Paz: ¿Qué es la Paz? Símbolo de Paz, Definición, Significado


La Paz puede ser un estado, un convenio, un proceso de entendimiento entre grupos, en tanto, la armonía, la tranquilidad y la no violencia, serán las características presentes y obligadas en cada uno de estas formas en las cuales se da.

En el primer caso, el de estado, el término se utiliza para describir y caracterizar el momento anímico interior de quietud y calma que puede estar atravesando un individuo. Cuando nos referíamos al proceso colectivo de entendimiento entre los diversos grupos sociales que componen un país, estamos ante lo que comúnmente se denomina paz social. Por eso, cuando por ejemplo la prensa quiere describir el momento de calma que frecuentemente se sucede al de un estallido de la sociedad por alguna causa política o económica, suelen utilizar el concepto de paz social para darle a la gente una idea que esa tranquilidad es colectiva y no de un solo grupo o individuo.

En tanto, el Derecho Internacional suele utilizar el término paz para referirse a un convenio o tratado que le pone punto final a un conflicto bélico. Por ejemplo, la paz de Westfalia, porque siempre se acostumbra a poner el nombre del lugar en el cual se consiguió dicho acuerdo de paz.

Entonces y como consecuencia de la relación que tiene la paz con la armonía, la tranquilidad y la no violencia es que generalmente la paz se ha convertido en una meta a alcanzar y deseada tanto para uno mismo como para los demás.

El círculo dividido en el medio y atravesado a su vez por dos palitos y la paloma con el ramo de olivo en la boca, son los símbolos más característicos de la paz.

Incluso, al tratarse de un estado tan preciado en lo colectivo, la humanidad decidió premiar a aquellos que realizan un arduo trabajo para conseguirla, de esta manera los famosos Premios Nobel disponen de una categoría, el Premio Nobel de la Paz que se encarga de premiarlos oportunamente cada año.

La Paz es también una parte de la liturgia católica.

Definición de Paz


Con origen en el término latino pax, la paz puede ser definida en un sentido positivo y en un sentido negativo. En sentido positivo, la paz es un estado de tranquilidad y quietud; en cambio, en sentido negativo, la paz es la ausencia de guerra o violencia.

PazA nivel político y para el derecho internacional, la paz es la situación y relación mutua de quienes no se encuentran en guerra. Se trata, en estos casos de una paz social, donde se mantienen buenas relaciones entre comunidades de individuos.

A lo largo de la historia, la paz social no siempre fue considerada como algo bueno. Algunos pueblos, como los vikingos, basaban su desarrollo en el saqueo de las comunidades vecinas, por lo que exaltaban a los guerreros y sus virtudes.

La paz también puede referirse al tratado o convenio que se establece entre gobernantes para poner fin a un conflicto bélico.

Cuando la paz se refiere al plano individual, por lo general hace referencia a un estado interior desprovisto de sentimientos negativos como el odio o la furia. Un sujeto en paz es aquel que está tranquilo consigo mismo y, por lo tanto, con los demás.

Para la religión, la paz es también una salutación, ya que es un valor que uno desea para sí mismo y para el prójimo. Por eso se utilizan expresiones como “la paz esté contigo” y, en algunas misas, incluye un beso en el rostro a la persona que se tiene al lado.

Por último, podemos decir que la Pax romana (paz romana) es un concepto que refiere a un gobierno que ejerce el poder unilateral, sin controles y sin respeto por los derechos de los ciudadanos.

¿Qué es la Paz?


La paz con Dios y los hombres es el cimiento, la base fundamental sobre la que se erige una sociedad sana y funcional. La paz es la principal característica más destacada de una sociedad civilizada, y el carácter de esta sociedad puede verse a través de la conciencia colectiva de sus miembros. Una civilización puede ser el paraíso o el infierno dependiendo de la conciencia de sus miembros. La conciencia crea la cultura - sus normas, valores, y sistemas - y la conciencia puede transformar la cultura.

La búsqueda de la paz es algo común de todos los seres humanos. Se trata de algo que todos anhelamos sentir, pero que en un mundo tan acelerado como en el que vivimos, la búsqueda de la paz puede resultar bastante difícil.

Lograr sentirse en paz requiere de un proceso interno en el que las personas deben cimentar un camino de vida en el que no exista la posibilidad de generar conflictos o problemas que la afecten, aún teniendo presente que la vida misma trae período de grandes dificultades, en los que luego de una sana lucha, se puede obtener la paz. Como vemos, para lograr la paz interna se requiere de mucha tolerancia, de respeto propio, Dios y a los demás, de aceptación, de esfuerzo, de respeto, etc.

La paz está compuesta de pensamientos puros, sentimientos puros y buenos deseos. Cuando las energías del pensamiento, de la palabra y de la acción están en equilibrio, estables y libres de violencia y injusticia, la persona está en paz consigo misma, con Dios, con sus relaciones y con el mundo. Ejercitar el poder de la paz abarca el principio fundamental de la espiritualidad.

Mirar hacia adentro para después mirar hacia fuera con valor, determinación y propósito. El primer paso en este proceso requiere un examen cuidadoso de los propios pensamientos, sentimientos y motivaciones. Al abrir la ventana del ser interno, las personas pueden clarificar y determinar las actitudes y patrones de conducta que son destructivos y que causan caos e intranquilidad.

Cómo comienza la falta de paz

La falta de paz comienza con unos pocos pensamientos de ira, codicia o orgullo, contundentes, que después se expresan en palabras, y en algunos casos se intensifican hasta alcanzar proporciones incontrolables de inquietud y violencia interna o externa.

La gente dice que quiere paz en el mundo, pero ¿qué clase de paz desea? La gente pide la paz, pero ¿quién es responsable de la paz? ¿Puede ser un instrumento para la paz aquel que permanece intranquilo? La autenticidad de la acción depende de la autenticidad de la persona.

Se ha enfatizado el valor de la paz precisamente por la gran falta de paz que existe, la cual se ha infiltrado en nuestra vida con mayor profundidad de lo que nos atrevemos a admitir.

En su forma más conocida, la falta de paz puede sentirse como estrés y presión debido a las responsabilidades familiares, laborales, sociales y a otras obligaciones. En su condición más grave, la intranquilidad se manifiesta en colapsos, nervios, adicciones, abusos, crímenes, desequilibrios emocionales y otros problemas psicosomáticos. Aunque la ciencia médica ha ayudado a aliviar los síntomas del estrés y la psicología ha contribuido al entendimiento de la psique, sigue existiendo una búsqueda genuina de una espiritualidad funcional y capacitadora que pueda producir en el individuo un estado mental de calma y relajación.

La Paz Verdadera


Reflexiones de Paz

La paz verdadera...

Paz, virtud divina, la que el mundo anhela

La que con sus fuerzas trata de obtenerla

Por más que te esmeres, por mas que lo intentes

Jamás de esa forma podrás poseerla.

La paz no es palabras, ni ausencia de guerra

La paz no se crea, tampoco se inventa.

Con todo el dinero que existe en la tierra,

Ni aun con tu vida, podrás obtenerla.

Paz que sobrepasa todo entendimiento

Aun para los sabios la paz es misterio.

No es con la razón, no es el intelecto

Jamás con tu mente podrás comprenderlo.

La paz la da Dios, regalo del cielo

Por gracia infinita que no merecemos

Para los humildes, para los honestos

Dádiva divina que no tiene precio.

Busca la justicia, cree al Verdadero

Entra en amistad con el Dios eterno

Solo hay un camino, único sendero,

Príncipe de paz, Jesús, el Cordero.

Nuevas de gran gozo te traemos hoy

Esa paz que anhelas; es la paz de Dios.

Es la paz que sacia, es la paz que llena

Recibe y disfruta ? La paz verdadera.

La verdadera Paz…

Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta.

Muchos artistas intentaron. El rey observo y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban.

Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.

Todos los que miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas.

Pero éstas eran escabrosas y descubiertas.

Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos.

Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.

Todo esto no se revelaba para nada lo pacífico.

Pero cuando el Rey observo cuidadosamente, él miro tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca.

En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado placidamente un pajarito en el medio de su nido… Paz perfecta.

El Rey escogió la segunda. ¿Sabes por qué? Porque, explicaba el Rey, “Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor.

Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la “paz”.

ESA PAZ SOLO LA DA JESÚS…. NUESTRO SALVADOR

QUE DIOS TE BENDIGA!

¿Cómo te sientes hoy? ¿Existe paz en tu vida?

Jesús dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se angustie vuestro corazón ni tenga miedo.” Juan 14:27

Este pasaje nos deja tres lecciones importantes.

En primer lugar, vemos una Dadiva. El pasaje dice: “La paz os dejo, mi paz os doy.” Aquí, la fuente de paz es Jesús. Jesús mismo dice “mi paz os doy.” Fuera de Jesús no existe una paz verdadera.

En segundo lugar, vemos una Diferencia. Jesús dice: “yo no os la doy como el mundo la da.” Existe una gran diferencia entre la “paz” ofrecida por el mundo y la paz que Jesús da. La paz humana es momentánea, pasajera y frívola. Solo Jesús brinda la verdadera paz.

En tercer lugar, vemos una Decisión. Jesús dice: “…No se angustie vuestro corazón ni tenga miedo.” Esta es una decisión que usted debe mantener cada día. No deje que su corazón se angustie y tenga miedo. Cuando usted tenga a Jesucristo, la angustia y el temor saldrán de su vida.

¿Por qué no invitas a Jesús a entrar en tu corazón?

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