Drogadicción: ¿Qué es la Drogadicción? Consecuencias, Causas, Tipos, Rehabilitación, Tratamiento

Drogadicción

La drogadicción es un trastorno que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son diversos, dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura o la muerte.

¿Qué es la Drogadicción? Causas y Consecuencias

La drogadicción es un trastorno que consiste en la dependencia de sustancias como la marihuana, cocaína e incluso se puede ser adictos a medicamentos recetados. Estas sustancias afectan al sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. La dependencia, psíquica o física, producida por las drogas puede llegar a ser muy fuerte, esclavizando la voluntad y desplazando otras necesidades básicas, como comer o dormir. La persona pierde todo concepto de moralidad y hace cosas que, de no estar bajo el influjo de la droga, no haría, como mentir, robar, prostituirse e incluso matar.

CAUSAS

En general, el uso de drogas corresponde a un afán de huir de la realidad. Las drogas proporcionan una vía de escape, un alivio temporal a los problemas personales, familiares o sociales. También son una puerta de salida frente al vacío existencial presente en el interior de la persona, el cual la lleva a volcarse en búsqueda de salidas ilusorias que llenen dicho vacío.

Algunos factores que favorecen el fenómeno de la drogadicción pueden ser clasificados del modo siguiente:

  • Factores de tipo social: En la actualidad, existe una amplia disponibilidad de drogas, legales e ilegales, lo que hace mucho más fácil el acceso y el consumo de las mismas. Tranquilizantes, somníferos, hipnóticos, etc., se pueden conseguir en las farmacias sin receta médica. Asimismo, el amplio tráfico y distribución de drogas ilegales hace que sea fácil obtenerlas. Algunas drogas, como el éxtasis, están "de moda", y prácticamente se puede obtener en cualquier discoteca. Niños y jóvenes que viven en las calles pueden obtener pegamentos, tales como el Terokal, para inhalar.

  • Factores de tipo familiar: Los hijos de padres fumadores, bebedores o tóxicodependientes son más proclives a tomar drogas que los hijos de padres que no lo son. Un ambiente familiar demasiado permisivo, donde no exista disciplina o control sobre los hijos; o demasiado rígido, donde los hijos se encuentren sometidos a un régimen demasiado autoritario o se encuentren sobreprotegidos, puede también fomentar el consumo de drogas.

  • Factores de tipo individual: Muchos factores personales pueden influir en la decisión de consumir drogas. Éstas pueden ser vistas como una vía de escape a los problemas cotidianos; algunas personas las usan como medio para compensar frustración, soledad, baja autoestima o problemas afectivos.

CONSECUENCIAS

El drogadicto pierde lo mejor de sí mismo: el autocontrol y la fuerza de voluntad. Se vuelve apático, desinteresado, ansioso. Pierde el estímulo por los logros personales y profesionales. Se aísla, desprecia los vínculos familiares y amistosos, y se encierra en círculos, por lo general marginales, donde le resulta fácil conseguir la droga. Se vuelve esclavo de la sustancia hasta destruirse a sí mismo.

Las repercusiones en el ámbito familiar también son importantes. La familia de un adicto casi siempre se ve desbordada en su intento de hacer frente al problema, sobre todo cuando, junto a la toxicomanía, se producen conductas de carácter delictivo. El abanico de actitudes que se da entre los progenitores ante la existencia de un hijo toxicómano es muy amplio -desde el ocultamiento y la incomprensión al intento de encontrar soluciones con el apoyo de profesionales-, pero en cualquier caso el problema siempre plantea graves tensiones e importantes cargas económicas, en ocasiones insostenibles.

En el ámbito social, las consecuencias más graves del consumo de drogas probablemente sean la marginación y la delincuencia. Por un lado, la distribución de las drogas ilegales está controlada por organizaciones criminales, con las secuelas de corrupción y violencia que ello lleva aparejado, y por otro lado, el consumidor suele recurrir a conductas delictivas para poder adquirirlas.

Los adolescentes abusan de una variedad de drogas, tanto legales como ilegales. Las drogas legales disponibles incluyen las bebidas alcohólicas, las medicinas por receta médica, los inhalantes (vapores de las pegas, aerosoles y solventes) y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales de mayor uso común son la marihuana (pot), los estimulantes (cocaína, "crack" y "speed"), LSD, PCP, los derivados del opio, la heroína y las drogas diseñadas (éctasis). El uso de las drogas ilegales está en aumento, especialmente entre los jóvenes o adolescentes. La edad promedia de la que usa marihuana por vez primera es 14, y el uso del alcohol puede comenzar antes de los 12. El uso de la marihuana y el alcohol en la escuela superior (high school) se ha convertido en algo común.

El uso de las drogas esta asociado con una variedad de consecuencias negativas, que incluyen el aumento en el riesgo del uso serio de drogas más tarde en la vida, el fracaso escolar, el mal juicio que puede exponer a los adolescentes al riesgo de accidentes, violencia, fornicación o relaciones sexuales no planificadas y arriesgadas y el suicidio. Los padres pueden ayudar en la educación a temprana edad acerca de las drogas, estableciendo comunicación, siendo ejemplo modelo y reconociendo desde él las otras comienzan si hay problemas desarrollándose.

Las señales principales del uso de alcohol y del abuso de drogas por los adolescentes pueden incluir:

  • Físicas: fatiga, quejas continuas acerca de su salud, ojos enrojecidos y sin brillo y una tos persistente.

  • Emocionales: cambios en la personalidad, cambios rápidos de humor, irritabilidad, comportamiento irresponsable, poco amor propio o autoestima, carencia de juicio, depresión y una falta general de interés.

  • Familia: el comenzar argumentos, desobedecer las reglas, el retraerse o dejar de comunicarse con la familia.

  • Escuela: interés decreciente, actitud negativa, faltas al deber, calificaciones bajas, ausencias frecuentes y problemas de disciplina.

  • Problemas Sociales: amigos nuevos a quienes no les interesan las actividades normales de la casa y de la escuela, problemas con la ley y el cambio hacia estilos poco convencionales en el vestir y en la música.

Algunas de estas señales de aviso pueden también ser señales indicativas de otros problemas. Los padres pueden reconocer las señales de problemas pero no se espera que ellos hagan el diagnóstico. Una manera eficaz para los padres demostrar su preocupación y afecto por el adolescente es discutir francamente con éste el uso y abuso de las bebidas alcohólicas y de las otras drogas.

El primer paso que los padres deben de dar es el consultar con un médico para estar seguros de que las señales de aviso que descubren no tengan causas físicas. Esto debe de ser acompañado o seguido por una evaluación comprensiva llevada a cabo por un psiquiatra de niños y adolescentes.

Tipos de Drogadicción y Drogas y Sus Efectos

    Alcohol

Tipo de droga: Depresivo.

Forma de consumo: Oral.

Efectos: Adicción (alcoholismo), mareos, nausea, vómitos, resacas, dificultad de expresión, sueño interrumpido, problemas motores, conducta agresiva, problemas al embarazo, depresión respiratoria y muerte (en dosis altas).

 

  Anfetaminas

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: Oral, inyectado, jalado o fumado.

Efectos: Adicción, irritabilidad, ansiedad, presión alta, paranoia, psicosis, depresión, agresión, convulsiones, pupilas dilatadas, mareos, falta de sueño, falta de apetito, malnutrición, altos riesgos al VIH, hepatitis y otras enfermedades contagiosas si es inyectado.

 

  Meta-anfetaminas

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: Oral, inyectado, jalado o fumado.

Efectos: Adicción, irritabilidad, agresión, hipertermia, derrames cerebrales, paranoia, psicosis, convulsiones, toxicidad en el corazón y los vasos sanguíneos, alucinaciones, arritmia, formicación (la sensación de que insectos andan por debajo de la piel).

 

  Ecstasy

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: Oral.

Efectos: Disturbios psiquiátricos como el pánico, la ansiedad, la depresión y la paranoia. Tensión muscular, náusea, visión borrosa, transpiración, palpitaciones elevadas, estremecimientos, alucinaciones, desmayos, escalofríos, problemas para dormir y falta de apetito.

 

  Ritalín

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: La pastilla es reducida a polvo y es jalada o inyectada.

Efectos: Falta de apetito, calenturas, convulsiones y dolores de cabeza severos. Alto riesgo al VIH, hepatitis y otras infecciones. Paranoia, alucinaciones, repetición de movimientos y tareas sin sentido excesivos, estremecimientos y tics musculares.

 

  Herbal Ecstasy/Efredina

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: Oral.

Efectos: Palpitaciones elevadas y presión alta. Ataques epilépticos, infartos, derrames cerebrales y muerte.

 

  Designer Drugs

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: Inyectado, jalado o fumado.

Efectos: Parálisis respiratoria instantánea. Alta posibilidad de sobredosis por su potencia. Muchos de los mismos efectos de la heroína.

 

  Cocaína

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: Jalado o disuelto en agua e inyectado.

Efectos: Adicción, dilatación de las pupilas, presión y latidos del corazón elevados. Respiración elevada, ataques epilépticos, infartos, insomnio, ansiedad, inquietud, irritabilidad, temperatura elevada, muerte de una sobredosis.

 

  Crack

Tipo de droga: Estimulante.

Forma de consumo: Fumado.

Efectos: Igual que la cocaína.

 

  Heroína

Tipo de droga: Opiáceos.

Forma de consumo: Smack. Suele ser inyectada.

Efectos: Adicción. Vocalización poco clara, paso lento, pupilas contraídas, párpados perezosos, problemas con la visión nocturna, adormecimiento, depresión respiratoria o falta de respiración, resequedad de la piel, infecciones epidérmicas. Alto riesgo a VIH, hepatitis y otras enfermedades contagiosas, si se inyecta.

 

  PCP

Tipo de droga: Alucinógeno.

Forma de consumo: Jalado, fumado, oral o inyectado.

Efectos: Alucinaciones. Experiencias de desdoblamiento, problemas con la coordinación motriz, inhabilidad de sentir dolor, ataque respiratorio, desorientación, temor, pánico, agresión, alto riesgo al VIH, hepatitis y otras enfermedades contagiosas si se inyecta. Muerte.

 

  LSD (Lysergic Acid Diethyl Amide)

Tipo de droga: Alucinógeno.

Forma de consumo: Oral como gelatina/ líquido puesto en los ojos.

Efectos: Temperatura y presión elevada, falta de apetito, falta de sueño, estremecimientos, alucinaciones crónicas.

 

  Hongos

Tipo de droga: Alucinógeno.

Forma de consumo: Masticados o hervidos y tomados como té.

Efectos: Presión elevada, transpiración, náusea, alucinaciones.

 

  Inhalantes

Forma de consumo: Los vapores son inhalados.

Efectos: Dolor de cabeza, debilidad muscular, dolor en el abdomen, cambios drásticos en el humor, agresión, nausea, sangra la nariz, daño al hígado, el riñón y los pulmones, desequilibrios químicos peligros, falta de coordinación, fatiga, falta de apetito, se disminuye la capacidad de oír y la respiración, hepatitis o la neuropatía periférica por uso constante.

 

  Marihuana

Forma de consumo: Fumada o consumida.

Efectos: Ojos rojos, boca seca, uso de razón limitado o afectado, razón del tiempo alterado, habilidades que requieren concentración o coordinación son afectadas, como manejar un auto; paranoia, ataques de ansiedad intensificados, percepción alterada, se dificulta el asimilar información nueva, problemas con el aprendizaje, la memoria, la percepción y el criterio, problemas con el habla, con escuchar, pensar, atención de información y resolución de problemas.

 

  Esteroides

Forma de consumo: Oral o inyectado al músculo.

Efectos: Cáncer del hígado, esterilidad, rasgos masculinos en mujeres, y femeninos en hombres, agresión, depresión, acné, cambios de humor.

 

  Tabaco

Efectos: Adicción, problemas con el corazón, la laringe, el esófago, la vejiga, el páncreas, el riñón, y la boca, cáncer pulmonar, enfisema y bronquitis crónica, aborto espontáneo, niños nacen pesando poco.

Consecuencias de la Drogadicción

Las drogas destruyen las ondas o rayos alfa, que comunican la mente con el cerebro, destruyendo y llevando al drogadicto a la locura. Las drogas estimulantes: cocaína, basuco y perico, actúan sobre la corteza cerebral, la médula espinal y los sistemas endocrinos y simpáticos, acelerando y causando desequilibrios en el metabolismo y en las funciones orgánicas, en tal forma, que el drogadicto no se cansa, no siente hambre, etc.

Hemos estado viajando por toda Colombia llevando nuestro mensaje de paz, amor y sabiduría a todos nuestros compatriotas. Pero, en nuestro recorrido hemos visto cómo, la juventud cada vez se destruye más en el mundo de las drogas y son muy pocos los esfuerzos que se realizan para evitarlo.

Una joven drogadicta, a quien ayudamos en la ciudad de Palmira, Valle del Cauca, nos contó que en su barrio todos eran drogadictos, niños y grandes. Para conseguir el dinero para la droga, nos contaba, que primero robaban en su propia casa y después lo hacían con otras personas.

Pasado el efecto de la droga el organismo queda débil y aparece la depresión, la irritabilidad, el cansancio, la necesidad de consumir nuevamente la droga, cayendo cada vez más en las garras del vicio.

Las drogas causan desorden en las neuronas cerebrales, produciendo las famosas alucinaciones. La principal característica del esquizofrénico ó loco es la alucinación. Una persona que ve, siente cosas, voces, etc., que existen o no existen, tiene un desequilibrio en el ordenamiento de las neuronas cerebrales, y es un loco. Las drogas, particularmente la marihuana, al producir alucinaciones van llevando a la locura.

Las drogas destruyen las neuronas cerebrales y producen una disminución de la materia gris del cerebro. (Esto ha sido comprobado científicamente a través de la escanografía).La carga del estímulo producido por la droga afecta la parte sexual y esto produce en un principio mayor excitación sexual y pecados sexuales, agotando más el sexo, llevando al drogadicto a la indiferencia sexual, luego a la impotencia y aún al homosexualismo. Muchos drogadictos famosos se han vuelto homosexuales.

La verdad es que Dios no crea a nadie con una orientación homosexual y que todos los que son verdaderos homosexuales (incluso los que no están participando en actos homosexuales) son homosexuales a causa de una posesión demoníaca y por un pecado mortal. Los que se burlan de esta declaración son simplemente liberales infieles que no quieren la verdad y no tienen un concepto del mundo sobrenatural.

Las drogas alteran y degeneran los genes sexuales, esto está demostrado científicamente, y como consecuencia de esas mutaciones genéticas negativas, resulta evidente el nacimiento de niños monstruos, tanto síquica como orgánicamente.Conocimos el caso de un drogadicto cuyo hijo era un monstruo, como un "simio", finalmente murió. El hijo de otro drogadicto era deforme, mongólico, era un monstruo ya que no tenía cintura y sus extremidades estaban unidas con el tronco. Sus padres confesaron que se unían sexualmente bajo el efecto de las drogas. Los monstruos físicos y síquicos que se presenten en nuestros días, son el resultado patente y negativo de las combinaciones sicodélicas sexuales. Un ser humano que se sube a una torre en una ciudad con un rifle, única y exclusivamente a matar semejantes, es un monstruo síquico y paranoico.

La droga destruye la parte vital o aura magnética que es la que vitaliza el cuerpo físico, esto disminuye las defensas contra las enfermedades, generando agotamiento físico y vejez prematura.

Todo esto lleva al drogadicto al sadismo, a la criminalidad y a cometer actos bárbaros contra la sociedad. Jóvenes drogados han violado a sus madres, han violado niños, han cometido crímenes espantosos, han producido incendios, han asesinado a sus propias madres y han convertido sus hogares en verdaderos infiernos.

El ser que más sufre a causa del drogadicto es su propia madre, el ser que más debemos adorar.

Detrás del drogadicto muchas veces se encuentra o se esconde el sádico, el asesino, el sicópata sexual, el traficante de drogas, etc. Al drogadicto generalmente no le gusta trabajar, le gusta vivir a expensas de los demás. Cuando este no tiene dinero para adquirir la droga comienza a robar en su misma casa, primero aquello que no se dan cuenta y después, como va perdiendo los valores morales y se va degenerado más, termina robando descaradamente, ya sean televisores, radios, relojes y aún las cosas más insólitas. Se roban todo con tal de sostener su vicio. En Orihueca, Magdalena (Colombia), un joven drogado atacó a su padre de familia y asesino a machetazos a toda una familia de cuatro personas, violando a una niña de 11 años que después asesinó.

Rehabilitación y Tratamiento Para Drogadicción

La drogadicción es un trastorno compleja que se caracteriza por el deseo, la búsqueda y el consumo compulsivos, y en ocasiones incontrolables, de la droga que persisten a pesar de las consecuencias adversas y graves que resultan. Si bien el camino a la drogadicción comienza con el acto voluntario de tomar las drogas, con el tiempo queda comprometida la habilidad de la persona para poder decidir no consumir drogas, y la búsqueda y el consumo de la droga se vuelven compulsivos. Esta conducta es en gran parte el resultado de los efectos de la exposición prolongada de la función cerebral a la droga. La adicción es una enfermedad del cerebro que afecta múltiples circuitos cerebrales, entre ellos los relacionados con la gratificación y la motivación, el aprendizaje y la memoria, y el control de las inhibiciones sobre el comportamiento.

Dado que el abuso de drogas tiene tantas dimensiones y altera tantos aspectos de la vida de una persona, el tratamiento no es sencillo. Los programas eficaces de tratamiento suelen incorporar muchos componentes, cada uno dirigido a un aspecto particular de la trastorno y sus consecuencias. El tratamiento para la adicción debe ayudar al paciente a dejar de usar drogas, a mantener un estilo de vida libre de ellas y a lograr un funcionamiento productivo en la familia, el trabajo y la sociedad. Puesto que típicamente la adicción es una enfermedad o trastorno crónica, las personas simplemente no pueden dejar de consumir drogas por unos días y curarse. La mayoría de los pacientes requieren cuidados a largo plazo o varios episodios de tratamiento para lograr la verdadera meta de la abstinencia continuada y la recuperación de la vida productiva.

Con demasiada frecuencia, la adicción no recibe tratamiento. Según la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH, por sus siglas en inglés) llevada a cabo por la SAMHSA, 23.2 millones de personas de 12 años de edad en adelante (9.4 por ciento de la población estadounidense) necesitaron tratamiento para el abuso de drogas ilícitas o problemas con el alcohol en el año 2007. De estas personas, 2.4 millones (10.4 por ciento de las que necesitaban tratamiento) fueron atendidas en un centro especializado (es decir, un hospital, una clínica de rehabilitación de drogas o alcohol o un centro de salud mental). De manera que 20.8 millones de personas (8.4 por ciento de la población de 12 años o mayores) que necesitaban tratamiento para el abuso de drogas ilícitas y del alcohol no lo recibieron. Estos cálculos son similares a los de años anteriores.

Principios para un tratamiento eficaz

Las investigaciones científicas realizadas desde mediados de los años setenta muestran que el tratamiento puede ayudar a los toxicómanos a dejar de consumir las drogas, evitar las recaídas y recuperar con éxito sus vidas. Basándose en estas investigaciones, se han identificado los siguientes principios clave que deben formar la base de cualquier programa de tratamiento eficaz:

  • La adicción es un trastorno compleja que se puede tratar y que afecta el funcionamiento del cerebro y el comportamiento.

  • No hay un solo tratamiento que sea apropiado para todas las personas.

  • El tratamiento debe tener acceso fácil.

  • El tratamiento eficaz atiende las distintas necesidades de la persona, no solamente su drogadicción.

  • La permanencia en el tratamiento durante un periodo adecuado de tiempo es esencial para su eficacia.

  • La consejería –individual o de grupo– y otras terapias conductuales son las modalidades de tratamiento para la drogadicción usadas con más frecuencia.

  • Los medicamentos constituyen un componente importante del tratamiento para muchos pacientes, especialmente cuando se ofrecen en conjunto con consejería y otras terapias conductuales.

  • Se debe evaluar frecuentemente el tratamiento y los servicios que recibe cada persona, modificándolos cuando sea necesario para garantizar que se ajusten a cualquier cambio en sus necesidades.

  • Muchos drogadictos también presentan otros trastornos mentales.

  • El manejo médico de la desintoxicación es apenas la primera etapa del tratamiento para la drogadicción y por sí solo hace poco para modificar el abuso de drogas a largo plazo.

  • El tratamiento no necesita ser voluntario para ser eficaz.

  • Se debe mantener una vigilancia continua para detectar posibles recaídas durante el tratamiento.

  • Los programas de tratamiento deben proporcionar una evaluación para el VIH/SIDA, la hepatitis B y C, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas. Asimismo deben proporcionar consejería para ayudar a las personas a modificar o cambiar aquellos comportamientos que hacen que corran riesgo de contraer o propagar enfermedades infecciosas.

En cuanto al Santo Rosario, la Hermana Lucía le dijo al Padre Fuentes en una famosa entrevista en 1957:

"Mire, Padre, la Santísima Virgen en estos últimos tiempos en los que vivimos, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario. Ella ha dado esta eficacia hasta el punto de que no hay ningún problema, no importa lo difícil que sea, sea temporal o sobre todo, espiritual, en la vida personal de cada uno de nosotros, de nuestras familias, de las familias del mundo o de las comunidades religiosas o incluso de la vida de los pueblos y naciones que no puedan ser resueltos por el Rosario. No hay ningún problema que te digo, no importa lo difícil que sea, que no se puede resolver con el rezo del Santo Rosario. Con el Santo Rosario nos salvaremos. Nosotros nos santificaremos. Vamos a consolar a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas."

Ver: Cómo Rezar el Rosario

Enfoques para un tratamiento eficaz

Las terapias de medicamentos y conductuales, especialmente cuando se usan en conjunto, son elementos importantes de un proceso terapéutico general que a menudo comienza con la desintoxicación, seguida por el tratamiento y la prevención de las recaídas. La disminución de los síntomas del síndrome de abstinencia puede ser importante al iniciar el tratamiento, mientras que la prevención de las recaídas es necesaria para mantener los efectos del mismo. En ocasiones, y al igual que con otras enfermedades crónicas, los episodios de recaídas pueden requerir que el toxicómano repita etapas anteriores del tratamiento. Un cuidado continuo que comprenda un régimen de tratamiento individualizado que tome en cuenta todos los aspectos de la vida de la persona puede ser esencial para lograr y mantener exitosamente un estilo de vida sin drogas. Este cuidado abarca servicios médicos y de salud mental, así como opciones de seguimiento (por ejemplo, sistemas de apoyo familiar y comunitario).

Medicamentos

Los medicamentos se pueden utilizar para ayudar en el manejo de los diferentes aspectos del proceso del tratamiento.

El síndrome de abstinencia. Los medicamentos ayudan a suprimir los síntomas del síndrome de abstinencia durante la desintoxicación. Sin embargo, la desintoxicación con ayuda médica no es en sí un “tratamiento”, sino que es apenas el primer paso en el proceso de tratamiento. Los pacientes que se someten a un proceso de desintoxicación con ayuda médica pero no reciben tratamiento adicional, muestran patrones de abuso de drogas similares a aquellos que jamás fueron tratados.

Tratamiento. Pueden usarse los medicamentos para ayudar a restablecer la función normal del cerebro, prevenir las recaídas y disminuir los deseos de consumir la droga. Actualmente hay medicamentos para tratar la adicción a las sustancias opioides (la heroína y la morfina), al tabaco (la nicotina) y al alcohol, y se están desarrollando otros medicamentos para tratar la adicción a los estimulantes (la cocaína y la metanfetamina) y al cannabis (la marihuana). Sin embargo, la mayoría de las personas con problemas graves de adicción son toxicómanos múltiples (consumen más de una droga) y necesitan tratamiento para todas las sustancias de las que abusan.

  • Sustancias opioides: La metadona, la buprenorfina y, para ciertas personas, la naltrexona, son medicamentos eficaces para el tratamiento de la adicción a los opiáceos. La metadona y la buprenorfina actúan sobre los mismos lugares del cerebro que la heroína y la morfina, por lo que reducen los síntomas del síndrome de abstinencia y alivian el deseo vehemente por la droga. La naltrexona bloquea los efectos de la heroína u otras sustancias opioides en sus receptores y solamente debe usarse en pacientes que ya se han desintoxicado. Debido a problemas de adherencia a las indicaciones de uso de esta droga, la naltrexona no se usa tan ampliamente como los demás medicamentos. Todos los medicamentos ayudan a los pacientes a apartarse de la búsqueda de drogas y otros comportamientos criminales y los hacen más receptivos a los tratamientos conductuales.

  • Tabaco: Ahora existen numerosas formulaciones de terapia de reemplazo de la nicotina que se pueden obtener sin receta médica, entre las que se encuentran los parches, el spray, el chicle o goma de mascar y las pastillas para chupar. Además, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado dos medicamentos de prescripción para tratar la adicción al tabaco: el bupropión y la vareniclina. Tienen distintos mecanismos de acción en el cerebro, pero ambos ayudan a prevenir las recaídas en las personas que buscan dejar el tabaquismo. Se recomienda combinar cada uno de estos medicamentos con tratamientos conductuales, entre ellos las terapias individuales y de grupo, así como líneas directas de ayuda telefónica para dejar el tabaquismo.

  • Alcohol: Existen tres medicamentos aprobados por la FDA para el tratamiento de la dependencia del alcohol: naltrexona, acamprosato y disulfiram. Existe un cuarto medicamento, el topiramato, que está arrojando resultados alentadores en estudios clínicos. La naltrexona bloquea los receptores de opioides que participan en los efectos gratificantes del consumo de alcohol y en el deseo vehemente de beber. Reduce la recaída al abuso del alcohol y es muy eficaz en muchos pacientes, pero no en todos, lo cual posiblemente se deba a las diferencias genéticas. Se cree que el acamprosato reduce los síntomas del síndrome de abstinencia prolongada, tales como el insomnio, la ansiedad, la intranquilidad y la disforia (estado emocional desagradable o incómodo, como la depresión, ansiedad o irritabilidad). Puede ser más eficaz en pacientes con dependencia aguda. El disulfiram interfiere con la degradación del alcohol, lo que resulta en una acumulación de acetaldehído que, a su vez, produce una reacción muy desagradable de rubor, náuseas y palpitaciones si el paciente consume alcohol. Si bien puede haber dificultades con el cumplimiento del tratamiento, el disulfiram puede ser muy eficaz entre los pacientes con mucha motivación.

Tratamientos conductuales

Los tratamientos conductuales ayudan a que los pacientes se comprometan con el proceso de tratamiento, modifiquen sus actitudes y comportamientos relacionados con el abuso de las drogas y aumenten sus destrezas para llevar una vida más saludable. Estos tratamientos también pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a que las personas continúen en tratamiento por más tiempo. El tratamiento del abuso y la adicción a las drogas se puede llevar a cabo en entornos muy distintos usando una variedad de enfoques conductuales.

Los programas de tratamientos conductuales ambulatorios abarcan una gran variedad de programas para los pacientes que visitan las clínicas a intervalos regulares. La mayoría de los programas incluyen consejería individual o en grupo para el abuso de las drogas. Algunos programas también ofrecen otras formas de tratamientos conductuales como:

  • Terapia cognitiva-conductual, que ayuda a los pacientes a reconocer, evitar y enfrentar aquellas situaciones en las que hay más probabilidad de que abusen de las drogas.

  • Terapia familiar multidimensional, que fue desarrollada para adolescentes con problemas de abuso de las drogas y para mejorar el funcionamiento de la familia en general, trata los diversos factores que influyen sobre los patrones de abuso de las drogas.

  • Entrevistas de motivación, que aprovechan de la disposición favorable de las personas para cambiar su comportamiento e ingresar a tratamiento.

  • Incentivos para realzar la motivación (manejo de contingencias), que usan el refuerzo positivo para fomentar la abstinencia de las drogas.

Los programas de tratamientos residenciales también pueden ser muy eficaces, especialmente para las personas que tienen problemas más graves. Por ejemplo, las comunidades terapéuticas son programas sumamente estructurados en los que los pacientes permanecen en una residencia, generalmente por un periodo de 6 a 12 meses. Las comunidades terapéuticas se diferencian de otros enfoques de tratamiento principalmente porque usan a la comunidad (el personal tratante y las personas en recuperación) como factores clave de cambio para influir en las actitudes, percepciones y comportamientos asociados con el consumo de drogas de los pacientes. Entre los pacientes en las comunidades terapéuticas se pueden encontrar aquellos con historias relativamente largas de drogadicción o que han estado involucrados en actividades criminales serias y aquellos con un funcionamiento social sumamente deteriorado. Ahora también se están diseñando las comunidades terapéuticas para acomodar las necesidades de mujeres embarazadas o con niños. El enfoque de la comunidad terapéutica es la reinserción social del paciente a un estilo de vida libre de drogas y de crímenes.

Fumar y Usar Drogas

¡ABUSO DE DROGAS ES UN PECADO MORTAL!

La gula es el deseo desordenado por el placer conectado con la comida o la bebida. También está ligado al consumo de drogas y alcoholismo. El uso de la droga inflige muy graves daños a la salud y a la vida humana. Fuera de los casos en que se recurre a ello por prescripciones estrictamente terapéuticas, es una falta grave. La producción clandestina y el tráfico de drogas son prácticas escandalosas; constituyen una cooperación directa, porque incitan a ellas, a prácticas gravemente contrarias a la ley moral.

Cuando estaba tratando de convertir a un joven, me dijo que la marihuana es Buena porque Dios la creó y lo hace sentirse bien. Le dije que Dios también creó el veneno y algunos venenos saben bien y hacen que no se sienta bien durante cierto tiempo, pero no obstante, mata. Este ejemplo se aplica perfectamente al uso indebido de drogas y alcohol porque para algunos sabe y se siente bien durante cierto tiempo pero seguramente mata el alma si no se lucha en contra del mismo.

Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, Parte II-II, Cuestión 150: "El pecado de embriaguez consiste, como dijimos antes (a.1), en el uso y la apetencia del vino sin moderación. Esto puede suceder de tres modos. En primer lugar, cuando uno no sabe que la bebida es inmoderada y capaz de emborrachar, en cuyo caso puede darse la embriaguez sin existir pecado, tal como ya dijimos (a.1). En segundo lugar, cuando se sabe que es una bebida inmoderada, pero no se sabe que pueda emborrachar, y en ese caso la embriaguez es pecado venial. Y, en tercer lugar, puede suceder que se sepa perfectamente que la bebida es inmoderada y puede emborrachar, pero prefiere emborracharse a privarse de la bebida. Este tercero es el que incurre en embriaguez, porque las materias morales se especifican, no por aquello que sucede accidentalmente y sin intención, sino por lo que se busca intencionadamente. Así tomada, la embriaguez es pecado mortal, porque en este caso el hombre se priva conscientemente del uso de su razón, que le hace practicar la virtud y apartarse del pecado. Peca, pues, mortalmente porque se pone en peligro de pecar. En efecto, San Ambrosio dice en su obra De Patriarchis: 'Decimos que hay que evitar la embriaguez porque en dicho estado no podemos evitar los pecados, ya que lo que evitamos estando sobrios lo cometemos sin darnos cuenta cuando estamos borrachos.' Luego la embriaguez es, en sí misma, pecado mortal."

No sabemos si fumar cigarrillos en cantidades muy pequeñas de vez en cuando es un pecado. Pero consideramos que el fumar habitual o regularmente es pecado, y definitivamente corta las gracias de la vida de las personas. No comprendemos cómo, aquellos que fuman habitualmente, por ejemplo a lo largo de todo el día, fuesen distintos a las personas que comen dulces todo el día y, así, tratan de gratificarse constantemente de esa manera. Esto ni siquiera es adentrarse en el tema que sabemos es horrible para la salud y conlleva a la muerte. Si ustedes fuman, le están dando un ejemplo horrible a las personas, tentándolos a que comiencen a fumar, lo cual es altamente adictivo y letal. El fumar es tan adictivo que los científicos médicos han comparado esta adicción a la de la heroína. La mayoría de las personas que se vuelven adictos a los cigarrillos nunca podrán detenerse y serán esclavos de por vida bajo un hábito asqueroso, malo y que diminuye la gracia.

Lo mismo puede decirse de todas las sustancias adictivas que ustedes no necesitan para sobrevivir, como son: café, dulces, papalinas, galletas, gaseosas, buenas carnes, etc... Si no se pueden abstener de estas sustancias ni siquiera por pocos días, entonces son adictos a ellas y necesitan aprender a abstenerse de las mismas. Los mejores días para aprender a abstenerse de los propios deseos son miércoles, viernes y sábados. Los viernes siempre han sido días de abstinencia en la Iglesia Católica – desde que Nuestro Señor sufrió y murió en ese día – lo que significa que ese día no se puede comer nada que contenga carne bajo pena de pecado mortal (no hay obligación de ayunar ni de hacer abstinencia en un día de guardar, como lo es la Navidad, aunque caiga en día viernes). Claro está que uno también debería abstenerse de otras sustancias superfluas. Mientras que algunas sustancias pueden parecer ser inocuas, la gracia se disminuye grandemente en personas que siempre usan cosas que son superfluas.

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