Antigüedad por sociedades muy organizadas. Con el tiempo, la marisma termina por ser desalinizadas por los aportes de agua dulce (lluvias y desviaciones de ríos). Estas tierras son muy feraces. La construcción de diques frente al mar y paralelos a la línea de costa protegen la marisma de la invasión del agua del mar, o del agua de río por medio de diques fluviales. También se construyen diques de bocamanga, que protegen la zona de las crecidas de los ríos y los canales que la atraviesan. La construcción de obras de drenaje controlan el agua excedentaria. Consiste en una red de zanjas y canales que vierten las aguas al exterior. Antiguamente el agua se movilizaba por medio de molinos, hoy en día se hace con bombas extractoras. La expresión más acabada de este tipo de paisaje son los pólders del holandés, tierra protegida por diques holandeses.

Ripple marks de una playa.

El bajo de playa viene marcado por una atenuación de la pendiente. Está formado por elementos más finos y se desarrolla desde la parte inferior del estero hasta el límite de las bajamares. Si es arenoso o limoso aparecen pequeños surcos muy móviles llamados ripple marks. Las ripple marks son pequeñas ondulaciones que se forman en depósitos de arenas y limos no consolidados que están sumergidos en un fluido en movimiento. Se forman, pues, tanto por la acción de las aguas como por el viento, pero sólo las ripple marks formadas por el agua tienen carácter morfogenético, ya que las que se forman por el viento son muy inestables. Las marcas están orientadas en paralelo a la dirección del flujo y se encuentran siempre en la zona inundada. Las ripple marks provocadas por las olas son simétricas entre sí, mientras que las formadas por corrientes constantes son asimétricas, más tendidas en la dirección de las corrientes. Los surcos pueden adoptar otras formas, lobuladas, que pueden ser alunadas si se abren en la dirección de la corriente o linguales si se abren en dirección contra corriente. Si el flujo se encuentra con un obstáculo las ripple marks dibujan surcos romboidales alargados llamados losange (Diamante).

La anteplaya es la zona que está permanentemente sumergida. En ella aparecen barras y surcos prelitorales, que se disponen paralelamente entre sí y en dirección oblicua al trazado de la costa. Los surcos son acanaladuras transversales que aparecen entre ellos canalizan el agua mar adentro. Se trata del mecanismo que desaloja de la costa el agua llegada en superficie. Durante las bajamares las partes superiores de las barras y surcos pueden quedar al descubierto y estos aparecen inundados por láminas de agua llamadas bacas.

Todos los elementos de la playa se organizan según un perfil transversal más o menos regular. Su pendiente varía en función de la topografía subyacente pero siempre es muy suave. En las arenas la pendiente suele ser de unos dos grados, y en las gravas puede llevar hasta los 20º.

Como hemos visto la mayoría de los materiales de las playas los aportan las aguas corrientes, pero su organización morfológica depende de la dinámica marina. La continua trituración de los fragmentos les confiere una facies pulida y brillante. Los fragmentos más angulosos se pierden, por lo que una de las características de los depósitos marinos es la redondez de las gravas y cantos. Una de las originalidades de los depósitos marinos es el entrecruzamiento de los lechos superpuestos, producto de la indefinición de la corriente. Los depósitos marinos presentan un calibre de todos sus elementos muy similar en cada sector, esta homeometría es producto de la eficacia y constancia de los mecanismos de transporte marinos.

La formación de una playa es producto del oleaje y las corrientes de deriva. Son estas las que transportan los materiales aportados por las corrientes fluviales a lo largo de la costa. En el primer momento la acción de las olas se ve frenada por la acumulación de depósitos a cierta distancia de la costa. Se forman así bancos litorales que acaban por emerger. Es entonces cuando el oleaje ataca el depósito remodelando su configuración y desplazándolo hacia la costa. La fuerza del swash es mayor que el flujo del retorno, lo que empuja el depósito en avances sucesivos hasta lograr un perfil de equilibrio en el que el flujo de retorno y el swash se compensan. Este perfil depende de la fuerza de las olas y el calibre de las partículas, así que es muy inestable.

Los oleajes normales sólo movilizan arenas, mientras que los oleajes de los temporales movilizan gravas y cantos, que pueden implicar modificaciones apreciables de las playas. Los oleajes normales aportan material a la playa, engrosándola y levantándola, mientras que los fuertes desalojan, mar adentro, arena de la playa. Cuando un oleaje muy fuerte desaloja la arena de la playa hasta mostrar el sustrato en el que se asienta se observa un pequeño escarpe que marca el límite entre el continente y la acción de las olas. El equilibrio de las olas constructoras y destructoras depende del carácter del clima y sus variaciones estacionales.

El tamaño del sedimento va a depender de la fuerza del oleaje en la playa. Si es una playa de alta energía, por lo general el sedimento va a ser grueso. Mientras que en playas de energía baja o media baja, los sedimentos van a ser finos y medios, aunque puedan presentar clastos debido a la acción de temporales y marejadas.

Fotos de Playas, Imágenes de Playas


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