Éxito y Frases de Éxito, ¿Qué es el Éxito? Definición, Significado, Concepto

Aquél que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte, pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo es poderoso.

¿Qué es el Éxito?

¿Cuántas veces a lo largo de tu vida has utilizado la palabra éxito? ¿Cuántas veces te has referido a esta palabra como algo que deseas, envidias o que es parte de tí? Pero, ¿cómo defines la palabra éxito? ¿Qué es éxito?

Todo el mundo lo quiere y muy pocos lo consiguen. Parece adivinanza y es curioso pensar que nos referimos a una palabra que tiene distintos significados para cada persona. La hemos clasificado en éxitos profesionales, familiares, escolares, sociales, financieros, etc.

Es muy difícil o casi imposible llegar a un objetivo si es que no lo tenemos claro. Lo primero que tienes que hacer para ser exitoso es saber con seguridad qué es el éxito para tí ¿Es acaso el éxito un objetivo en Tu vida?

Después de mucho trabajo de investigación llegué a una definición del éxito:

"El éxito es la paz mental, es la autosatisfacción de saber que haces lo máximo para llegar a ser lo mejor que eres capaz de ser" [Wooden].

Basado en esta definición redactaré este y muchos otros escritos.

El éxito es un sentimiento, una actitud, una manera de pensar, de actuar y de ser, un modo de vida que se refleja en una paz mental.

El individuo realmente exitoso no es exitoso sólo por momentos o en situaciones de triunfo. Una persona exitosa siente esta paz y esta autosatisfacción en momentos de dolor, fracaso, rechazo y frustración, se mantiene firme, determinado y perseverante ante sus objetivos sin importar lo adverso de las circunstancias externas. Para este tipo de personas el fracaso es la mejor oportunidad de crecer y de aprender y saben que cada fracaso les acerca a la meta que se han propuesto.

La gente se burlaba de Edison cuando este insistía e insistía en encender una bombilla de luz. "Edison llevas cientos de fracasos, ya renuncia" le decían, a lo que Edison respondía: "Llevo cientos de éxitos, he encontrado cientos de maneras de cómo no encender una bombilla". La actitud del éxito no le da cabida a renunciar, no existen fracasos sólo aprendizaje y el aprendizaje siempre te beneficia.

El verdadero éxito

Constantemente escuchamos hablar acerca del éxito, a diario se exponen ante nosotros diversas caras de todo lo que nuestra sociedad actual ha incluido en este concepto. Si alguien es vistoso, si llama la atención, si puede producir un aplauso, la admiración y el reconocimiento de otros, entonces lo consideramos exitoso. También, si lo que haces produce dinero la gente te etiqueta como alguien exitoso.

Vivimos en un mundo de valores invertidos, le damos trascendencia a las cosas más efímeras de la vida, y aquellas que realmente cuentan son vistas con menosprecio o dejadas de lado. Solo un grupo muy reducido es "premiado" por el reconocimiento de los medios audiovisuales, y un porcentaje mínimo recibe una paga justa en concordancia con lo que hace; de tal manera que si partimos de esta errada premisa en la consecución del éxito, muy probablemente solo obtendremos una gran frustración y nos sentiremos desolados.

La vida se va forjando de pequeñas batallas que se libran a diario, los verdaderos retos de un ser humano trascienden la barrera de lo material. El verdadero éxito, ese que se alcanza cuando logramos dominar nuestras pasiones y deseos egoístas, ese que hace que lo que hacemos por nosotros mismos redunde inexorablemente en el bien de otros, ese que se convierte en un proceso de vida más que en un logro momentáneo; esa clase de éxito, la mayoría de las veces, no puede ser apreciado por nuestros sentidos, solo se logra captar con los ojos del alma.

Creo, sin temor a equivocarme que todos los seres humanos tenemos un propósito que cumplir en nuestras vidas. Creo que todos somos importantes en la posición y en el lugar que Dios ha establecido para nosotros. Descubrir ese propósito, en mi humilde opinión, representa el éxito más grande que cualquier ser humano puede alcanzar y le confiere a nuestras vidas un valor sin igual. Es algo así como ser parte de una gran orquesta y ejecutar nuestro desempeño en el tiempo correcto, en el momento perfecto en que nuestra intervención contribuye con la maravillosa armonía de la música que se produce y deleita a muchos.

Intenta no volverte una persona de éxito, sino una persona de valor” Albert Einstein.

“Yo creo que el éxito no está en lo económico. Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies sobre la tierra, la familia, el concepto de familia, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente”.

Pienso que a este concepto bien le puedo añadir una reflexión que me regaló mi madre: El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina.

No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiasteis. No se debe a la dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje.

Pensar en la muerte

Dice la Escritura: “Piensa en las postrimerías y jamás pecarás”, es decir, piensa en las últimas cosas: Muerte, Juicio, Cielo e Infierno; y vivirás bien tu vida, haciendo buenas obras y evitando el pecado.

Y hoy quiero tocar el tema especial de la muerte. Porque todos vamos a morir, y ésta es una realidad de la que hacemos experiencia todos los días, pues nos enteramos por los medios de comunicación los accidentes y asesinatos, en los cuales mueren muchos hombres, mujeres y niños, ya que la muerte no respeta edades ni sexos ni nivel social. Pues bien, un día también nosotros haremos la experiencia de la muerte.

Y si pensamos que de ese momento crucial depende nuestro destino eterno: Cielo o Infierno, comprobaremos que estamos en un grave adormecimiento, pues no queremos ni oír hablar de muerte, siendo que es lo más seguro que nos sucederá en la vida: que un día moriremos.

¡Cuántos hombres y mujeres, después de la muerte de parientes o amigos, se dieron a una vida de penitencia, oración y santidad! Y nosotros nos quedamos tan tranquilos al ver morir a los demás, sin tomar conciencia de que no estamos debidamente preparados si tuviéramos que partir hoy mismo hacia la eternidad.

Es tiempo de que comencemos, a partir de hoy, a pensar más en nuestra muerte y en lo que vendrá después de ella, ya que así no desperdiciaremos el tiempo en tantas tonterías no pocas veces pecaminosas, y habremos empleado muy bien nuestra vida, que en realidad es, o debería ser, una preparación para la muerte, para dar el buen paso hacia la eternidad, que eso es la muerte.

Ojalá Dios nos dé la gracia de meditar más en nuestra propia muerte, para ser astutos y aprovechar bien el tiempo y los bienes para hacer el bien y ganarnos así un puesto en el Cielo, junto a Dios, donde seremos felices para siempre.

"El que no vive como piensa, termina pensando como vive"

Jesús dijo a sus discípulos: No son los que me dicen: “Señor, Señor”, los que entrarán en el reino de los cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se derrumbó, y su ruina fue grande. (Mt 7, 21. 24-27)

Se acercó un hombre a Jesús y le preguntó: “Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?”. Jesús le dijo: “¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos”. “¿Cuáles?”, preguntó el hombre. Jesús le respondió: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. (Mt 19, 16-19)

Frases de Éxito

El éxito en el mundo raramente tiene correspondencia con el mérito


El dinero y el éxito no cambian a la gente;


Está bien celebrar el éxito, pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso


No es difícil tener éxito. Lo difícil es merecerlo


"El éxito es ese viejo trio: habilidad, oportunidad y valentía."


"El éxito es lo que nos da confianza para poner en práctica lo que el fracaso nos ha enseñado."


"El éxito no es para los que piensan que pueden hacer algo sino para quienes lo hacen."


"El perezoso considera suerte el éxito del trabajador."


"Las personas no son recordadas por el número de veces que fracasan, sino por el número de veces que tienen éxito."


"Una mente atormentada por la duda no puede concentrarse en el camino que conduce al éxito."


A menudo, quienes vacilan en hacer planes es porque dudan también en su capacidad de cumplir.


Para las cosas grandes y arduas se necesitan combinación sosegada, voluntad decidida, acción vigorosa, cabeza de hielo, corazón de fuego y mano de hierro.


Me siento más orgulloso de la forma en que manejaste el éxito que por tu éxito.


Aquél que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte, pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo es poderoso.


Ser hombre es hacer las cosas; no buscar pretextos para no hacerlas.


Los grandes sucesos dependen de incidentes pequeños.


Los obstáculos son esas cosas que las personas ven cuando dejan de mirar sus metas.


No hay sino una regla verdadera de progreso: supérate a ti mismo.


No se puede dar marcha atrás al reloj, pero sí se le puede dar cuerda nuevamente.


Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia.


Todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar.


El precio de la grandeza es la responsabilidad.


El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo... Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates.


El héroe revela las posibilidades de la naturaleza humana; la celebridad revela las posibilidades de los medios de comunicación.


La verdadera medida de nuestra valía se compone de todos los beneficios que los demás han obtenido de nuestro éxito.


En la pugna entre el arroyo y la roca, siempre triunfa el arroyo... no porque sea muy fuerte, sino porque persevera.


Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.


Estamos hechos para persistir. Así es como descubrimos quiénes somos.


Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa.


Los líderes de éxito serán aquellos que dirijan inspirando a los individuos.

Definición, Significado y Concepto de éxito

Vivimos en un entorno competitivo que empuja constantemente nuestras fronteras hasta el límite. Para aquellos que quieren tener una actitud cristiana en la vida hay una constante presión para ajustarse a las normas del mundo.

Lee este artículo, tú fuiste diseñado para tener una vida de éxito, pero es necesario dejar que Dios intervenga en los pasos que vas a dar hacia eso que quieres alcanzar.

Esta sociedad tiene una definición de éxito que es en muchos sentidos contrarios a lo que enseña la Biblia. Es por eso que debemos recordar la definición cristiana de éxito para no terminar corriendo al mismo ritmo del mundo.

El éxito se mide alrededor de nosotros en términos de dinero, el logro y el poder de usar y dominar a los demás. El cristiano debe pensar en términos de recursos, el cumplimiento y la fuerza para servir y guiar a los demás. La posición de cada cristiano se hizo a modo de ejemplo por el mismo Jesús. Él vino a servir y no a ser servido, aun siendo Dios.

Esta relación entre el liderazgo y el servicio tuvo que ser explicada por Jesús a sus discípulos en varias ocasiones, ya que también se sumergieron en los valores de la sociedad judía.

Mateo 20:25-28 “Pero el que quiera ser grande entre vosotros, será vuestro siervo. Y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo; como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”.

Tú puedes tener éxito donde otros quizás han fracasado. La lección que Jesús dio a sus discípulos es válida para nosotros hoy. Nuestro éxito no se debe medir por nuestra riqueza o estatus, sino por nuestra disposición de servir a Dios y a los demás.

Somos parte del Reino de Dios, que es un reino en el que sólo los que se someten a la dirección del padre y están dispuestos a vivir conforme a sus preceptos podrán alcanzar una vida de éxito.

Nuestro llamado es ser imitadores de Jesús. Imitar a Jesús significa descubrir que la vida que vivió fue una vida de sacrificio y amor pero que en realidad era el único camino al éxito.

Proverbios 2:7-8 “El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos”.

Camina conforme al plan que Dios tiene diseñado para ti, desarrolla ese propósito por el cual fuiste diseñado. Dios quiere que tengas una vida de éxito la cual solo obtendrás conociendo y viviendo conforme a su plan perfecto.

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