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Olmecas y Cultura Olmeca

Los Olmecas, ocuparon un territorio de unos 18.000 Km. y abarca desde las montañas de los Tuxtla, por el occidente, hasta la depresión de la Chontalpa, al oriente y es una región de notables depresiones geológicas y ecológicas. Este sector es una región muy húmeda y llena de pantanos y era muy favorable para la agricultura, ya que las lluvias abundantes permitían la crecida de los ríos, los cuales fertilizaban las tierras, esto permitía a su vez que se pudiera cultivar el maíz, el fríjol y la calabaza, principal sustento de los grupos mesoamericanos.

Por lo tanto podemos deducir que los Olmecas fueron una civilización que sobrevivía gracias a la agricultura, aunque hoy también se sabe que fueron cazadores y que se dedicaban a la pesca como también a la captura de mariscos. Aunque los primeros elementos de inicio cultural fue hacia el 2300 a.C. Iniciándose con la introducción de la cerámica en Mesoamérica, se sabe que el inicio de la cultura fue cerca del 1500 a.C. siendo separado en tres etapas, el imperio Olmeca I (1500-1200a.C.) que fue cuando se iniciaron su andadura. Con pequeñas aldeas costeras que practicaban una agricultura incipiente y mantenían el importante aporte de la caza y recolección.

El periodo Olmeca II (1200-400a.C.), que comprende a San Lorenzo como su centro más antiguo, la que fue destruida en torno al año 900 a.C. y sustituida por la Venta. Esta fue una ciudad muy importante. Ya que influyó en el desarrollo urbanístico de América central durante siglos. El periodo Olmeca III (400-100a.C.) se caracteriza por su marcada decadencia, ubicado en los centros de tres zapotes y cerro de las mesas y que reflejan ya las influencias de otras dos culturas: la Teotihuacan y Maya, los que comenzaron su expansión en la era Cristiana. Con todo esto podemos decir que los Olmecas fueron una preparación para las posteriores culturas precolombinas. Que aún no se desarrollan como los Mayas.

Cabezas Olmecas

Las cabezas colosales de la cultura Olmeca son uno de los restos más llamativos y sorprendentes de las culturas mesoamericanas del periodo preclásico (anteriores a la cultura Maya) y que están fechadas hacia el 1450 a.C.

Estas cabezas, de las que se conocen al menos 17 ejemplares, se caracterizan por su monumentalidad -miden entre 1,6 y 3 metros de altura- y elevado peso, en torno a las 10 toneladas, aunque hay algún caso que ha alcanzado las 30 o incluso más.

Se sabe que estas enigmáticas cabezas nunca formaron parte de un cuerpo. Como mucho incluían un pedestal sobre el que se asentaban y que en algunos casos no se ha conservado por haber sido encontradas desplazadas de su lugar original.

Todas ellas se esculpían desde una roca bruta de forma más o menos esférica que extraían de canteras de piedra -generalmente basalto- situadas a más de 100 km de distancia, desde las que las transportaban a los principales centros de la cultura Olmeca.



Uno de los aspectos sorprendentes es que en esta época los Olmecas no disponían de objetos de metal, lo que implica que toda la talla de la roca la hacían con instrumentos más o menos toscos.

Las cabezas presentan unos tocados característicos y unos rasgos faciales que recuerdan a las razas afroamericanas mas que a los propios habitantes de mesoamérica. Todas ellas estaban policromadas, aunque en casi ningún ejemplo nos han llegado a nosotros restos de esa policromía.

Independientemente de que a algunas de estas cabezas se les ha apodado con títulos como “el guerrero”, actualmente no sabemos todavía a quienes representaban.

Representen a quién representen los estudiosos tienen claro que no representan a ninguna divinidad, por el realismo con el que lo representan.

Civilización Olmeca

Las diferentes regiones que se establecieron en las regiones de Mesoamérica intercambiaban sus productos, así el contacto entre las diversas culturas facilitó la difusión de las ideas y los descubrimientos que facilitaron los avances por los que ahora se les diferencian y se les conoce. De tal manera que los pueblos mesoamericanos compartieron creencias y costumbres parecidas acerca de la religión, la política y la organización de la sociedad.



Algunas aldeas habían crecido hasta convertirse en pueblos de más de mil habitantes. En este pueblo surgió gente que trabajaba solamente en algunos oficios: como los que hacían vasijas de barro instrumentos de basalto y obsidiana, otros hacían adornos de concha y piedras finas que cambiaban por objetos llevados de lejos como el jade de Guatemala o la obsidiana del ahora estado de Hidalgo, de regiones como: Huichapan, Ixmiquilpan, Actopan Hupalcalco, y de zonas cercana, donde posteriormente dieron origen a los Toltecas. Fueron comerciantes y artesanos.

En Tabasco y Veracruz esculpieron enormes cabezas de piedra y tallaron figurillas y serpentina. En Guerrero construyeron templos y tumbas de piedra adornadas con esculturas. En Oaxaca fabricaron espejos con cristales de hematita y en el centro de México hicieron piezas de cerámica. La cultura OLMECA es conocida como la CUTURA MADRE, que sentó las bases de las grandes civilizaciones de Mesoamérica.  

Con seguridad los olmecas aprovecharon en su dieta diaria la riqueza biológica del pantano y de la selva, saturada de peces, aves, insectos y mamíferos y de prodigios en frutos, flores, semillas y raíces comestibles, todo esto hasta ahora se encuentra en esta zona a pesar de la gran depredación ecológica que existe.

En relación al cultivo principal, existen dudas de parte de los arqueólogos si fue el maíz, ya que no existe una evidencia contundente y faltan elementos que lo evidencien debido al complejo cultural creado alrededor del maíz, como los comales en los que se cocen las tortillas. El maíz se puede preparar en diferentes formas como: atole, pinole, tamales, etc.

Dentro de las vasijas olmecas para preparar y guardar alimentos en la fase inicial de la cultura Olmeca fue las vasijas en forma de cabeza con engobe rojo, los botellones de cuello alto y los tecomates (especie de jícaras o vasijas ), En general la cerámica es olmeca es monocromada o bicroma de color naranja, gris, negro o blanco desde la cocción; tiene decoración al patillaje, incisa o excavada, con motivos geométricos o mitológicos. Las formas más comunes son los tecomates de bordes reforzados, platos de paredes rectas divergentes y fondo plano, vaso de paredes rectas o curvas convergentes, cajetes ollas globulares, grandes o pequeñas, botellones y otras más. En el sitio conocido EL MAYACAL abundan unas paletillas de cerámica con extremo plano y triangular, a manera de cucharas, que pudieron funcionar como alisadores o espátulas para pulir la cerámica en proceso de secado, pero que también pudieron servir como cucharas para ingerir masillas preparadas de tubérculos.



En las figurillas de barro olmeca abundan las aves, tlacuaches, perros y cuadrúpedos no identificados. Figuras de peces, hechas por incisión o patillaje, decoran frecuentemente las paredes de las vasijas. En contraste, en su cultura monumental tallada en basalto están ausentes los temas cotidianos: abundan los temas de felinos, serpientes y aves de rapiña, los sacerdotes.

Luego de la conquista, los pueblos indígenas fueron dados en encomiendas a los soldados españoles o sus descendientes, quienes tenían la obligación de enseñarles la religión cristiana a cambio de un tributo fijado por la corona. Además de piezas de ropa, manteles, equipales.

(Mobiliario de silla y mesa), algodón e ixtle, los pueblos indios tributaban a sus encomenderos una variedad de productos comestibles como cacao, guajolote, maíz desgranado o en mazorca, frijol, tortugas y cantaros de miel. En los Tuxtlas Veracruz, el tributo entregado a Cortez incluía pescado, huevo, chile, sal, maíz. Estos productos cambiaron la mesa de los españoles y se llevaron a Europa y Asia. Luego también se repartieron tierras. También se fijó encomiendas a los españoles venidos de España, para traer sus productos que de uso cotidiano, así se llevó a cabo el mestizaje.

La cultura española desestructuró la sociedad indígena y alteró su cultura. Fue Gonzalo de Sandoval el comandante del ejército quien incorporó los señoríos de Tuxtepec, huaspaltepec y Coatzacoalcos a la corona española en 1522. Ya Bernal Día menciona que las naranjas que no son originarias de México se sembraron en Tonalá, pueblo de la vieja provincia de Coatzacoalcos, antes de consumarse la conquista, mientras exploraba las costas del golfo. Hernán Cortez creó uno de los primeros ingenios azucarero en tierra firme de este ya el nuevo continente, pero funcionó como tal hasta el siglo XVII. El azúcar tardó en generalizarse. Si había caña que se usaba para masticar y comerse o para endulzar.

Religion Olmeca

Los olmecas, ubicados geográficamente en la zona fértil de la costa del golfo de México, al norte de Tabasco y al sur de Veracruz, se originaron en el siglo XIII a. C., y no supervivieron al siglo III a. C. Eran como todos los demás pueblos de la época, politeístas, y sus creencias mágicas influyeron de manera decisiva en las creencias de los pueblos de América Central. Se conocieron por los hallazgos de pinturas y tallados.

Era un rasgo particular de sus creencias, la convicción de que el hombre y el animal podían cambiar su condición, la del uno por la del otro, o combinar sus aspectos en seres mitad animales y mitad hombres.

Sus dioses estaban representados por figuras de monstruos poderosos (serpientes, aves, tiburones, cocodrilos y hasta insectos) donde combinaban animales, que consideraban eran los ancestros de sus gobernantes que les habían otorgados sus poderes. Eran identificados con elementos de la naturaleza, como el dios del Sol, del fuego, del agua, del maíz, de los volcanes, o de la fertilidad. Su dios del fuego se llamó Huehuetéotl.

Entre sus dioses se destacaron el Dragón, la Serpiente Emplumada, a la que los mayas llamaron Kukulkán, y los Totelcas como Quetzalcóatl. Pero el más importante de sus dioses fue el Jaguar, dios de la lluvia y señor de la selva, que simbolizaba la fuerza de vivir en ese medio hostil, que habría originado unos míticos hombres-jaguar, al unirse sexualmente con una humana. También adoraban al hombre cosecha, que sería un joven, más que dios un Héroe, que ofrendó su vida para que no falte alimento a su pueblo, y representaría la fertilidad.



Construían en honor a sus divinidades, centros ceremoniales, por ejemplo el construido en Tabasco llamado La Venta, y los situados en Veracruz , como San Lorenzo o Tres Zapotes, donde les ofrendaban sacrificios, se cree, que incluso de niños. Creían que la vida no terminaba con la muerte.

Las cabezas gigantescas que se hallaron esculpidas en basalto no se cree que hayan pertenecido a dioses sino a gobernantes, aunque en su régimen político de monarquías teocráticas sus reyes eran dioses.

Los Olmecas y el paganismo

Paganismo, en el sentido más amplio, incluye a todas las otras religiones que no sean la verdadera revelada por Dios. El término se usa como equivalente de politeísmo.

Se deriva del latín pagus, de ahí pagani (es decir, los que viven en el campo), un nombre dado a los campesinos que se quedaron siendo paganos cuando las ciudades se convirtieron al cristianismo. Varias formas de paganismo se describen en artículos especiales (por ejemplo, brahmanismo, budismo, mitraísmo).

La idolatría es la costumbre pagana de fabricar estatuas, o hacer imágenes con el fin de adorarlos o tenerlos por dioses, o confiar en ellos. La idolatría está prohibida en la Biblia. La religión de los hebreos era monoteísta; creían en la existencias de un solo Dios no representado en imágenes. El mandamiento de la Ley de Dios dice: No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que está arriba en los cielos, en la tierra, ni debajo de la tierra. No te inclinarás delante de ellas ni la honrarás, porque yo Jehová, soy un Dios celoso. Éxodo 20: 4. Los israelitas tuvieron este pecado de adorar a otros dioses (politeísmo), y tener imágenes de ellos. Adoraron a Moloc, Milcom, Astoret, Asera, Baal, y ofrecían sacrificio a estos dioses. El Señor castigó a los israelitas por esta idolatría, y los entregó en manos de sus enemigos. Cuando estaban cautivos, ellos se acordaban del Dios verdadero, y se volvían a Jehová su Dios, pero luego que Dios los libertaba, seguían buscando nuevamente a sus dioses.

Los Católicos no adoramos imágenes. Las tenemos en nuestros templos, capillas y en nuestros hogares, con respeto y veneración, de la misma manera que en las casas también se conservan y se exponen retratos de personas queridas.

No honramos los materiales de que están hechas las imágenes y estatuas, sino que honramos al santo representado.

La Biblia no prohibe las imágenes ni las estatuas, sino los ídolos. En la cita del Exodo se habla de ídolos y no de imágenes.

No es lo mismo imagen que ídolo. La imagen es un retrato o fotografía de algo o alguien, mientras que un ídolo es un dios de pintura, oro o plata o cualquier otro material.

La Biblia prohíbe los ídolos:

Allí tendrán que servir a dioses hechos por el hombre, dioses de madera y de piedra, que ni ven ni oyen, ni comen, ni sienten” (Dt. 4, 28).

La Biblia admite las imágenes:

Entre las instrucciones de Yahvé a Moisés para la construcción del Santuario se encuentra ésta, en la que le ordena elaborar estatuas: “Asimismo, harás dos querubines de oro macizo, labrados a martillo, y los pondrás en las extremidades del Lugar de perdón, uno a cada lado” (Ex. 25, 18).

Otra instrucción de Yahvé a Moisés: “Moisés habló por el pueblo y Yahvé le respondió: ‘Haz una serpiente de bronce y ponla en un palo y todo el que la mire sanará’” (Núm. 21, 8).

El templo de Salomón estaba adornado con pinturas de querubines:

Dentro del lugar santísimo puso dos querubines, hechos de madera de olivo silvestre, de cinco metros de alto ... Salomón cubrió de oro los dos querubines” (1 Re. 6, 23-28).

Y ¿qué decir de los Protestantes que usan imágenes de Jesucristo, de María y de otros personajes bíblicos en sus libros, revistas, videos, etc.? ¿Son ídolos esas imágenes? No.

¿Cuántos "Dioses" hay, uno o varios?

La Biblia nos dice que hay un SOLO DIOS.

(Deuteronomio 6:4) - "Oye, Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno es!"

(Isaías 43:10) - ". . . Yo [YHWH] el mismo soy; antes de mí no fue formado dios ni lo será después de mí."

(Isaías 44:6) - ". . . Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios."

(Isaías 44:8) - "¡No hay Dios sino yo! ¡No hay Roca, no conozco ninguna!."

Pero... ¿No parece sugerir que hay VARIOS DIOSES?

(Genesis 1:26) - "Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza . . .»"

(Genesis 3:22) - "Luego dijo Jehová Dios: «El hombre ha venido a ser como uno de nosotros . . .»"

(Genesis 11:7) - "Ahora, pues, descendamos y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero."

(1 Corintios 8:5) - "Aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios."

(1 Juan 5:8) - "Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan."

La Biblia nos dice que solamente existe un Dios en la existencia. (Isaías 43:10; 44:6,8). Sin embargo, la Biblia parece mencionar otros "dioses"; Tenemos el caso, de Adramelec y a Anamelec (2 Reyes 17:31), Asera (1 Reyes 18:19), Baal (Jueces 3:1) etc. Pero con esto la Biblia no se está contradiciendo a sí misma. Cuando la Biblia habla de otros dioses está hablando de dioses falsos que en realidad no existen.

Estos dioses son ídolos:

Los ídolos de ellos son plata y oro,

obra de manos de hombres.

Tienen boca, pero no hablan;

tienen ojos, pero no ven;

orejas tienen, pero no oyen;

tienen narices, pero no huelen;

manos tienen, pero no palpan;

tienen pies, pero no andan,

ni hablan con su garganta. Salmo 115:5

Estos dioses solamente existen en la imaginación del hombre. Los que creen que la naturaleza nos creó, deben saber que están adorando y rindiéndole honor a un "dios" tan muerto y ridículo como los que menciona Salmo 115:5.

Cuando atribuimos a otros dioses, estamos en realidad mostrando nuestra disposición a querer creer lo que creemos, pero estamos conscientes de que en realidad estamos equivocados y no admitimos la verdad porque no queremos humillarnos. Es orgullo y nada más que orgullo.

Por otra parte, cuando en Génesis Dios habla de Sí mismo en manera plural, lo que tenemos entender es que Dios es un Dios Trino. Esa es la principal evidencia de la naturaleza Trinitaria de Jehová. Dios se manifiesta en tres personas, Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Aunque muchos alegan que al creer en este tipo de Dios somos politeístas, están equivocados. Dios es un solo, pero formado por tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Apologías en respuesta a la oposición pagana

De muy graves consecuencias para la Iglesia cristiana fue la amarga oposición que se encontró del paganismo. La religión politeísta del Imperio Romano, venerada por su antigüedad, estaba entrelazada con cada fibra del cuerpo político. Estaba asociada con la más "alta cultura", y tenía la sanción de los más "grandes" poetas y sabios de Grecia y Roma. Sus espléndidos templos y majestuoso ritual le daba una "gracia" y "dignidad" que cautivaba la imaginación popular. Por otro lado, el monoteísmo cristiano era una innovación. No hacía un despliegue impresionante de liturgia. Sus discípulos eran, en su mayoría, personas de nacimiento y condición social humildes. Su literatura sagrada tenía poco atractivo para el exigente lector acostumbrado a la elegante dicción de los autores clásicos. Y así la mente popular la veía con recelo, o la despreciaba como una ignorante superstición.

Pero la oposición no terminaba ahí. La actitud inflexible de la nueva religión hacia los ritos paganos fue censurada como la más grande impiedad. Los cristianos eran tildados de ateos, y como se mantenían alejados también de las funciones públicas, las cuales eran invariablemente asociadas con estos falsos ritos, eran acusados de ser enemigos del estado. La costumbre cristiana de rendir culto en asamblea secreta pareció añadir fuerza a ese cargo, pues las sociedades secretas eran prohibidas por la ley romana. Ni tampoco faltaban las calumnias. La imaginación popular distorsionaba fácilmente el vagamente conocido ágape y el Sacrificio eucarístico como ritos abominables marcados por fiestas con carne infantil y lujuria indiscriminada. El resultado fue que el pueblo y las autoridades se alarmaron por la rápida expansión de la Iglesia y buscaban reprimirla por la fuerza.

Para vindicar la causa cristiana contra estos ataques del paganismo se escribieron muchas apologías. Algunas, notablemente la “Apología” de San Justino Mártir (150), la “Súplica por los Cristianos” de Atenágoras (177), y la “Apologética” de Tertuliano (197), estaban dirigidas a los emperadores con el propósito expreso de asegurar para los cristianos la inmunidad contra la persecución.

Otras eran compuestas para convencer a los paganos de la insensatez del politeísmo y de la verdad salvadora del cristianismo. Tales fueron: Tatiano, “Discurso a los Griegos” (160); Teófilo, “Tres Libros a Autolico” (180), la “Carta a Diogneto” (cerca de 190), el “Octavio” de Minucio Félix (192), Orígenes, “Verdadero Discurso contra Celso” (248), Lactancio, “Institutos” (312), y San Agustín, “Ciudad de Dios” (414-426). En estas apologías el argumento de la profecía del Antiguo Testamento tenía un lugar más prominente que el de los milagros. Pero aquél en que se pone más énfasis es el de la trascendente excelencia del cristianismo.

Una doble línea de pensamiento corre a través de este argumento: el cristianismo es luz, mientras el paganismo es oscuridad; el cristianismo es poder, mientras el paganismo es debilidad. Al abundar en estas ideas, los apologistas contrastan la coherencia lógica de los principios religiosos del cristianismo, y su sublime enseñanza ética, con las tonterías e inconsistencias del politeísmo, los bajos principios éticos de sus filósofos, y las indecencias de su mitología y de algunos de sus ritos. Ellos asimismo demuestran que la religión cristiana por sí sola tiene el poder de transformar al hombre de un esclavo del pecado a un hombre libre espiritual. Comparan lo que ellos eran como paganos con lo que son ahora como cristianos. Dibujan un eficaz contraste entre la relajada moralidad de la sociedad pagana y las ejemplares vidas de los cristianos, cuya devoción a sus principios religiosos es más fuerte que la muerte misma.

La Capacocha: sacrificios humanos en el Imperio Inca

Tradicionalmente relacionamos los sacrificios humanos con los Aztecas, pero no era una costumbre sólo de este pueblo. Mayas e Incas también lo practicaron.

Los Incas practicaron la capacocha, una inmolación ritual de niños que puede traducirse como “Obligación real”.

De todo el Imperio se elegían niños, entre 6 y 15 años, de una gran belleza y, en general, hijos de caciques que eran enviados al Cuzco. Allí participaban en unas celebraciones en las que se realizaban sacrificios animales y se oficiaban matrimonios simbólicos para afianzar los lazos entre las distintas poblaciones.

Una vez terminada la celebración todos regresaban a sus lugares de origen donde eran aclamados antes de partir a su destino definitivo. Los niños eran conducidos a una "montaña sagrada" elegida previamente donde debían cumplir con la última ofrenda. Este destino se les imponía desde el nacimiento y era aceptado por ellos como un deber.

Estos niños, considerados los más puros de los seres, eran considerados enviados para contactar con los dioses llevando con ellos un mensaje de su pueblo. Para este viaje se preparaban meses antes con una dieta consistente en maíz y proteínas animales y en el momento de dirigirse a su último destino se vestían con ropas finas y ricas joyas.

Era un viaje largo y complicado por lo que los niños, sobre todo los más pequeños, debían consumir hojas de coca para ayudarse a respirar en la dura subida. Una vez arriba los niños eran embriagados y después asesinados por estrangulación o sobre todo por un golpe en la cabeza. Después lo acomodaban en un pozo bajo tierra acompañados por un rico ajuar consistente en adornos personales, tejidos, alimentos y una serie de utensilios de uso cotidiano.

Según sus creencias los niños no morían sino que se reunían con sus antepasados.

El hallazgo de momias infantiles en las cimas de algunas montañas "sagradas" demuestran estas inmolaciones. En 1995 apareció la célebre Juanita en el Monte Ampato y un poco más tarde cerca de ello un niño y una niña.

En 1999 en la cumbre del volcán Llullaillaco se encontraron tres cuerpos más momificados: una niña de 15 años apodada “La doncella” junto a un niño de siete años y una niña de seis.

Estos sacrificios sólo fueron llevados a cabo en ocasiones especiales como por ejemplo después de una gran catástrofe.



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