Filosofos y Frases de Filosofos Celebres, Griegos, Grandes, Contemporaneos, Famosos

Según su etimología, la palabra “filosofía” (philosophia, de philein, amar, y sophia, sabiduría) significa “amor a la sabiduría”. Este sentido aparece de nuevo en sapientia, la palabra usada en la Edad Media para designar la filosofía.

En las primeras etapas de la civilización griega, como en todas las demás, la línea divisoria entre la filosofía y las otras ramas del conocimiento humano no estaba claramente definida, y se entendía que filosofía significaba “todo esfuerzo hacia el conocimiento”. Este sentido de la palabra sobrevive en Herodoto (L, XXX) y en Tucídides (II, XL). En el siglo IX de nuestra era, Alcuino, empleándola en el mismo sentido, dice que filosofía es naturarum inquisitio, rerum humanarum divinarumque cognitio quantum homini possibile est aestimare---la investigación de la naturaleza, y tal conocimiento de las cosas humanas como le es posible al hombre (P.L., CI, 952).

Filosofos

SÓCRATES

Sócrates nació en 470/469 a.C. Su padre, Sofronisco, era escultor; su madre, Fenarete, era comadrona. Quizás, al principio tuvo el mismo trabajo que su padre, pero después lo dejó y dedicó su vida a la investigación filosófica. Muchas veces pidió dinero a sus amigos. Se casó con Santippe, que fue una mujer de muy mal humor, ya de tradición: alguien ha pensado que Sócrates siempre estaba en público no para filosofar, sino para estar alejado de su mujer y sus lecciones. Parece que Sócrates era capaz de hacer razonar a todo el mundo, excepto a Santippe. Tuvieron tres hijos. Sócrates nunca se fue de Atenas, excepto para ir a la guerra.

De hecho, en 432 estuvo en expedición militar contra Potidea y durante la lucha salvó a Alcibíades, que fue herido luchando. En 424 estuvo en la guerra con Lachete en Delio, cuando los soldados de Atenas se retiraron a causa de los Beocianos. En 421 estuvo en la guerra en Anfípoli. En 406, conforme con la ley de rotación de oficios, participó en el Concilio con el encargo de seleccionar problemas para después presentarlos en la asamblea. Se puso contra la propuesta ilegal de perseguir a todos los generales vencedores a las Islas Arginusas, por no haber salvado a personas después de un naufragio. Por esta presa de posición Sócrates discordaba con el partido democrático.

Sócrates no escribió nada, pero podemos reconstruir su pensamiento utilizando otros autores. Hay cuatro autores importantes que escribieron sobre él: Jenofonte, Aristóteles, Aristófanes y Platón. Platón es seguramente el autor más fiable. Era un discípulo suyo y compartió su opinión sobre la filosofía. Para Sócrates y Platón , la filosofía era una búsqueda continua. Sócrates es el personaje principal en "Los Diálogos" de Platón , y cuando hayan matado a Sócrates, Platón quedará tan perturbado que abandonará el mundo político.

SAN AGUSTÍN

San Agustín (354 – 430).

Es una de las figuras más emblemáticas de su tiempo, del cristianismo y de la filosofía. Su personalidad tan original y abundante deja una huella profunda en todas las cosas donde pone su mano. La filosofía y la teología medievales, es decir, lo que se ha llamado la Escolástica, disciplinas enteras como la filosofía del espíritu y la filosofía de la historia, ostentan la marca inconfundible que les imprimió. Más aun: el espíritu cristiano y el de la modernidad están influidos decisivamente por San Agustín; y tanto la Reforma como la Contrarreforma han recurrido de un modo especial a las fuentes agustinianas.

a. Verdad

b. Dios

Tesis filosóficas de San Agustín: c. Creación.

d. Alma.

e. El Bien.

f. La Ciudad de Dios.

Verdad: en encendidas controversias con los escépticos hizo triunfar San Agustín la posibilidad de conocer la verdad. Los escépticos dicen "no existe la verdad; de todo se puede dudar"; a lo que San Agustín replica "se podrá dudar todo lo que se quiere; de lo que no se puede dudar es de la misma duda". Existe pues la verdad con lo cual queda refutado el escepticismo. San Agustín busca el prototipo de la verdad en las verdades matemáticas, cuando dice, por ejemplo, que la proposición 7+3=10, es una proposición de vigencia universal para cualquiera que tenga razón. Aquí donde se ve que 7+3 tiene que ser igual a 10, halla San Agustín lo que también en otros casos debe ser verdad para todo espíritu racional, a saber, las reglas, ideas y normas conforme a las cuales registramos y leemos lo sensible y al mismo tiempo lo estimamos y rectificamos. Estas reglas son algo apriorístico, en lo cual el hombre, frente al mundo y su experiencia, se demuestra superior, libre y autónomo.

Dios: el mismo San Agustín que busca la verdad en el interior del hombre, dice a la vez con no menor énfasis: Dios es la verdad. San Agustín se eleva de lo verdadero singular a la verdad una gracias a la que todo lo verdadero es verdadero para tener participación en ella. Considera esta ascensión como prueba de que existe Dios y el mismo tiempo de lo que Dios mismo es: el todo de lo verdadero, el ser bueno de todo lo bueno, el ser de todo ser. Así Dios es todo, pero a la vez no es nada de todo, pues sobre puja a todo, ninguna categoría se le puede aplicar.

Creación: este concepto no es filosófico sino teológico. Por tanto, cuando San Agustín trata de pensarlo, se le ofrecen inmediatamente dificultades filosóficas. Por otra parte, la creación proviene de un acto libre de la voluntad de Dios, y no es por tanto, una procesión necesaria, como con frecuencia sé repitió contra la teoría de la emanación. San Agustín deja por fin la cuestión en suspenso. Ve que no se puede resolver con nuestros conceptos espaciales y temporales.

Alma: lo que San Agustín escribe sobre el alma, su fina intuición, su arte de ver y dominar las cosas, su penetrante análisis y otras diversas cualidades lo revelan como sicólogo de primer orden. El alma tenía para él especial interés. "A Dios y al alma deseo conocer". El alma tiene un efecto el primado frente al cuerpo. No obstante, para San Agustín el hombre es propiamente el alma. Y así, seguirá pensándose, aun después de que en la alta edad media prospere la formula aristotélica de la unidad del cuerpo y el alma.

DEMÓCRITO

Demócrito de Abderea

Nació : Alrededor de 460 AC en Abderea, Grecia

Falleció : Alrededor de 370 AC no se conoce dónde

Demócrito es más conocido por su Teoría Atómica pero también fue un excelente geómetra, muy poco se sabe de su vida, sabemos que Leucippus fue su profesor.

Pertenece a la línea doctrinal de pensadores que nació con Thales de Mileto. Esta escuela así como la pitagórica y la eleática, que representan lo más grande del pensamiento anterior, le atribuye gran importancia a lo matemático.

Los atomistas pensaban distinto a los eleatas, pues mientras éstos no aceptaban el movimiento como realidad, sino como fenómeno, Leucipo y Demócrito parten de que el movimiento existe en sí. Demócrito pone como realidades primordiales a los átomos y al vacío, o como dirían los eleatas, al ser y al no ser (Recordemos que etimológicamente la palabra átomo en griego, significa indivisible, lo que actualmente sabemos que no es así).

Se sabe que escribió varios tratados de Geometría y de Astronomía, pero todos perdidos. Se cree que escribió sobre Teoría de los Números. Encontró la fórmula B*h/3 que expresa el volumen de una pirámide. Asimismo demostró que esta fórmula se la puede aplicar para calcular el volumen de un cono.

Se le atribuyen también los siguientes dos teoremas:

1º "El volumen de un cono es igual a un tercio del volumen de un cilindro de igual base y altura"

2º "El volumen de una pirámide es un tercio del volumen del prisma de igual base y altura"

SANTO TOMÁS DE AQUINO

CRISTIANISMO Y CULTURA ANTIGUA

Hasta los tiempos modernos, el pensamiento de Occidente ha sido condicionado por un acontecimiento capital: el encuentro del mensaje evangélico o de la sabiduría cristiana con la cultura de la Antigü&edad. Todos los grandes problemas intelectuales se relacionan con esta conjunción. Será necesario esperar el final del Renacimiento para que los espíritus se vean dominados por otras preocupaciones, nacidas del choque de la misma sabiduría cristiana, penetrada ya de helenismo, con una concepción de las cosas completamente renovada por el progreso de las ciencias y de las técnicas; la atención ya no estará dirigida hacia un pasado que sobrevive, sino hacia un futuro en formación.

El Cristianismo es la sabiduría de la Cruz, que parece no tener nada en común con la sabiduría del mundo. No obstante, observándolas más de cerca, no tarda uno en darse cuenta de que entre las dos sabidurías hay puntos de contacto. ¿No se debe reconocer, en efecto, que el mensaje cristiano se encuentra menos vacío de filosofía de lo que pudo parecer en un principio.

LA OBRA REALIZADA HASTA EL SIGLO XIII

El problema enunciado se planteó desde las primeras generaciones cristianas. En el siglo II San Justino –convertido al cristianismo, proveniente de la filosofía pagana– se esfuerza en precisar los puntos de contacto entre una sabiduría pagana y la fe cristiana, por la cual, en definitiva, derramará su sangre: es el primer mártir filósofo cristiano.

En el siglo siguiente, en Alejandría es, como se sabe, donde hay que buscar el centro intelectual activo de la cristiandad. Allí, Clemente de Alejandría, en algunas de sus obras, continuará la obra de conciliación. En el siglo V con San Agustín, Boecio y el Pseudo-Dionisio Areopagita, que llegarán a ser los tres preceptores del Occidente medieval, se completará esta primera fase de la asimilación de la filosofía griega.

LA APARICION DE LA FILOSOFIA DE ARISTOTELES, EN FORMA TOTAL, EN OCCIDENTE

Las primeras traducciones latinas, que permitirían al Occidente el conocimiento de las partes más importantes de la obra del Estagirita, fueron emprendidas en la segunda mitad del siglo XII. Fueron hechas del árabe, –y no siempre desde el griego, sino desde éste al sirio, del sirio al árabe y de éste al latín– y en el ambiente que estaba entonces en estrecho contacto con la cultura musulmana de Toledo. Junto con los escritos de Aristóteles, fueron traducidos otros de sus comentadores antiguos: Alejandro de Afrodisia, Temistio, Filipón, lo mismo que de comentadores árabes y judíos: Alkindi, Alfarabi, Avicena, Avicebrón...

PLATÓN

Nació en el seno de una familia aristocrática en Atenas.

De joven, Platón tuvo ambiciones políticas pero se desilusionó con los gobernantes de Atenas.

Más tarde se proclamó discípulo de Sócrates, aceptó su filosofía y su forma dialéctica de debate: la obtención de la verdad mediante preguntas, respuestas y más preguntas.

Platón fue testigo de la muerte de Sócrates en el año 399 a.C.

En el año 387 Platón fundó en Atenas la Academia, institución a menudo considerada como la primera universidad europea.

Ofrecía un amplio plan de estudios, que incluía materias como: astronomía, biología, matemáticas, teoría política y filosofía.

Aristóteles fue su alumno más destacado.

Pasó los últimos años de su vida dando conferencias en la Academia y escribiendo.

Murió próximo a los 80 años en Atenas en el año 348 o 347 a.C.

OBRA

Los escritos de Platón adoptaban la forma de diálogos, donde se exponían ideas filosóficas, se discutían y se criticaban en el contexto de una conversación o un debate en el que participaban dos o más personas.

El primer grupo de escritos de Platón incluye 35 diálogos y 13 cartas.

Primeros Diálogos

Los diálogos se pueden dividir en tres etapas de composición.

La primera representa el intento que hizo Platón de comunicar la filosofía y el estilo dialéctico de Sócrates. Sócrates se encuentra con alguien que dice saber mucho, manifiesta ser ignorante y pide ayuda al que afirma saber. Sin embargo, conforme Sócrates empieza a hacer preguntas, se hace patente que quien se dice sabio realmente no sabe lo que afirma saber y que Sócrates aparece como el más sabio de los dos personajes porque, por lo menos, él sabe que no sabe nada.

Dentro de este grupo de diálogos se encuentran:

  • Cármides (un intento por definir la templanza)

  • Lisis (una discusión sobre la amistad)

  • Laques (una búsqueda del significado del valor)

  • Protágoras (una defensa de la tesis de que la virtud es conocimiento y que es posible aprenderla)

  • Eutifrón (una consideración sobre la naturaleza de la piedad)

  • y el libro I de La República (una discusión sobre la justicia).

Diálogos intermedios y últimos

Los diálogos de los periodos intermedio y último de la vida de Platón reflejan su propia evolución filosófica.

Las ideas de esas obras se atribuyen al propio Platón, aunque Sócrates sigue siendo el personaje principal en muchos diálogos.

Los escritos del periodo intermedio abarcan los de:

  • Gorgias (una reflexión sobre distintas cuestiones éticas)

  • Menón (una discusión sobre la naturaleza del conocimiento)

  • Apología (la defensa que hizo Sócrates de sí mismo durante el juicio en el que fue acusado de ateísmo y corrupción de la juventud ateniense)

  • Crátilo (la defensa de Sócrates de la obediencia a las leyes del Estado)

  • Fedro (escena de la muerte de Sócrates, en la que discute sobre la teoría de las ideas, la naturaleza del alma y la cuestión de la inmortalidad)

  • El Banquete (realización dramática de Platón que contiene varios discursos sobre la belleza y el amor)

  • y La República (máxima obra filosófica de Platón, que es una detallada discusión sobre la naturaleza de la justicia).

Trabajos del último período

Se encuentran:

  • Teeteto (una negación de que el conocimiento tiene que ser identificado con el sentido de percepción)

  • Parménides (una evaluación crítica de la teoría de las ideas)

  • Sofista (una reflexión posterior sobre las ideas o las formas)

  • Filebo (discusión sobre la relación entre el placer y el bien)

  • Timeo (ideas de Platón sobre las ciencias naturales y la cosmología)

  • y Leyes (un análisis más práctico de las cuestiones políticas y sociales).

ARISTÓTELES

Nacido en Estagira (hoy Savros), hijo de Nicómaco, médico del rey de Macedonia.

Aristóteles fué alumno de Platón en la Academia hasta la muerte de su maestro.

Se hace tutor de Alejandro Magno y contrario a las ideas de Platón, sienta las bases del pensamiento científico.

Propuso una serie de conceptos que representan las propiedades comunes de cualquier grupo de objetos reales.

Los conceptos, a diferencia de las ideas de Platón, no tienen existencia fuera de los objetos que representan.

La definición aristotélica de forma= una distinguible propiedad de la materia, pero con una existencia independiente de la de los objetos en los que se encuentra.

Al describir el universo material, Aristóteles afirmó que consiste en los cuatro elementos:

  • fuego

  • aire

  • tierra

  • agua

más un quinto elemento que existe en todas partes y es el único constitutivo de todos los cuerpos celestiales.

En los escritos de Platón y Aristóteles las tendencias dominantes de idealismo y materialismo en la filosofía griega alcanzaron, en uno u otro caso, su más alta expresión, dando lugar a un cuerpo de pensamiento que sigue ejerciendo una fuerte influencia sobre la investigación filosófica.

La filosofía griega posterior, que refleja un periodo histórico de agitación civil y de inseguridad individual, se preocupó menos por la naturaleza del mundo que por los problemas individuales.

Durante ese periodo surgieron cuatro grandes escuelas filosóficas, en gran parte materialistas e individualistas:

  • la de los cínicos

  • epicuros

  • escepticos

  • y estoicos.

Frases de Filosofos

Sólo debemos sacrificarnos por los ideales.



A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro.



Acaso soy libre si mi hermano se encuentra todavía encadenado a la pobreza.



Al hombre se le conoce por sus obras;



Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos.


Amar a la madre de sus hijos es lo mejor que un padre puede hacer por sus hijos.


Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección.


"Haced el bien a los que os aborrecen y orad por los que os persiguen y calumnian. Pues si hacéis el bien a los que bien os hacen, ¿ qué mérito es el vuestro?" Jesucristo


"Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta"


"Es más vergonzoso desconfiar de los amigos, que ser engañado por ellos"


"Todo el mundo se queja de no tener memoria y nadie se queja de no tener criterio"


"Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro" Platón


"La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo" Sócrates


"Si nos hemos provisto contra el frío, el hambre y la sed, el resto es vanidad y exceso" Séneca


"La mayoría de nuestras equivocaciones en la vida nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos"


"No he conocido casi nunca a un matemático que estuviera en condiciones de sacar conclusiones razonables" Platón


"La amistad es el puerto de la vida"


"El necio corre tras los placeres de la vida y encuentra una decepción: el sabio evita los males"


"La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces"


"La paciencia es la más heroica de las virtudes, precisamente porque carece de toda apariencia de heroísmo"


"Sólo hay un bien, el conocimiento; sólo hay un mal, la ignorancia" Sócrates


"No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas" Séneca



Frases de filosofos celebres

Una vida sin examen no merece ser vivida. SÓCRATES


Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.


Ser filósofo no consiste en el mero formular pensamientos sutiles, ni siquiera en fundar una escuela [. . . ]. Consiste en resolver algunos de los problemas de la vida, no en el ámbito teórico, sino en el práctico.


El hombre que no sea dueño de sí mismo nunca será libre.


El trabajo nos evita tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la pobreza.


Todo trabajo, incluso hilar algodón, es noble; el mero trabajo es noble. [. . . ] Una vida de ocio no está hecha para ningún hombre, ni hace ningún bien.


Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.


Cada niño, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios no ha perdido aún la esperanza en los hombres.


Con mi telescopio puedo penetrar millones de millas en el espacio; pero cuando lo dejo a un lado, me encierro en mi habitación y me pongo de rodillas a orar fervientemente, veo mejor el cielo y me acerco más a Dios


Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.


Cuando rezamos hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros. San Agustín (354-439) Obispo y filósofo.


Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber


El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos. Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.


El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad. Santo Tomás de Aquino (1224-1274) Filósofo y teólogo.


El mundo no progresaría si después de cada falta nos pusiéramos a llorar sin fin.



Filósofos Griegos

Tales de Mileto

Dijo que el principio constitutivo de todas las cosas naturales es el agua. Pero lo importante fue el problema suscitado: la noción de principio, y el sentido de la filosofía como búsqueda de principios. El saber filosófico pretende hallar el principio que ahora y siempre impulsa, sostiene, y hace crecer el universo visible. Tales es el primer filósofo que busca la causa de la naturaleza en la naturaleza misma, y propone una solución materialista, es decir, todo el cosmos es materia y su "arjé" ha de ser material.


Anaximandro

El principio constitutivo de la naturaleza para Anaximandro es lo que no tiene límites, algo indeterminado, lo indefinido. En griego, "ápeiron" es lo común a toda la naturaleza precisamente por no estar determinado.


Anaximandro representa la postura opuesta a Tales de Mileto: El "Arjé" no es material.


Anaxímenes

Dice que el Arjé es el aire. Intenta reconciliar a los autores anteriores. Es decir, admite que el origen de todas las cosas es indeterminado, pero se niega a aceptar que sea un misterio. Tiene que ser posible conocerlo por la experiencia.


Heráclito y Parménides

Son contemporáneos pero no se conocieron. Ambos siguen intentando encontrar lo que da explicación a la naturaleza.


Heráclito afirma que el cambio es lo más común en la naturaleza, no hay nada que permanezca. La mejor forma de conocimiento es la discusión o la polémica. Lo que mueve el cosmos es la lucha de contrarios, la guerra. Pero todo este aparente caos, está organizado, la explicación del caos es el "Logos" (orden, inteligencia,...)

La razón del caos está en que todos son contrarios y a la vez lo mismo. Ej.: Río.

El logos es equiparable al fuego, como el fuego era, es, y será, siempre encendiéndose y apagándose según convenga a la naturaleza.

Parménides escribe más como poeta que como filósofo. Para entender lo que dice Parménides hay que distinguir entre ente y ser. Lo ente es lo que aparece, lo constituido como existente, determinado, visible. El ser es el aparecer mismo, lo que hace que algo en general aparezca. (Parménides pretende quitar al ser todas las determinaciones del ente o dicho de otra manera todo no ser). Lo ente en realidad es apariencia, propiamente no es.

Parménides dice que lo verdaderamente "ente", lo que deber considerarse como existente, es el ser. El "ente" es propiamente inmóvil, no cambia, siempre permanece. Las cosas sensibles, por ser sensibles propiamente no son "ente", cambian, no permanecen. Pensar es oponerse al conocimiento sensible para buscar el conocimiento en lo inmutable, es decir, en el ente.

Tanto Heráclito como Parménides tratan de salvar la distinción entre el ser y la apariencia de ser, entre ser sensible y ser inteligible, es decir, buscan una unidad inmanente a las cosas que al mismo tiempo nos permita comprender la determinación y explicar la diferencia. Esa unidad es en lo que consiste la "fisis".

Pitágoras

Los anteriores autores pueden ser considerados monistas, es decir, un sólo principio da explicación a la "fisis". Pitágoras funda una escuela, mezcla de casta religiosa y mística, que inicia el dualismo. Para Pitágoras son los números los principios del cosmos, los cuales se reducen al Uno, fruto de la dualidad par/impar, ilimitado/limitado. Su escuela desarrollará las matemáticas como lenguaje, capaz de representar la armonía musical del cosmos.

Los pluralistas

La filosofía en Grecia tomará partido por el materialismo, más o menos suavizado, tras los ensayos que hemos descrito.

Dicho materialismo coincide con una visión pluralista, y tiene, entre otros dos principales representantes: Empédocles y Demócrito.

El primero, recogiendo variadas tradiciones, piensa que todo en la naturaleza es el resultado de la composición de cuatro elementos fundamentales y originarios: aire, fuego, agua y tierra. Dos principios enfrentados, (atenuando su materialismo), Amor y Odio, se encargan de mover la naturaleza y provocar las combinaciones de los cuatro elementos.

Demócrito iniciará el atomismo. Todo está compuesto por partículas indivisibles, átomos, a los que otorga las características del ser de Parménides. Todo el cambio es consecuencia del choque entre los átomos (mecanicismo), separados por el vacío. No cree necesaria ninguna fuerza oculta que explique el movimiento, como su antecesor.

Los sofistas

Se denomina así a un grupo de pensadores que se distinguieron por su relativismo moral y escepticismo sobre la verdad.

Al principio se designaba con ese nombre a todo aquel que dominaba determinada ciencia técnica o arte. Posteriormente se identificó con filósofo, hasta convertirse en un término peyorativo, gracias a las críticas de Platón y Aristóteles. Platón los llamó comerciantes de enseñanza y magos del lenguaje, y Aristóteles dijo que eran poseedores de una sabiduría aparente. Los sofistas se centraban en conocimientos prácticos, y están completamente desinteresados por la filosofía de la naturaleza (Protágoras y Gorgias).

Lo más importante de Protágoras es "el relativismo de la verdad", es decir, las cosas no son de una única manera para todos, sino que dependen del modo de conocerlas de cada persona. El único modo de conocimiento válido es la sensación, y además, los hombres nos guiamos por convencionalismos, sin importar lo cerca de la verdad que estén. Gorgias lo que añade además es el escepticismo. El escepticismo niega la posibilidad del conocimiento: "En realidad nada existe, y si existiera sería incognoscible". Si algo pudiera ser conocido es imposible comunicarlo, en conclusión, debemos dedicarnos únicamente a dar opiniones.

La Iglesia Católica y la filosofía

Los principios que rigen las relaciones doctrinales de la filosofía y la teología han movido a la Iglesia Católica a intervenir en varias ocasiones en la historia de la filosofía. En cuanto al derecho de la Iglesia y el deber de intervenir con el fin de mantener la integridad del dogma teológico y el depósito de la fe, no hay necesidad de discusión en este lugar. Sin embargo, es interesante señalar la actitud de la Iglesia hacia la filosofía a lo largo de los siglos, y particularmente en la Edad Media, cuando una civilización saturada con el cristianismo había establecido relaciones sumamente íntimas entre la teología y la filosofía.

A. La Iglesia nunca ha censurado a la filosofía como tal, sino sus aplicaciones teológicas, juzgadas falsas, que se basaron en el razonamiento filosófico. Juan Escoto Eriúgena, Roscelin, Berengario, Pedro Abelardo, Gilberto de la Porrée fueron condenados debido a que sus enseñanzas tendían a subvertir los dogmas teológicos. Eriúgena negó la distinción substancial entre Dios y las cosas creadas; Roscelin sostuvo que hay tres dioses; Berengario, que no hay transubstanciación real en la Eucaristía; Abelardo y Gilberto de la Porrée modificaron esencialmente el dogma de la Santísima Trinidad. La Iglesia, a través de sus concilios, condenó sus errores teológicos; ella nunca se ocupó de su filosofía como tal. “El nominalismo”, dice Hauréau, “es el viejo enemigo. Es, de hecho, la doctrina más remota de los axiomas de la fe porque es la que mejor concuerda con la razón. Denunciado concilio tras concilio, el nominalismo fue condenado en la persona de Abelardo como lo había sido en la persona de Roscelin” (Hist. Philos. Scol., I, 292).

Ninguna afirmación podría ser más inexacta. Lo que la Iglesia ha condenado no es ni el llamado nominalismo, ni el realismo, ni la filosofía en general, ni el método de discusión en la teología, sino algunas aplicaciones de este método que se consideran peligrosas, es decir, asuntos que no son filosóficas. En el siglo XIII una gran cantidad de profesores adoptó las teorías filosóficas de Roscelin y Abelardo, y no se convoco ningún concilio para condenarlos. Lo mismo puede decirse de la condena de David de Dinant (siglo XIII), quien negó la distinción entre Dios y la materia, y de diversas doctrinas condenadas en el siglo XIV como una tendencia a la negación de la moral. Ha sido lo misma en los tiempos modernos. Para mencionar sólo las condenas de Gunther, de Rosmini y del ontologismo en el siglo XIX, lo que alarmó a la Iglesia fue el hecho de que las tesis en cuestión tenían una incidencia teológica.

B. La Iglesia nunca ha impuesto ningún sistema filosófico, aunque ha anatematizado muchas doctrinas, o las ha etiquetado como sospechosas: Esto corresponde con la prohibitiva, pero no imperativa, actitud de la teología en lo que respecta a la filosofía.

C. La Iglesia ha alentado la filosofía: Por no hablar del hecho de que todos los que se dedicaron a la ciencia y la filosofía en la Edad Media eran eclesiásticos, y que las artes liberales encontraron asilo en las escuelas monásticas y capitulares hasta el siglo XII, es importante señalar que las principales universidades de la Edad Media fueron fundaciones pontificias. Este fue el caso de París. Sin duda, en los primeros años de la relación de la universidad con la enciclopedia aristotélica (finales del siglo XII) hubo prohibiciones contra la lectura de la "Física", la "Metafísica", y el tratado "Sobre el alma". Pero estas restricciones fueron de carácter temporal y surgieron de circunstancias particulares. En 1231, el Papa Gregorio IX le encomendó a una comisión de tres consultores la tarea de preparar una edición corregida de Aristóteles ne utile per inutile vitietur (no sea que lo que es útil sufra daños por lo que no sirve para nada). El trabajo de expurgación se hizo, en efecto, por la Escuela Albertina-Tomista, y, a partir del año 1255, la Facultad de Artes, con el conocimiento de la autoridad eclesiástica, ordenó la enseñanza de todos los libros prohibidos anteriormente (vea Mandonnet, "Siger de Brabante et l'averroïsme latin au XIIIe s.", Lovaina, 1910). También se puede demostrar cómo en los tiempos modernos los Papas han fomentado los estudios filosóficos. León XIII, como es bien sabido, consideró la restauración del tomismo filosófico una de las principales tareas de su pontificado.

NINGUNA SALVACIÓN FUERA DE LA IGLESIA CATÓLICA

Las siguientes declaraciones que se encuentran en Fuera de la Iglesia Católica No Hay Salvación son de la más alta autoridad educadora de la Iglesia Católica. Existen los decretos Papales ex cátedra (decretos del Trono de San Pedro). Por lo tanto, constituyen las enseñanzas dadas a la Iglesia Católica por Jesucristo y los Apóstoles. Dichas enseñanzas son invariables y están clasificadas como parte del magisterio solemne (la autoridad educadora extraordinaria de la Iglesia Católica).

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, “Cantate Domino”, 1441, ex cátedra (declaración infalible del Trono de Pedro): La Santa Iglesia Romana firmemente cree, profesa y predica que todos aquellos que están fuera de la Iglesia Católica, no solo los paganos sino también los judíos y herejes o cismáticos, no pueden compartir la vida eterna y se irán al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, a menos que se unan a la Iglesia antes del fin de sus vidas; que la unidad de este cuerpo eclesiástico es de tal importancia que solamente para aquellos que moran en él contribuyen los sacramentos de la Iglesia a la salvación; y el ayuno, la caridad y otras obras de piedad y prácticas de la milicia cristiana producen recompensas eternas; y que nadie puede ser salvado, sin importar cuánto haya regalado en beneficencia y cuánta sangre haya derramado en nombre de Cristo, a menos que haya perseverado en el seno y en la unidad de la Iglesia Católica.”

Como podemos ver a partir de esta declaración infalible por parte del Trono de Pedro, nadie puede ser salvado a menos que se unan a la Iglesia antes del fin de sus vidas... Sin embargo, muchas personas hoy en día que se llaman a sí mismos católicos o cristianos, temeraria y obstinadamente afirman el opuesto directo de esta declaración y claman que los protestantes, herejes, judíos, cismáticos y aún los paganos pueden alcanzar la vida eterna.

Papa Gregorio XVI, Summo lugiter Studio (#2), 27 de mayo, 1832: “Finalmente algunas de estas personas malguiadas intentan persuadirse a sí mismos y a otros que los hombre no son salvados únicamente en la religión Católica, sino que aún los herejes pueden alcanzar la vida eterna.”

Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, El Credo Atanasio, Sesión 8, 22 de noviembre, 1439, ex cátedra: “Quien quiera que desee ser salvado, necesita sobre todo sostener la fe católica; a menos que cada uno preserve esto completo e inviolado, sin duda alguna perecerá en la eternidad.” (Decretos de los Concilios Ecuménicos, Vol. 1, pp. 550-553; Denzinger 39-40).

Papa Inocente III, Cuarto Concilio Laterano, Constitución 1, 1215, ex cátedra: Ciertamente hay una Iglesia universal de los fieles, fuera de la cual nadie se salva, en la cual Jesucristo es tanto el sacerdote como el sacrificio.”

Papa Bonifacio VIII, Unam Sanctam, 18 de noviembre, 1302, ex cátedra:“Con la Fe urgiéndonos, somos forzados a creer y sostener la única, santa, Iglesia Católica y que, apostólica y firmemente creemos y simplemente confesamos esta Iglesia fuera de la cual no hay salvación ni remisión de los pecados... Además, declaramos, decimos, definimos y proclamamos a toda criatura humana que ellas, por absoluta necesidad para la salvación están enteramente sujetas al Pontífice Romano.”

Aquellos que rehusan creer en el dogma Fuera de la Iglesia No Hay Salvaciónhasta que ellos comprenden cómo está la justicia en el mismo, simplemente están reteniendo su Fe en la revelación de Cristo. Aquellos con la verdadera Fe en Cristo (y en Su Iglesia) aceptan Su enseñanza primero y luego comprenden la verdad en ellas (es decir, el por qué es verdadera). Un católico no retiene su creencia en la revelación de Cristo hasta que la puede comprender. Esa es la mentalidad de un hereje sin fe que posee un orgullo insufrible. San Anselmo resume la verdadera perspectiva católica sobre este punto.

San Anselmo, Doctor de la Iglesia, Prosologion, Capítulo 1: “Porque no busco comprender lo que pueda creer, sino creo para poder comprenderPorque también creo esto, a menos que crea, no debiera comprender.”

Grandes filósofos del mundo

Platón: Fue un filósofo idealista de origen griego, discípulo de Sócrates y gran pensador que se basó en el estudio de la conducta humana. (427-347 a. C.)

Arquímedes: Matemático griego. Hijo de un astrónomo. Arquímedes estudió en Alejandría, donde tuvo como maestro a Conón de Samos. Arquímedes, gran matemático e ingeniero, a quien Plutarco atribuyó una «inteligencia sobrehumana». (287 a. C. – 212 a. C.)

Agustín de Hipona: T eólogo latino. Hijo de un pagano, Patricio, y de una cristiana, Mónica, San Agustín inició su formación en su ciudad natal y estudió retórica en Madauro. (354-430)

Santo Tomás de Aquino: Teólogo y filósofo italiano. Hijo de una de las familias aristócratas más influyentes de la Italia meridional, estudió en Montecassino, en el monasterio benedictino sus padres quisieron que prosiguiera la carrera eclesiástica. Y tambien creó uno de los sistemas filosóficos más completos en la historia del pensamiento occidental. (1225-1274)

René Descartes: Filósofo y matemático francés. René Descartes se formó en el colegio Jesuita de La Flèche , donde gozó de un cierto trato de favor en atención a su delicada salud. Fue considerado el padre de la filosofía moderna. (1596 – 1650)

Hume: Filósofo inglés. Nació en el seno de una familia emparentada con la aristocracia, aunque de modesta fortuna. Estudió durante un tiempo leyes en la Universidad de Edimburgo por voluntad de su familia, pero su falta de interés determinó que abandonara la carrera y se viese obligado a buscar la manera de ganarse la vida. (1711-1776)

Kant: Filósofo alemán. Hijo de un modesto guarnicionero, fue educado en el pietismo. En 1740 ingresó en la Universidad de Königsberg como estudiante de teología y fue alumno de Martin Knutzen, quien lo introdujo en la filosofía racionalista. Examinó las bases del conocimiento humano y creó una epistemología individual. (1724-1804)

José Ortega: Filósofo y ensayista español. Su pensamiento, plasmado en numerosos ensayos, ejerció una gran influencia en varias generaciones de intelectuales. Hijo del periodista José Ortega Munilla tiene un estilo literario lleno de metáforas y frases. 

Vídeos Gratis
www.Santos-Catolicos.com
¡DVDs, Artículos y Libros Gratis!
FREE DVDS & VIDEOS
WATCH & DOWNLOAD ALL THE DVDS & VIDEOS FOR FREE!