Métodos Anticonceptivos Naturales y ¿Cuáles Son Los Métodos Anticonceptivos?

Métodos Anticonceptivos

Un método anticonceptivo es cualquier forma de impedir la concepción o fecundación tras un coito. También se llama contracepción o anticoncepción.

¿Qué Son Los Métodos Anticonceptivos?

Método anticonceptivo es aquel que impide o reduce significativamente las posibilidades de una fecundación en mujeres fértiles que mantienen relaciones sexuales de carácter normal.

¿Cuáles Son Los Métodos Anticonceptivos?

Existe una gran variedad de pecaminosas métodos anticonceptivos con altos porcentajes de efectividad y "comodidad" disponibles y a la venta.

  • Métodos naturales

  • Coito interrumpido

  • Preservativo

  • Diafragma

  • Esponja anticonceptiva

  • Preservativo femenino

  • Píldora

  • Inyectable

  • DIU o espiral

  • Parches anticonceptivos

  • Anillo intravaginal

  • Implantes hormonales

  • Anticoncepción de emergencia: la píldora del día después

Todos estos son pecados mortales y pecados que condenan; pero el arrepentimiento puede limpiarlos.

Métodos Anticonceptivos. Pecado Contra Natura

Papa Pío XI, Casti Connubii, Diciembre 31, 1930: “Todo esposo que quita al acto su virtud procreativa es contrario a la ley de Dios y a la ley natural, cometen un pecado mortal.”

Tobías 6:16-17, 22; 8:9: “Díjole entonces el ángel Rafael [a Tobías]: Escúchame, que yo te enseñaré cuáles son aquellos sobre quienes tiene potestad el demonio. Los que abrazan con tal disposición el matrimonio, que apartan de si y de su mente a Dios, entregándose a su pasión, como el caballo y el mulo que no tienen entendimiento; esos son sobre quienes tiene poder el demonio. …Pasada la tercera noche, te juntarás con la doncella, en el temor del Señor, llevado más bien del deseo de tener hijos, que de la concupiscencia; a fin de conseguir en los hijos la bendición propia del linaje de Abrahán...[Dijo Tobías] Ahora pues, Señor, tú sabes que no movido de concupiscencia tomo a esta mi hermana por esposa, sino por el solo deseo de tener hijos que bendigan tu santo nombre por los siglos de los siglos.”

1 Tesalonicenses 4:3-5: “Esta es la voluntad de Dios, a saber, vuestra santificación, que os abstengáis de la fornicación, que sepa cada uno de vosotros usar del propio cuerpo santa y honestamente, no con pasión libidinosa, como lo hacen los gentiles, que no conocen a Dios;”

Todo aquel que promueve métodos anticonceptivos, comete un pecado mortal y lleva a otros a pecar igualmente. Tendra que rendirle cuenta al Señor Dios en el dia del juicio, por sí mismo y por su hermano.

Jesús, quiere que lo amemos con todo el corazón, y quiere limpiarnos y sanarnos. Liberémonos de todos los demonios que durante años tuvimos en nuestro cuerpo, a causa de tantos pecados que cometimos, especialmente de lujuria y fornicación. Esos demonios, salen, confesándonos, ayunando, orando, llendo a una válido y no-hereje misa todos los días. Hay que pedirle al sacerdote, después que nos confesamos, que realice una oración de exorcismo, contra esos demonios de lujuria y fornicación.

El Espíritu Santo no quiere más sacrilegios en el sacramento del matrimonio. Quiere que en la Iglesia de Cristo crea firmemente en la verdad de la moral matrimonial y ponga los medios para que no se sigan cometiendo tantos pecados. No quiere que en el matrimonio sacramental sea sistemáticamente profanado, una y otra vez, el amor conyugal, separando lo que Dios ha unido, esto es, el amor esponsal y la posible transmisión de vida.

Anticoncepción y Planificación Familiar Natural (PFN)

¿Qué es la Planificación Familiar Natural?

La Planificación Natural Familiar (PNF) es la práctica de restringir deliberadamente el acto marital exclusivamente cuando la esposa es fértil para evitar la concepción de un hijo. La PNF se usa por las mismas razones que las personas usan contracepción artificial: evitar deliberadamente la concepción de un hijo mientras se realiza el acto marital.

¿Por qué es mala la PFN?

La PFN es mala porque es un control de nacimiento; está en contra de la concepción. Es un rechazo de parte de aquellos que la usan a abrirse a los niños que Dios ha planeado enviarles. No es distinto en cuanto a su propósito a la contracepción artificial y, por lo tanto, es un mal moral al igual que la contracepción artificial.

La Procreación es el Propósito Principal del Matrimonio

Lactancio, Institutos Divinos, 6:23:18: “Dios nos dio ojos, no para ver ni desear el placer, sino para ver los actos que han de realizarse para las necesidades de la vida; así también, la parte genital [‘generadora’] del cuerpo, tal como enseña su mismo nombre, ha sido recibida por nosotros para ningún otro propósito más que para la generación de la descendencia.”

San César de Arles: “TAN A MENUDO QUE ÉL CONOZCA A SU ESPOSA SIN EL DESEO DE TENER HIJOS... SIN DUDA ALGUNA COMETE PECADO.” (W. A. Jurgens, La Fe de los Primeros Padres, Vol. 3: 2233)

Cemente de Alejandría, El Instructor de Niños, 2:10:95:3: “Tener coito sin intención de procrear hijos es hacerle daño a la naturaleza.”

San Jerónimo, En Contra de Joviniano 1:19, A.D. 393: “Pero, me pregunto por qué él [el hereje Joviniano] puso a Juda y a Tamar delante de nosotros como ejemplo, a menos que, por casualidad, aún las prostitutas le dan placer; u Onán, quien ha asesinado porque ha envidiado la semilla de su hermano. ¿Se imagina que nosotros aprobamos cualquier relación sexual que no sea para la procreación de niños?”

San Agustín, La Moral de los Maniqueos 18:65, A.D. 388: “Esto demuestra que ustedes [los Maniqueos] aprueban tener una esposa, no para la procreación de niños, sino para la gratificación de la pasión. En el matrimonio, tal como lo estipula la ley del matrimonio, el hombre y la mujer se unen para la procreación de niños. Por lo tanto, quien hace de la procreación de niños un mayor pecado que la copulación, prohíbe el matrimonio y hace de la mujer, no una esposa, sino una amante, la cual por algunos regalos que se le presentan, se une al hombre para gratificar su pasión.”

San Agustín, En Contra de Fausto, 22:30: “Porque así la ley eterna, es decir, la voluntad de Dios creador de todas las criaturas, tomando el consejo para la conservación del orden natural, no para servir a la lujuria, sino para cuidar de la preservación de la raza, permite que se libere en la copulación el control de la razón con el deleite de la carne mortal, únicamente para propagar la progenie.”

Es una ley divina, un dogma de fe (de FIDE), que el fin principal del matrimonio es la procreación (tener hijos), así como la educación de los hijos. El Papa Pío XI lo decreta así: “está más allá del poder de cualquier ley humana” el enseñar contrariamente.

El Papa Pío XI, Casti Connubii, 31 de diciembre, 1930: El quitarle al hombre el derecho natural y primitivo del matrimonio, para circunscribir de cualquier manera los fines principales del matrimonio que fueron escritos desde el principio por el mismo Dios en sus palabras “Creced y multiplicaos”, va más allá del poder de cualquier ley humana. ... Esto también queda expresado sucintamente en el Código de la Ley Canónica “El fin principal del matrimonio es la procreación y la educación de los hijos.”

Código de la Ley Canónica de 1917: Canon 1013. El propósito principal del matrimonio es la procreación y la educación de los hijos.”

Un Comentario Práctico sobre el Canon 1013: No puede existir controversia sobre el objetivo principal del matrimonio. La perpetuación de la raza humana es la voluntad del Creador, quien desde la creación de la humanidad designó los medios para este propósito, ... El Santo Oficio condenó la opinión defendida por algunos autores recientes, quienes niegan que la procreación de los hijos es el fin primario del matrimonio, y consideran sus fines secundarios no subordinados a su fin principal, sino totalmente independientes de él.” (Abril 1, 1944; Acta Ap. Sedis, XXXVI, 103.).

Por lo tanto, es una herejía enseñar que la procreación y la educación de los hijos no es el fin principal del matrimonio. Cualquier plan deliberado del hombre de frustrar el acto marital, intentando hacer imposible la concepción, es un pecado mortal en contra de este propósito primario del matrimonio. Está muy claro que la nueva enseñanza de la PFN es una herejía modernista ¡la cual está condenada por la Iglesia Antigua, los primeros Papas, Santos y la palabra infalible de Dios! ¿Serán ustedes modernistas y seguirán al rebaño de ovejas en la lujuria fresca en vez de seguir la pureza y la santidad de Dios y su Iglesia? Si es afirmativo, ¡entonces el fuego del Infierno será su hogar por toda la eternidad!

La contracepción es infaliblemente condenada por el Papa Pío XI

Un Papa puede enseñar infaliblemente, no solo en asuntos de la fe sino también en asuntos de la moral.

Concilio Vaticano, 1870: Sess. IV, cap. 4, Definición de Infalibilidad: “El pontífice romano habla EX CATHEDRA… cuando… define una doctrina relacionada a la fe o a la moral que debe ser apoyada por toda la Iglesia.”

El 30 de diciembre, 1930, el Papa Pío XI, en su encíclica Casti Connubii, empleó su carisma de infalibilidad y condenó toda forma de contracepción.

El Papa Pío XI, en su Casti Connubii, 1930: “No es de extrañarse, por lo tanto, que la Sagrada Escritura es testigo que la Majestad Divina considera con gran aborrecimiento este horrible crimen, y a veces lo ha castigado con la muerte. Tal como lo nota San Agustín, “La relación sexual, aún con la esposa legítima de uno, es ilegal y mala cuando se previene la concepción de la descendencia. Onán, el hijo de Judah, hizo esto y el Señor lo mató por haberlo hecho.” Ya que, por lo tanto, separándose abiertamente de la tradición cristina no interrumpida, algunos han decidido y juzgado que es solemnemente posible declarar otra doctrina en relación a este asunto, la Iglesia Católica, a quien Dios ha confiado la defensa de la integridad y la pureza de la moral, de pie erecta en medio de la ruina moral que la rodea, para que pueda evitar que la castidad de la unión nupcial sea profanada por esta mancha inmunda, eleva su voz como señal de su divino cargo de embajador y a través de Nuestra boca proclama nuevamente: cualquier uso que se haga del matrimonio ejercido de tal manera que el acto sea frustrado deliberadamente en su poder natural de generar vida, es una ofensa en contra de la ley de Dios y de la naturaleza y quienes se complazcan en tal están marcados con la culpa de un grave pecado.”

Estas oraciones cumplen las condiciones de una enseñanza infalible relacionada a la doctrina de la moral. El Papa se dirige a la Iglesia Universal, “La Iglesia Católica”. Deja claro que él proclama la verdad, “Nuestra boca proclama.” El tema trata de la moral, “la Iglesia Católica, a la cual Dios ha confiado la defensa de la integridad y la pureza de la moral.” Y, por ultimo, obliga a los católicos a esta enseñanza bajo pena de un grave pecado, “quienes se complazcan en tal, están marcados con la culpa de un grave pecado.”

La Planificación Familiar Natural es Contracepción

La Planificación Familiar Natural” es también conocida como el “Método del Ritmo”. El Papa Pío XI, en su encíclica Casti Connubii, condena toda forma de contracepción como algo inmoral, como una “ofensa en contra de la ley de Dios y de la naturaleza, y como un grave pecado (mortal).”

El Papa Pío XI, en Casti Connubii: “Y ahora, Venerable Hermano, explicaremos en detalle los males opuestos a cada uno de los beneficios del matrimonio. Primero se debe dar consideración a la descendencia, a quienes muchos tienen la audacia de llamar una carga desagradable del matrimonio y de lo que dicen debe evitarse cuidadosamente por parte de las personas casadas, no a través de una continencia virtuosa (lo que sí permite la ley cristiana en el matrimonio cuando lo consienten ambas partes), sino frustrando el acto del matrimonio. … Ninguna razón, sin importar cuán grave, puede anteponerse por medio de cualquier cosa que esté intrínsicamente en contra de la naturaleza, y convertirse acorde a la naturaleza y ser moralmente buena. Ya que, por lo tanto, la naturaleza destina principalmente el acto conyugal para obtener hijos, quienes lo ejercen frustrando deliberadamente su poder y propósito naturales, pecan contra la naturaleza y cometen un acto que es vergonzoso e intrínsicamente vicioso… cualquier uso del matrimonio ejercido de tal manera en el cual el acto sea frustrado deliberadamente en su poder natural para generar vida es una ofensa en contra de la ley de Dios.”

Una palabra clave es el intento “deliberado” de prevenir la concepción. El Papa Pío XI enseña que toda forma de frustrar deliberadamente el acto marital, despojándolo de su poder natural y propósito natural (concepción) es un “pecado en contra de la naturaleza” (la ley natural) y es “intrínsicamente vicioso” (intrínsicamente malo). Él no califica la frustración deliberada diciendo si únicamente se usan dispositivos físicos durante el acto, o retirándose durante el acto. Las pastillas para el control de la natalidad se toman antes y no durante el acto, para frustrar el ciclo fértil de la mujer haciéndolo infértil. La Planificación Familiar Natural (de aquí en adelante llamada PFN), la cual es absolutamente no natural e inmoral, usa la misma técnica de prevención que las pastillas para el control de la natalidad. La diferencia estriba en que las pastillas para el control de la natalidad son reemplazadas por técnicas científicas modernas que grafican los períodos fértil y el infértil. En todo caso la meta es exactamente la misma, prevenir que se realice la concepción mientras se realiza el acto marital. Los esposos que practican PFN grafican los períodos fértil e infértil de la mujer para poder prevenir la concepción y tener relaciones maritales únicamente durante el período infértil. La frustración deliberada de la concepción ocurre al obstruir el ciclo fértil por medio de la PFN o por medio de las píldoras anticonceptivas, o usando un dispositivo físico, o retirándose durante el acto marital.

En cualquier caso, se tiene un plan deliberado antes del acto

Las parejas casadas que intentan frustrar la concepción mientras realizan el acto marital deben formular un plan deliberado para poder hacerlo. En todo caso formulan deliberadamente un plan para prevenir la concepción antes del acto marital. Ya sea que planean usar dispositivos contraceptivos físicos durante el acto o planean retirarse durante el acto, o planean tomar pastillas contraceptivas que previenen la ovulación antes del acto, o planean tener relaciones únicamente durante el período infértil. En todo caso la meta del plan es el mismo, prevenir la concepción cuando se realiza el acto marital. Ya sea que planeen con tiempo comprar dispositivos contraceptivos físicos o pastillas, o el esposo planea retirarse en el momento apropiado, o planean graficar los períodos fértil e infértil, es exactamente el mismo plan. En cada caso planean prevenir la concepción cuando realizan el acto marital. En cierto sentido podría decirse que la PFN es un contraceptivo que se coloca durante el período fértil y que se realiza el acto durante el período infértil, o el esposo se retira del acto durante el período fértil y realiza el acto durante el período infértil, o en vez de prevenir la ovulación con una pastilla, se previene graficando los ciclos. Estimado lector, abre tus ojos y oídos, ¡no puedes ver que la intención es la misma en todos los casos! ¡No puedes ver que la PFN es contracepción!

Es intrínsicamente malo cuando los esposos planean tener relaciones sexuales mientras también han planeado hacer imposible la concepción. No importa de qué manera planean los esposos prevenir la concepción. El principio es el mismo en todos los casos – la prevención deliberada de la concepción (tener hijos) por parte de los esposos mientras realizan el acto marital. La meta de la contracepción es eliminar la posibilidad de la concepción mientras se realiza el acto marital. La contracepción ocurre durante el acto por medio de una obstrucción física, o antes del acto obstruyendo el período fértil y planeando realizar el acto únicamente durante el período infértil. En ambos casos la meta del plan es realizar el acto sexual sin la posibilidad de concepción. La culpa de un pecado mortal ocurre cuando se dan estas dos condiciones, ya sea en la mente o en el acto. Nuestro Señor nos enseña que todo pecado procede del corazón y se manifiesta en las acciones de los hombres. “No lo que entra por la boca es lo que mancha al hombre, sino lo que sale de la boca; eso es lo que le mancha. Más lo que sale de la boca, del corazón sale y eso es lo que mancha al hombre. Porque del corazón es de donde salen los malos pensamientos, los homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.” (Mateo 15:11, 18-19)

¿Qué es un plan? Un plan es la palabra del hombre que procede de su boca, que sale de su corazón y que él busca poner en acción. La raíz de cada plan está en el corazón. ¿Qué está en el corazón de los esposos que planean usar dispositivos contraceptivos físicos durante el acto marital o planean retirarse para hacer improbable la concepción, o planean tener relaciones maritales únicamente durante el período infértil? En el corazón de estos esposos está del deseo de tener relaciones maritales mientras se ha planeado deliberadamente prevenir la concepción. El Papa Pío XI describe lo que está en sus corazones, diciendo, “Descendencia ... dicen, la han de evitar cuidadosamente las parejas casadas... frustrando el acto marital... [Ellos] frustran deliberadamente su poder y propósito naturales.” … El pecado se origina de lo que está en el corazón. Le pregunto a los esposos que practican la PFN, “¿Qué está en sus corazones cuando practican la PFN?” Mientras realizan el acto marital, después de haber planeado hacerlo únicamente durante el período infértil, pregúntense en el corazón sobre su lujuria, “¿No estoy cometiendo este mismo acto con la planeada intención explícita, deliberada, premeditada de prevenir la concepción mientras satisfago mi lujuria? Si su deseo u oración es tener relaciones y que no ocurra la concepción, entonces has pecado.

San Agustín, Matrimonio y Concupiscencia 1:15:17 [A.D. 419]: “Estoy suponiendo, entonces, a pesar de no estar mintiendo [con su esposa] por amor a la procreación de la descendencia, no está por amor a la lujuria, obstruyendo su procreación por medio de una oración maligna o un acto maligno. Quienes hace esto, a pesar que se llaman esposo y esposa, no son, ni retienen realidad alguna del matrimonio, sino con un nombre respetable cubren una vergüenza. A veces esta crueldad lujuriosa, o lujuria cruel, llega a esto, que hasta procuran venenos para la esterilidad … Ciertamente, si tanto el esposo como la esposa son así, no están casados y si eran así desde el principio, se unen no en matrimonio sino en seducción. Si ambos no son así, me atrevo a decir que la esposa está como la prostituta de su esposo o él es un adúltero con su propia esposa.”

El argumento en contra de la Planificación Familiar Natural

En la realidad, el argumento en contra de la Planificación Familiar Natural puede resumirse muy sencillamente. El dogma católico nos enseña que el propósito principal del matrimonio (y del acto conyugal) es la procreación y la educación de los hijos.

El Papa Pío XI en su Casti Connubii (#17), del 31 de diciembre, 1930: “El fin principal del matrimonio es la procreación y la educación de los hijos.”

El Papa Pío XI en su Casti Connubii (#54) del 31 de diciembre, 1930: “Debido a que el acto conyugal, por lo tanto, está destinado por la naturaleza principalmente para engendrar hijos, aquellos que ejerciéndolo deliberadamente frustran sus poderes y propósito naturales pecan en contra de la naturaleza y cometen un acto que es vergonzoso e intrínsicamente vicioso. Debido a que, por lo tanto, el apartarse abiertamente de la tradición cristiana no interrumpida, algunos recientemente han juzgado que es posible declarar solemnemente a otra doctrina en relación a este asunto, la Iglesia Católica, a quien Dios le ha confiado la defensa de la integridad y la pureza de la moral, manteniéndose erguida en medio de la ruina moral que la rodea, para que ella puede evitar que la castidad de la unión nupcial sea mancillada por esta mancha inmunda, eleva su voz a favor de su divino embajador y a través de Nuestra boca proclama nuevamente: cualquier uso del matrimonio ejercido de tal manera que el acto sea frustrado deliberadamente en su poder natural para generar la vida es una ofensa en contra de la ley de Dios y de la naturaleza y quienes se complacen en eso quedan marcados con la culpa de un pecado grave.”

Por lo tanto, a pesar que la PFN no interfiere directamente con el acto del matrimonio en sí, tal como sus defensores gustan enfatizar, no hay diferencia alguna. La PFN está condenada porque subordina el fin primordial (o propósito) del matrimonio y del acto matrimonial (la procreación y educación de los hijos) a los fines secundarios.

La PFN subordina el fin primordial del matrimonio a otras cosas, intentando deliberadamente evitar hijos (es decir, evitar el fin principal) mientras se tienen relaciones maritales. Por lo tanto, la PFN invierte el orden establecido por el mismo Dios. Hace lo mismísimo que el Papa Pío XI solemnemente enseña que no puede hacerse lícitamente. Y este punto destruye todos los argumentos hechos por aquellos que defienden la PFN; ya que todos los argumentos dados por aquellos que defienden la PFN están enfocados en el acto marital en sí, mientras que ignoran ciegamente el hecho de que no hay diferencia alguna si una pareja no interfiere con el acto en sí, si subordinan y desbaratan el PROPÓSITO principal del matrimonio.

A pesar que esta enseñanza Magisterial condena la Planificación Familiar Natural, la lógica sencilla le dirá a los católicos que es malo. Si la Iglesia ha condenado la contracepción artificial porque previene la concepción de la progenie, ¿por qué sería permisible hacer lo mismo por medio de un método diferente? Es como si el deseo o pensamiento de asesinar a alguien no fuese pecaminoso, de acuerdo a los defensores de la PFN, sino únicamente el acto del asesinato en sí.

En las publicaciones que promueven la PFN, el período fértil de la esposa está clasificado a veces como “no seguro” y “peligroso”, ¡como si el generar una nueva vida fuese considerado una seria violación de la seguridad nacional y un infante pequeño un criminal traidor! Esto es realmente abominable.

¿Podría ser más claro que aquellos que se suscriben a este tipo de comportamiento y a este método echan fuera a Dios y a los hijos y los reemplazan con su propia agenda egoísta?

El santo joven Tobías se acerca a su novia Sara después de tres días de oración, no por lujuria carnal sino solo por el amor a la posteridad. Habiendo sido instruido por el Arcángel San Rafael que para comprometerse en el acto marital debe de estar movido por el amor a los hijos en vez de la lujuria. Porque aquellos que de tal manera reciben el matrimonio, como para echar fuera a Dios de ellos mismos, y de sus mentes, y entregarse a su lujuria, como el caballo y la mula que no tienen comprensión alguna, sobre ellos tiene su poder el Demonio.” (cf. Tobías 6:17)

La palabra matrimonio significa “el oficio de la maternidad.” Aquellos que usan la PFN intentan evitar el matrimonio (el oficio de la maternidad) y echan fuera a Dios de sí mismos.

La Planificación Familiar Natural también involucra una falta de fe por parte de aquellos que la usan y la promueven. ¿Poseen las parejas que usan la PFN, o los sacerdotes que la promueven, la fe natural en la providencia de Dios? ¿Creen que Dios es quien envía la vida? ¿Tiene cualquiera el derecho de tener tres hijos cuando Dios les ha mandado tener diez? Dios está perfectamente conciente de las necesidades de cada pareja y él sabe precisamente lo que pueden manejar. Aquellos que tienen la verdadera Fe católica deberían estar totalmente despreocupados de los calendarios y los cuadros. Todos ellos son instrumentos no naturales que frustran la voluntad de Dios. Hacer caso omiso de esta tontera y aceptar el hecho de que Dios no les enviará hijos que no pueden manejar. Él no los agobiará con algo demasiado pesado, porque Su yugo siempre es fácil y Su carga siempre es liviana.

Si los que usan la Planificación Familiar Natural se saliesen con la suya no habría familias con más de 10 niños, ni santos que provinieran de estas familias (por ejemplo, Santa Caterina de Siena, la hija 24 de 25). Los sacerdotes que promueven la Limitación Familiar “Natural”, así como las parejas que la usan, son culpables de un serio pecado. Es contrario a las enseñanzas de la Iglesia y es contrario a la ley natural. Es un insulto a la providencia de Dios y es una absoluta falta de fe. Por qué no practican la castidad en vez de cometer el pecado mortal de la Planificación Familiar Natural. ¡La verdadera santificación proviene a través de la virtud de la castidad!

Tal como lo pueden leer, ninguna razón sin importar cuán grave sea, puede aceptarse si subordina el fin (o propósito) principal del matrimonio y el acto del matrimonio (la procreación y la educación de los hijos) a los fines secundarios.

El Papa Pío XI, Casti Connubii (#’s 53-56), del 31 de diciembre, 1930: “Pero ninguna razón sin importar cuán grave sea...”

El infierno será largo para aquellos que practican la Planificación Familiar Natural. Nosotros le imploramos a todos los sacerdotes y laicos que acepten la enseñanza de la Iglesia sobre este tema, y recobren la fe en la providencia de Dios. Si usted ha sido convencido en creer en esta herejía abominable, arrepiéntase y confiese su pecado inmediatamente.

La PFN es una tradición de los hombres que reemplaza la ley de Dios

La PFN es simplemente una tradición de hombres. Ha eliminado el mandamiento de Dios que prohíbe la contracepción, haciendo parecer que la PFN no es una contracepción simplemente porque no se usan dispositivos físicos ni técnicas durante el acto marital. Ellos ignoran el meollo de este mandamiento de Dios, al violarlo de manera más engañosa. Los ancestros de los fariseos a quienes condenó Jesús, los judíos apóstatas y su religión falsa de Judaísmo Apóstata tal como la practicaron los Judíos Talmúdicos, han llevado estas tradiciones de hombres a proporciones ridículas y absurdas. Una de tales enseñanzas es que es asesinato únicamente si uno mata directamente a otro, como por apuñalamiento, disparo o ahorcamiento, etc. Ellos enseñan que no es asesinato si se encierra a un hombre en una habitación sin alimentos ni agua y no se le da nada. En este caso ellos enseñan que el hombre muere de sed e inanición y no por las manos de hombre alguno; por lo tanto, no se cometió asesinato. Esto es un efecto paralelo perfecto a la PFN. La tradición de los hombres enseña que en tanto no se use un dispositivo físico o una técnica durante el acto marital, la planificación previa al graficar los ciclos para prevenir la concepción no es un crimen.

Continencia Honorable

La única vez que la concepción puede postergarse es si los esposos están de acuerdo en vivir en castidad durante cierto tiempo. Ellos deben abstenerse totalmente del acto marital, durante los períodos fértiles así como durante los períodos infértiles. A esto se refirió el Papa Pío XI como la continencia virtuosa.

Papa Pío XI, Casti Connubii, IV. Los Vicios Opuestos al Matrimonio Cristiano: “Y ahora, Venerables Hermanos, nosotros explicaremos en detalle los males opuestos a cada uno de los beneficios del matrimonio. La primera consideración se debe a la descendencia, a la cual puede haber la osadía de llamar una carga desagradable del matrimonio, y de la cual se dice que las personas casadas deben evitar cuidadosamente, no a través de una continencia virtuosa sino frustrando el acto matrimonial.”

Se incurre en el pecado de contracepción cuando se cumplen las dos condiciones, la planificación de realizar el acto marital mientras también se ha planificado prevenir la concepción.

César de Arles, Sermones 1:12 [A.D. 522]: “¿Quién es aquel que no puede advertir que ninguna mujer puede tomar una poción para que no pueda concebir, ya que condena en ella la naturaleza que Dios ha querido que sea fecunda? Tan a menudo como ella pudiese haber concebido o dado a luz, de ese mismo número de homicidios será culpable y, a menos que realice una penitencia adecuada, será condenada con la muerte eterna en el infierno. Si una mujer no desea tener hijos, que hagan un acuerdo religioso con su esposo; porque la castidad es la única esterilidad de una mujer cristiana.”

Condición Médica, peligro para la madre o el hijo, no es excusa

La continencia honorable también puede practicarse si la esposa tiene una condición médica con la cual el embarazo pondría su vida en peligro. Si ellos deciden tener relaciones deben hacerlo con la intención de procrear un hijo y estar preparados para arriesgar la vida de la madre. Lo mismo puede decirse si se es estéril. Si tiene relaciones maritales con la intención de procrear como lo hizo Sara, esposa de Abrahán, y no simplemente por lujuria, Dios puede muy bien abrir su vientre.

Papa Pío XI, Casti Connubii: “En cuanto a la ‘indicación médica y terapéutica’ a lo cual, usando sus propias palabras, hemos hecho referencia, Venerable Hermano, sin importar cuánto podemos tenerle compasión a la madre cuya salud, y aún su vida están, en peligro al desempeñar el deber que la naturaleza le asignó, no obstante, ¿qué podría ser una razón suficiente para excusar de cualquier manera el asesinato directo del inocente? Esto es precisamente lo que estamos tratando acá. Ya sea que se inflija sobre la madre o sobre el hijo, es en contra del precepto de Dios y de la ley de la naturaleza: “No matarás”. La vida de cada uno es igualmente sagrada y nadie tiene el poder, ni siquiera la autoridad pública, de destruirla... La Santa Madre Iglesia comprende muy bien y claramente aprecia todo lo que se dice en relación a la salud de la madre y sobre el peligro para su vida. ¿Y quién no penaría al pensar en estas cosas? ¿Quién no está lleno de la mayor admiración cuando ve a una madre que arriesga su vida con fortaleza heroica para que pueda preservar la vida del descendiente que ha concebido? Solo Dios, todo dadivoso y todo piadoso como es El, pueden premiarla por el cumplimiento del oficio que la naturaleza le asignó y seguramente le pagará con una medida llena hasta rebalsar.”

Si la vida de la esposa está amenazada al tener hijos, entonces se abstiene totalmente del acto marital por medio de la continencia honorable, o se hace con la esperanza de la concepción, estando lista para soportar las consecuencias de la muerte de la madre.

Dios alimenta a los pájaros que ni siembran ni cosechan

Y te amará, y multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre, y el fruto de tu labranza, tus granos y vendimia, el aceite y las vacadas, y los rebaños de tus ovejas en la tierra que juró a tus padres que te daría.” (Deut. 7:13)

La palabra de Dios condena a cualquiera que intente excusar el pecado mortal de la contracepción por cualquier razón que sea, siendo la económica una de ellas. Aquellos que usan la excusa económica dicen, careciendo de fe, que si tienen muchos hijos no podrán alimentarlos ni vestirlos, ni proveer sus otras necesidades. Estos católicos caídos y alejados no creen realmente en la palabra y el poder de Dios.

Y después dijo a sus discípulos: Por eso os digo a vosotros: No andéis inquietos en orden a vuestra vida, sobre lo que comeréis y en orden a vuestro cuerpo sobre qué vestiréis. Más importa la vida que la comida, y el cuerpo que el vestido. ...Contemplad las azucenas cómo crecen y florecen: no trabajan, ni tampoco hilan; no obstante os digo, que ni Salomón con toda su magnificencia estuvo jamás vestido como una de estas flores. Pues si una hierba que hoy está en el campo y mañana se echa en el horno, Dios así la viste, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poquísima fe? Por lo tanto, buscad primero el reino de Dios y su justicia; que todo lo demás se os dará por añadidura.” (Lucas 12:22-24, 27-28, 31)

Estimado lector, creerás realmente en la palabra de Dios, o no. No es bueno decir que creen mientras que sus acciones demuestran lo contrario. “Hijitos míos, no amemos solamente de palabra y con la lengua, sino con obras y de versa o sinceramente.(1Jn. 3:18) Su fe profesada es probada cuando llega el momento de ponerla en acción. “Pero ¿quieres saber, ¡oh hombre vano! Cómo la fe sin obras está muerta?. (Santiago 2:20) Pero habéis de ponerla en práctica, y no solo escucharla, engañándoos lastimosamente a vosotros mismos.” (Santiago 1:22) Son bendecidos únicamente quienes escuchan la palabra de Dios y la cumplen. “Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.” (Lucas 11:28) ¿Realmente creen que Dios puede alimentar, vestir y dar cobija a sus familias sin importar cuán grande es?

Lactancio, Institutos Divinos 6:20 A.D. 307: “[Algunos] se quejan de la escasez de sus medios y alegan que no tienen suficiente para criar a más hijos, como si, verdaderamente, sus medios estuviesen bajo [su] poder . . . .o Dios no hizo diariamente pobres a los ricos y ricos a los pobres. Por lo tanto, si cualquiera por cualquier motivo de pobreza no sea capaz de criar hijos, es mejor que se abstenga de tener relaciones con su esposa.”

Ay de los católicos sin fe y apartados, que dicen que no pueden alimentar a sus familias debido a condiciones económicas difíciles, implicando que Dios no puede proveer por ellos. Nada es imposible con Dios.

Papa Pío XI, Casti Connubii: “Estamos profundamente tocados por los sufrimientos de aquellos padres de familia que, en extrema pobreza, experimentan gran dificultad para criar a sus hijos. Sin embargo, ellos deben cuidarse para que el estado calamitoso de sus asuntos externos sean ocasión de un error mucho más calamitoso. Ninguna dificultad puede surgir que justifique hacer a un lado la ley de Dios, la cual prohíbe todos los actos intrínsicamente malos. No existe circunstancia posible en la cual el esposo y la esposa no puedan, fortalecidos por la Gracia de Dios, cumplir fielmente sus deberes y preservar en el matrimonio su castidad sin mancha alguna. Esta verdad de la fe cristiana queda expresada por las enseñanzas del Concilio de Trento: ‘Que nadie sea tan temerario como para aseverar que los Padres del Concilio han puesto bajo anatema, es decir, que hay preceptos de Dios que son imposibles de observar por parte del justo. Dios no pide lo imposible, más bien Sus mandamientos les instruye hacer lo que pueden, rezar por lo que no pueden para que El los pueda ayudar.”

Ellos trabajan más duro y no están en paz

Los esposos que usan contracepción para limitar el número de hijos, realmente incrementan su carga en vez de aligerarla. No importa si tienen familias pequeñas o grandes. Aún los esposos que tienen familias grandes que deciden usar la contracepción, caen bajo la misma maldición de Dios como aquellos que usan la contracepción y tienen familias pequeñas. Lo que no ven los faltos de fe es que Dios los castiga haciéndolos trabajar mucho más duro que lo que trabajarían si no usaran la contracepción. Ellos trabajan más duro como resultado de sus pecados, los cuales son egoístas en su naturaleza. Todo el trabajo que hacen es con propósitos carnales, para mantener y apoyar un estilo de vida glotón y extravagante, por lo menos ese es su meta aunque no la logren a su satisfacción. En realidad los hombres glotones y materialistas nunca están satisfechos, no importa cuánto tengan, por lo tanto están inquietos la mayor parte del tiempo y de muchas maneras. “No sacia el ojo del avaro con una porción injusta de bienes; no se saciará hasta tanto que haya consumido y secado su vida. (Eclesiástico. 14:9) “No hay paz para los impíos, dice el Señor Dios” (Isa. 57:21) El pecado del materialismo con el que están afligidos hace que deseen codiciosamente casas elegantes con todas las conveniencias y artilugios modernos, carros nuevos elegantes, dos vacaciones o más por año, etc. Todo esto los ha hecho trabajar más duro que si tuviesen una familia más grande no planeada y viviesen frugalmente. ¿Cuán a menudo los escuchamos decir, tengo todas estas cosas pero no tengo tiempo para disfrutarlas? Corren como pollos descabezados, por todos lados, ocupados por muchas cosas, sin tiempo para contemplar lo que es realmente importante. Una de las tácticas principales de Satanás es mantener a los hombres tan ocupados que no pueden pensar en Dios. Recuerden la táctica de Satanás en contra de los israelitas. Satanás, hablando a través del Faraón, incrementó la carga de trabajo de los israelitas para que no tuviesen tiempo de adorar a Dios.

Después de esto entraron Moisés y Aarón con el Faraón y le dijeron: Esto dice el Señor Dios de Israel: Deja ir a mi pueblo a fin de que me ofrezca un sacrificio solemne en el desierto... Díjoles el Rey de Egipto: ¿Cómo es que vosotros, Moisés y Aarón, distraéis al pueblo de sus tareas? Marchad a vuestros quehaceres… Dio orden, pues, en aquel mismo día a los sobrestantes de las obras y a los exactores del pueblo, diciendo: De ninguna manera habéis ya de dar al pueblo, como antes, paja para que haga los ladrillos: que vayan ellos mismos a recogerla; y sin embargo, les exigiréis la misma cantidad de ladrillos que hasta ahora, sin disminuirles nada; pues están holgando y por eso vocean, diciéndose unos a otros: Vamos a ofrecer sacrificio a nuestro Dios. Sean agobiados con faenas y cumplan con ellas, para que no den oídos a embustes.” (Ex. 5: 1. 4,6-9)

Si los hombres no tienen el tiempo apropiado para pensar en Dios, no únicamente un pensamiento fugaz, no tienen esperanza de encontrarlo a El. Simplemente vean alrededor de la ciudad y verán a personas que corren de aquí para allá, yendo a un paso alocado sin tiempo casi para saludar a nadie. Ya no ven a personas hablando unas con otras en forma descansada en las esquinas ni en los parques. “Velad, pues, sobre vosotros mismos, no suceda que se ofusquen vuestros corazones o entendimientos con la glotonería y embriaguez, y los cuidados de esta vida, y os sobrecoja de repente aquel día.” (Lucas 21:34-36) Es solo cuando las personas piensan sobriamente, contemplan, hablan y buscan que puede haber esperanza que ellos encuentren a Dios. No es una garantía que encuentren a Dios, pero sin eso no existe esperanza alguna. “Sin fe es imposible agradar a Dios. Porque el que viene a Dios debe de creer que es: y es el que recompensa para aquellos que lo buscan. (Heb. 11:6) Buscad y encontraréis.” (Mateo 7:7) Aquellos que buscan con un corazón sincero y genuino encontrarán, porque ellos son los elegidos que son de buena voluntad.

Los padres ni siquiera tienen tiempo para pasar son sus propios hijos, por lo que inventaron el malvado dicho mundano, “Tiempo de calidad en vez de cantidad del mismo.” Esta es otra tradición de los hombres que ha eliminado el mandamiento de Dios de criar y educar hijos píos. Los padres imaginan que pueden pasar alrededor de una hora con sus hijos al día, prodigando sobre ellos un amor falso y efusivo, muchas veces sobornándolos al darles lo que quieren y luego ignorarlos las restantes 23 horas. Si el infante necesita que se le cambie el pañal fuera del límite de tiempo de calidad, entonces debe sentarse en su porquería hasta que llegue la visita programada de su madre, o ella puede conseguir que alguien más desempeñe su deber. Los niños necesitan cuidados de 24 horas, no solamente una, dos, tres o doce horas al día. Criar a hijos píos es un trabajo de tiempo completo. Significa cocinar, limpiar, enseñar y vigilar cada hora del día de todos los años. Sí, es un deber, y ay de aquellos que lo rehuyen. Porque tan seguro como que Dios es el Dios de la Santa Iglesia Católica, El también los abandonará, tal como ustedes han abandonado a sus propios hijos. El dejará que ustedes se queden sentados en la porquería de sus propios pecados. Si el padre y la madre han hecho bien su deber, que digan con toda humildad, “Somos siervos inútiles; no hemos hecho más que lo que ya teníamos obligación de hacer.” (Lucas 17:10) En otras palabras, no se den espaldarazos, porque han hecho únicamente lo que tienen que hacer si desean tener una esperanza de salvarse y entrar en el Cielo. Si realmente se aman a sí mismo, al cónyuge y a los hijos, primero y ante todo harían lo que tienen que hacer para procurar la salvación eterna para ustedes y ellos.

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