Paris (Francia), Hoteles, Metro, Mapa, Turismo y Historia

Paris, capital de Francia, cuenta con una superficie de 105 km cuadrados y una población de 2.153.600 de habitantes (2005). Se ubica en el norte de Francia y es considerada una de las ciudades más hermosas y visitadas del mundo. Paris posee el mayor número de monumentos de todo el mundo.

Su moneda desde el 2002 es el Euro y su idioma oficial, el francés.


Atravesando la ciudad el famoso río Sena se destacan dos islas que forman la parte más antigua de la ciudad, Île Saint-Louis y la Isla de la Cité. Paris es una ciudad relativamente plana, siendo Montmartre la colina más alta de la ciudad a 130 metros.

Su clima es relativamente suave todo el año, las temperaturas máximas suelen estar entre los 25 °C a 30 °C y la temperatura media en inverno es de unos 5 °C, siendo frecuentes los días de lluvia.

En cuanto a su cocina, ofreciendonos carnes, aves, pescado y destacando un gran surtido de exquisitos quesos y panes. Cabe destacar que el primer restaurante que se abrió en el mundo fue en Paris en 1765. Paris fue la primera ciudad que tuvo en sus calles y edificios más importantes luz eléctrica. De ahí el sobrenombre de "La ciudad de la luz".

El transporte de Paris ofrece una red altamente estudiada y conectada entre los diferentes sistemas para moverse como son los trenes de cercanías junto con el sistema de metro que además está ligado a un desarrollado complejo de autobuses.

Mapa de Paris

Historia de Paris

Los Orígenes

Al parecer los primeros pobladores fueron una tribu celta que se asentó en el siglo III a.c. en las actuales islas de la Cité y Saint-Louis: los parisii. Estas islas les proporcionaban subsistencia y una defensa natural contra agresiones externas. La vida de este grupo, conocido por las monedas de oro que acuñaban, llegó a su fin cuando los romanos decidieron ir a la Galia y ocuparon su ciudad, la Lucoticia.

Los parisii resistieron la invasión romana, pero fueron derrotados. Seguidamente, los romanos reconstruyeron Lucoticia, llamándola Lutecia. Levantaron murallas, un gran palacio (actual Palais de Justice), un circo (Arenas) y termas (Cluny), extendiéndose a la ribera izquierda del Sena, lo cual hace pensar en la importancia de esta ciudad para los romanos.


Ya en épocas de decadencia romana, hacia el siglo III, los bárbaros comenzaron a ocupar sus territorios. Juliano se estableció en Lutecia para controlar su avance, pero sus principales ocupaciones eran el ocio y la diversión. Cuando los hunos, en el siglo V bajo el mando de Atila, avanzaron desde el norte, los habitantes de Lutecia iniciaron la retirada a tiempo. Fue cuando Santa Genoveva les pidió que rueguen protección a Dios. Atila pasó de largo, y es así como Santa Genoveva, con el tiempo, fue declarada santa patrona de París.


La época medieval

Con la llegada al trono galo del franco Clodoveo finaliza el período romano. Clodoveo se convirtió al catolicismo en el 493. En el 508 estableció Paris como capital y el país adoptó el nombre de Francia.

Siguió el período llamado de "los reyes holgazanes", que no dejó obras muy significativas y perdurables, y la caida del sistema político.

En el año 768, subió al trono Pipino el breve, que al morir divide el reino entre sus dos hijos: Carlomán y Carlomagno. A la muerte del primero, Carlomagno se proclamó rey único.

Tras los ataques normandos del siglo IX, la ciudad, pese a su resistencia, quedó muy deteriorada y la ribera izquierda fue arrasada, por lo cual sus habitantes debieron refugiarse nuevamente dentro de la isla de la Cité.

En el año 965, llegó al trono Hugo Capeto (llamado así debido a la gran capa que solía usar). La ciudad comenzó a recuperar su esplendor, se extendió a la orilla derecha, y los bateleros organizaron una corporación que tenía una embarcación en su escudo y por lema "Fluctuat nec mergitur" (algo así como "a flote, sin hundirse jamás"), que más tarde sería emblema de París.


Entre las obras más significativas de este período, podemos citar el comienzo de la construcción de la catedral de Notre Dame, la Sainte Chapelle, la construcción de obras para suministro de agua potable, y bajo el reinado de Felipe Augusto, una gran muralla rodeando la ciudad. Pero lo más importante fue la creación de la primera universidad, lo cual transformó a la ciudad en el principal centro cultural del mundo. En el año 1257, se fundó la Sorbona.


Siguieron años de persecuciones religiosas e intrigas políticas por la sucesión al trono de Francia que desencadenaron la Guerra de los Cien Años contra los ingleses. Carlos V el Sabio se asentó en el poder y comenzó la construcción de la Bastilla y el Châtelet. Se estableció en el Louvre, adonde trasladó su colección de casi mil manuscritos.

Llegó la ocupación de París por parte de los ingleses, que no fue recuperada sino hasta 1437, y la llegada de Carlos VII al trono. Con su hijo, Luis XI, finalizó la guerra y su principal ocupación fue el desarrollo de las artes y la instalación de la primera imprenta en la Sorbona.


La Epoca Moderna

En 1515, llega al trono Francisco I. Enfrentado a Carlos I de España, durante una batalla es tomado prisionero. El pueblo parisino pagó su rescate y se dice que en agradecimiento agrandó y embelleció el Louvre. También reconstruyó el Hotel de Ville y fundó el Colegio de Francia. Al fallecer le sucedió su hijo Enrique II que murió en un torneo en la plaza des Vosges, en el Marais.

Su sucesión, al ser sus hijos muy pequeños, trajo aparejados numerosos enfrentamientos por diferencias religiosas entre los aspirantes, y dejaron a la ciudad malherida y hambrienta. Así que finalmente el pueblo parisino reconoció a Enrique IV como rey, quien emprendió la tarea de reconstrucción, con la ayuda de Sully y Miron. Se finaliza el Pont Neuf, se construyen plazas, como la des Vosges, se amplían el Louvre y las Tullerias.

Asesinado en 1610, Enrique IV es sucedido por su esposa María de Médicis (su hijo es muy pequeño), quien construye el Palacio de Luxemburgo, rodeado de los famosos jardines. Cuando su hijo Luis XIII llega al trono, asesorado por Richelieu, la monarquía fue fortalecida, desplazando las ambiciones de ascenso de la nobleza, y París siguió su crecimiento, aunque el pueblo estaba cansado del despotismo y la miseria.

Cuando muere Luis XIII, Luis XIV tiene 5 años. Los nuevos problemas de sucesión, sumados al descontento del pueblo y las ambiciones de los nobles dieron lugar a revueltas. Pero el poder siguió bajo control real.

Con las maniobras de Richelieu y Mazarino, Luis XIV, envuelto en aires de grandeza, manejó el país a su antojo. Reformó el Louvre, pero, no satisfecho, mudó toda la corte al palacio de Versalles, que hizo construir especialmente. Mandó limpiar las calles de mendigos y maleantes, construyó las plazas de Victoire y Vendôme, creó un asilo para heridos de guerra -Los Invalidos- y un observatorio. Su reinado fue el más largo de la Edad Moderna (72 años, desde 1643 a 1715).


Le sucedió su bisnieto, Luis XV. Durante su reinado, se construyó la Place de la Concorde, el Panteón y la Escuela Militar. Estos años fueron los del "Siglo de las Luces"; los filósofos (Montesquieu, Voltaire, Rousseau, Diderot, entre otros) sembraban ya el germen de la revolución.

La Epoca Contemporánea

El 5 de mayo de 1789, se reunió el Consejo General: el rey, el clero y la aristocracia por un lado, la clase media y los profesionales por el otro. Luis XV intentó conservar el poder, pero por fin el 14 de julio el pueblo amotinado tomó la Bastilla. La familia real debió dejar Versalles para ir a las Tullerías, esperando las medidas que tomaría el pueblo. Quisieron escapar en 1791, pero fueron detenidos en Varennes. En 1793, Luis XVI y la reina fueron guillotinados en la place de la Concorde. París vive los llamados "años del terror", bajo la dictadura de Robespierre, cuando todos los opositores a la revolución perdieron la cabeza, literalmente.


En 1793, ante el avance de los ingleses por el norte, aparece en escena un coronel de carrera ascendente: Napoleón Bonaparte. Robespierre muere en la guillotina en 1794, pero la revolución no termina. En 1795, los ánimos se calman con la creación de un Directorio. Después de sus campañas militares en Italia y Egipto, Napoleón, bien visto por el Directorio, vuelve a Francia, da un golpe de estado, establece un consulado y se proclama cónsul. Se instaló en las Tullerías y se ocupó de la ciudad, muy deteriorada después de la revolución, que destruyó buena parte de los edificios reales y catedrales. El pueblo estaba sumido en la miseria y París contaba ya alrededor de medio millón de habitantes. En 1804 se proclamó emperador en Notre Dame, lo cual puede considerarse como el fin de la revolución.


Napoleón quería hacer de París la ciudad más bella del mundo: construyó el Arco de Triunfo, el Arco del Carrousel, la iglesia de la Madelaine, el Palacio de la Bolsa...Sus posteriores fracasos en Rusia y España acabaron con su gobierno, y la ciudad se vio otra vez invadida por ingleses, prusianos y rusos.


Luis XVIII intentó recuperar el poder. En 1824 puso a su hermano Carlos X al trono, quien ante el descontento popular debió abdicar, cediendo el lugar a Luis Felipe. Durante su reinado se inauguró la primera línea de ferrocarril, pero no se preocupó mucho de su pueblo, lo que relató Víctor Hugo en sus novelas, y en especial en Los Miserables.

Por ello, Luis Felipe debió abdicar y así llegó al poder Napoleón III. Este decidió modernizar la ciudad y convocó para ello al barón Haussmann, una de las personas que más huella dejó en París. Se derribaron barrios insalubres (como los medievales que estaban frente a Notre Dame), se construyeron grandes boulevards, entre ellos los famosísimos Campos Eliseos, se levantó el mercado de Les Halles y la Opera Garnier. Se anexaron barrios de los alrededores, como La Villete y Montmartre y las calles se iluminaron con treinta mil farolas a gas. El París que vemos hoy se debe en buena parte al trabajo de Napoleón y Haussmann. La ciudad sumaba en esos tiempos un millón de habitantes, debido al éxodo rural y la incorporación de ciudades vecinas.


Pero pese a todo ese brillo, el pueblo sufría de jornadas laborales de 17 horas, entre otras injusticias. Así que al grito de "Abajo el Imperio, arriba la República" se sublevaron tomando las Tullerías. Los prusianos, a quienes Napoleón III había declarado la guerra, aprovecharon la situación y asediaron París. El pueblo, deseperado por el hambre, capituló. Llega al gobierno republicano Louis Adolphe Thiers.

Sigue el descontento, y en 1871 se funda una Comuna compuesta por distintas corrientes ideológicas. El gobierno republicano se refugia en Versalles, pero comienza la represión de los "communards". En plena guerra civil, se incendian el Palacio de las Tullerías y el Hôtel de Ville. La Comuna sólo duró once semanas. Después de tanta lucha civil y miseria, los políticos comenzaron a pensar un poco en los más desfavorecidos y en recuperar la ciudad.

El siglo XX

El año 1900 llega con la famosa Exposición Universal y la torre Eiffel. Siguieron el primer metro y la iluminación eléctrica en las calles. Los años de la Belle Epoque. La incorporación de ciudades próximas elevaba la población a casi tres millones de habitantes.

En 1910, una crecida del Sena provocó una de las peores inundaciones de la ciudad. La Primera Guerra Mundial no afectó demasiado a la ciudad, aunque fue bombardeada, y los años que siguieron vieron el desarrollo de las diferentes ramas del arte en todo su esplendor, así como la agitación política y de las clases trabajadoras exigiendo reformas laborales. La ciudad seguía creciendo al tiempo que se hacían necesarias viviendas para la clase obrera.


En 1919, se inaugura la primera línea aérea comercial, que unía París y Londres. Durante la Segunda Guerra Mundial, París fue ocupada por los alemanes, en 1940. Sus habitantes judíos sufrieron la masacre. Con la llegada del general Leclerc, el 25 de agosto de 1944, el comandante de la guarnición, el general Dietrich von Choltitz capituló sin ejecutar las órdenes de Hitler que le exigían destruir la ciudad.


A partir de estos momentos, se produjo un fenómeno de regresión demográfica, debido en parte a las guerras, a la fuerte caida de la natalidad, y a que la ciudad ya no tenía capacidad para albergar tanta gente, la cual se dispersó en los alrededores.

La post-guerra fue para París uno de sus momentos; tiempos de pensadores como Sartre, Simone de Beauvoir, Prevert, etc, sentados en los cafés, como los famosos Cafe des Magot y Cafe de Flore, discutiendo sus ideas. Así, en mayo de 1968, estudiantes y obreros se rebelaron contra los poderes establecidos y Charles de Gaulle debió renunciar. En 1976, el Estado acordó por primera vez una municipalidad autónoma a la capital. Jacques Chirac fue elegido alcalde de París. Fue reemplazado en 1995 por Jean Tiberi y en 2001, por Bertrand Delanoë. Bertrand Delanoë se destacó sobre todo por su voluntad de reducir el espacio de los automóviles en la capital en favor de transportes comunitarios y taxis. George Pompidou, sucesor de de Gaulle, fue un hombre preocupado por la cultura; en 1977, 3 años después de su muerte, se fundó el centro Pompidou, cuya construcción había emprendido con no pocas polémicas en el corazón de la ciudad. Los presidentes que siguieron, Giscard d'Estaing y François Miterrand, siguieron contribuyendo a enaltecer París y su patrimonio arquitectónico. En 1986 se inauguró el museo de Orsay, y en el año 1989, en el marco del segundo bicentenario de la revolución, se inauguraron obras como el Grand Louvre, la Opera-Bastilla y el Grande Arche de la Defense. En 1996, Chirac, electo presidente el año anterior, inauguró la Biblioteca Nacional de Francia, el último de los "Grandes Trabajos" iniciados por el presidente Miterrand, que falleció ese mismo año.


GEOGRAFÍA

París está situado en el norte de Francia, en el centro de la cuenca parisina. La ciudad es atravesada por el río Sena. En el centro de la ciudad destacan dos islas que constituyen su parte más antigua, Île Saint-Louis y la Isla de la Cité. En general, la ciudad es relativamente plana, y la altitud más baja es de 35 metros sobre el nivel del mar. Alrededor del centro de París destacan varias colinas, siendo la más alta Montmartre con 130 metros.

La última gran modificación del área de París ocurrió en 1860. Además de la anexión de arrabales periféricos y de darle su forma moderna, en esta modificación se crearon veinte arrondissements (distritos municipales), dispuestos en forma de espiral y siguiendo el sentido de las agujas del reloj. De los 78 km² que abarcaba París en 1860, la ciudad se amplió a hasta los 86,9 km² en la década de 1920. En 1929 los parques forestales Bosque de Boulogne y Bosque de Vincennes se anexaron oficialmente a la ciudad, lo que conformó su área actual de 105,4 km².


El área urbana se extiende mucho más allá de los límites de la ciudad, con extensiones de crecimiento urbano a lo largo de los ríos Sena y Marne hacia el sudeste y este, así como a lo largo del Sena y del río Oise al noroeste y norte. Más allá de los principales suburbios, la densidad de población desciende bruscamente: una mezcla de bosques y de zonas agrícolas con una serie de ciudades satélites distribuidas de manera dispersa y relativamente uniforme. Esta corona urbana, cuando se combina con la aglomeración de París, completa el área urbana de París, que abarca un óvalo 14.518 km², un área cerca de 138 veces mayor que la de París.


Clima

El clima de París es oceánico semicontinental (también denominado «clima de transición») al encontrarse alejada de la costa. Las precipitaciones son algo abundantes aunque no excesivas, con una media de aproximadamente 636 mm y están repartidas a lo largo de todo el año de forma regular sin tener un destacado mínimo pluviométrico (es decir, una estación seca). Las temperaturas son relativamente suaves todo el año. En verano se pueden superar los 30 °C ocasionalmente a lo largo de toda la estación, aunque rara vez se superan los 35 °C; las temperaturas máximas suelen rondar entre los 25 °C y 30 °C y son frecuentes las tormentas. La primavera y el otoño son suaves, con abundantes días de lluvia. El invierno no es muy riguroso, la temperatura media es de unos 5 °C, y se alternan días de lluvia y nieve (aunque es más frecuente que llueva a que caiga nieve).


GOBIERNO Y POLÍTICA

En su calidad de principal urbe del país, París es la sede del gobierno central y la administración francesa, y acoge las principales representaciones diplomáticas extranjeras, siendo a la vez una de las ciudades más destacadas en el ámbito político de la Unión Europea (UE).

El poder ejecutivo, representado por el Presidente de la República, tiene su sede en el Palacio del Elíseo. Por su parte, el Primer Ministro tiene su despacho en el Hotel Matignon. Los poderes legislativo y judicial de Francia también tienen su sede en París.

Organización administrativa

Desde que la ley de 10 de julio de 1964, que reorganizó administrativamente la región parisina, entrara completamente en vigor el primero de enero de 1968, la ciudad de París es al tiempo un departamento y una comuna. Anteriormente, París había sido, desde 1790, la prefectura del departamento del Sena.

A diferencia de otras metrópolis francesas, no hay ninguna estructura intercomunal con fiscalidad propia que vincule a la ciudad con sus suburbios. También difiere en que, contrariamente a otras grandes metrópolis internacionales, la ciudad sólo comprende el mero centro de la conurbación.

El departamento de París no tiene otra subdivisión que la única comuna que la compone. Ésta se divide a su vez en 20 distritos municipales (arrondissements municipaux), creados a consecuencia de la ampliación territorial de 1860, los cuales sustituyen a los 12 distritos que existían anteriormente desde el 11 de octubre de 1795, y en 21 circunscripciones electorales.

Transportes de Paris

Metro

El metro de Paris es quizás uno de los mejores transportes para moverse por Paris por su rapidez y cercanía entre sus paradas. Su horario es de 5:30 de la madrugada a 12:30 de la noche. Es una de las redes de metro más extensas de Europa Occidental, con 213 km. En total el Metro de Paris tiene 16 líneas de la 1 a la 14 y dos líneas menores, 3bis y 7 bis. Destacando su estación central Châtelet-Les halles, siendo la estación más grande del mundo.


Documentación necesaria para viajar a París

A continuación os presentamos la documentación necesaria para visitar París dependiendo de la nacionalidad del visitante:

Ciudadanos españoles

Los ciudadanos españoles pueden entrar en Francia llevando consigo el pasaporte o el DNI indistintamente. No es necesario ningún tipo de visado.

Países de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo

Una de las ventajas de formar parte de la Unión Europea es que los nacionales de todos los países de la UE y del EEE (Espacio Económico Europeo) pueden acceder a Francia sin ningún visado.

Los países de la UE son

Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumania y Suecia.

Los países del EEE son

Islandia, Liechtenstein y Noruega.

Otros países exentos de visado

Para estancias inferiores a 90 días, los ciudadanos nacionales de los siguientes países sólo necesitan un pasaporte válido para viajar a Francia:

Andorra, Argentina, Australia, Brasil, Brunei, Canadá, Ciudad del Vaticano, Costa Rica, Croacia, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Israel, Japón, Macao, Malasia, México, Mónaco, Nicaragua, Nueva Zelanda, Panamá, Paraguay, República de Corea, San Marino, Suiza, Singapur, Uruguay y Venezuela.

Otros países

La mejor opción para los ciudadanos de otros países que no hemos citado anteriormente es acudir a la embajada francesa de su país o consultarlo en la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia: France Diplomatie.

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