Candidiasis, Candida Albicans, ¿Qué es la Candidiasis? Candidiasis Oral, Tratamiento, Síntomas, Causas

Candidiasis bucal.

¿Qué es la Candidiasis?


La candidiasis (candidosis, moniliasis) es una infección causada por diversas variedades de Candida, parásitos de 'hongos', especialmente Candida albicans. La infección de las membranas mucosas, como ocurre en la boca o la vagina, es frecuente entre los individuos con un sistema inmunológico normal. Sin embargo, estas afecciones son más frecuentes o persistentes en diabéticos o enfermos de SIDA y en las mujeres embarazadas.

Forman parte del grupo de las enfermedades más frecuentes que afectan al hombre e incluso se puede afirmar que prácticamente todos los hombres a lo largo de su vida la padecerán alguna vez. Existen tres tipos de micosis humanas: superficiales, intermedias como las candidiasis y profundas. Las habituales en España son las superficiales y las candidiasis.

La candidiasis es una condición que etimológicamente proviene del término “candida”, lo que corresponde a un género de hongo unicelular del grupo de hongos llamados “imperfectos”, “deuteromicetos” o “deuteromicotas” porque solo se reproducen asexualmente. Para aclarar este detalle diremos que la mayoría de los hongos experimentan un ciclo de vida denominado “alternancia generacional” o “diformismo generacional” pues una generación se reproduce sexualmente y la siguiente se reproduce asexualmente para que luego la siguiente se reproduzca sexualmente y así sucesivamente.

Estos hongos en particular son llamados también “levaduras” pues descomponen la materia orgánica, principalmente los carbohidratos, por medio del proceso de la fermentación. La candidiasis es una infección fúngica o micosis que es parasitaria de los tejidos membranosos que recubren las cavidades internas de los animales y que todos llamamos mucosas. Las mucosas más conocidas son las de la boca y la nariz porque son las que vemos habitualmente en el espejo pero también están la del estomago, los intestinos y en general las de los sistemas reproductivo, digestivo y respiratorio.

Los hongos del género “candida” son muchos pero los que son más comunes son “candida albicanis” y el “candida famata”. La candida albicanis es famosa porque se propaga por contacto sexual e invade la mucosa de la vagina, la boca y garganta de las personas infectadas, produciendo serias lesiones (bastante desagradables) en la que uno puede observar como pequeños sacos blancos que las personas confunden con el pus pero en realidad se trata de los crecimientos del hongo; al intentar eliminarlos las personas lo que hacen es esparcir la infección.

En general el cuerpo debería lidiar muy bien con este hongo pero a partir de la generalización de enfermedades que afectan el sistema inmune como la diabetes y el mismo síndrome de inmunidad deficiente adquirida (SIDA) las cepas de esta levadura se han vuelto muy resistentes a los antimicóticos. Otro detalle importante es que a este grupo de hongos pertenece el género “penicilium” de donde se saca la penicilina y esto hace que sean casi invulnerables frente a los antibióticos comunes, de allí que se tuviera que desarrollar sustancias que evitaran su reproducción, crecimiento y hasta que los mataran.

La candida famata afecta principalmente la mucosa de las personas que usan dentaduras postizas o prótesis dentales pues por falta de higiene le permiten al hongo establecer sus colonias. En ambos casos, un aseo adecuado, el uso de desinfectantes bucales y de antisépticos vaginales evita el contagio. Si el contagio de candidiasis se presente en una persona, lo apropiado es seguir rigurosamente las indicaciones del médico pues hasta los antifúngicos o antimicóticos pueden perder su efectividad si no se usan adecuadamente, por lo que no está demás recalcar que nunca es recomendable el autodiagnóstico o automedicación.

Definición de Candidiasis

La candidiasis es una infección fúngica (micosis) de cualquiera de las especies Candida (todas las levaduras), de las cuales la Candida albicans es la más común. También comúnmente referida como una infección por deuteromycetes, la candidiasis también es técnicamente conocida como candidosis, moniliasis, y oidiomycosis.

La candidiasis abarca infecciones que van desde las superficiales, tales como la candidiasis oral y vaginitis, hasta las sistémicas y potencialmente mortales. Las infecciones Candida de esta última categoría también son conocidas como candidemias y son usualmente limitadas a personas inmunocomprometidas, tales como pacientes con cáncer, trasplante, o SIDA como también pacientes de cirugía de emergencia no traumáticas.

Las infecciones superficiales y de membranas mucosas por la Candida que causan inflamación y malestar son comunes en la población humana. Aunque claramente atribuible a la presencia de patógenos oportunistas del género Candida, la candidiasis describe una serie de diferentes síndromes de enfermedades que usualmente difieren en sus causas y resultados.

Definición de Candida Albicans

Candida albicans es un hongo diploide asexual (forma de levadura). saprófito de la familia de los Sacaromicetos.

Normalmente se encuentra en la cavidad oral, en el tracto gastrointestinal y en la vagina. Está envuelta en un rol relevante en la digestión de los azúcares mediante un proceso de fermentación.

Candida albicans puede asumir patogeneidad provocando la candidiasis; en ese caso se presenta como una afección vaginal (vaginitis), de la cavidad oral (muguet), del intestino o de la piel.

En un físico debilitado, inmunodeprimido o convaleciente de un larga cura antibiótica, la Candida se multiplica en modo anómalo y, atraviesa el intestino, para entrar al torrente sanguíneo, donde libera sus propias toxinas provocando la candidemia. Este fenómeno da lugar a síntomas algunos abdominales, mala digestión, gases e hichazón, molestias intestinales (estreñimiento o diarrea), intolerancia alimentaria, irritabilidad, insomnio, pérdida de la memoria, dolores de cabeza y depresión.

La candidosis induce también una disminución de la absorción de las sustancias nutritivas por lo que se podría producir un estado de malnutrición.

Concepto de Cándida

La palabra cándida tiene su rigen en el latín “candidus” cuyo significado es blanco brillante, en alusión a las togas de ese color que lucían los romanos pretendientes a los cargos públicos, simbolizando el blanco la pureza, la honestidad y la sencillez. De allí que cuando se aplica este adjetivo a una persona, se dice que es ingenua, sin malicia y sencilla: “Es tan cándida que creyó todas las excusas de su novio” o “la candidez de su sonrisa expresa lo excelente persona que es”.

Es además, dentro de las Ciencias Biológicas, el nombre que recibe científicamente un hongo, de la especie levadura (hongos unicelulares) que habitualmente habitan en los organismos vivos, tratándose de un saprófito usual, especialmente en el tubo digestivo y en la piel, pero que en ocasiones, si no están controlados por el sistema inmunológico, y ante la presencia de factores que favorecen su proliferación, por ejemplo a causa de alguna enfermedad, estrés, o de un tratamiento con antibióticos, pueden multiplicarse y provocar una infección (micosis) en diferentes partes del cuerpo, como piel, boca, vagina (provocan vulvovaginitis), pene y esófago.

En general son muy molestas, ya que en la piel o vagina provocan mucha picazón, pero su gravedad aumenta si afectan por ejemplo, la sangre, o en el caso del esófago donde pueden provocar obstrucción. Es frecuente en pacientes inmunodeprimidos, afectando en gran medida a quienes tienen SIDA.

El nombre de cándida alude a su color blanquecino, su diagnóstico se confirma con exámenes de laboratorio, y su tratamiento es en base a antimicóticos. Se contagia por contacto, en el caso de las externas.

Causas de Candidiasis

La mayoría de las especies de Cándida son saprofíticas y pueden formar parte de la flora cutánea con excepción de la Cándida albicans que cuando se encuentra en la piel es agente etiológico de una candidiasis primaria. Hay múltiples factores predisponentes a la infección candidiásica: unos dependen del huésped y otros de las condiciones ambientales.

Dentro de los primeros están los fisiológicos, los genéticos y los adquiridos. Así los recién nacidos, las mujeres en el periodo premenstrual o embarazadas, los pacientes con síndrome de Down, diabetes, linfomas, leucemias, que toman antibióticos o corticoides o inmunosupresores o tienen enfermedades debilitantes, tienen mayor facilidad para padecer esta dermatosis. Entre los factores ambientales la humedad, el calor, la maceración crónica, por ejemplo, de las comisuras en los ancianos, las prótesis dentarias mal ajustadas, la fricción entre dos superficies cutáneas favorecen la infestación.

Síntomas de Candidiasis

Los síntomas varían dependiendo de la localización. Desde el punto de vista dermatológico interesan las candidiasis mucosas y las cutáneas. Dentro de las primeras y afectando a la mucosa esta el muguet. Éste se manifiesta como unas placas cremosas, blanquecinas que confluyen en placas, en dorso de lengua, velo del paladar, mucosa gingival y genital. Al desprenderse dejan al descubierto una mucosa roja y congestiva. También la infección pude manifestarse como una lengua roja, lisa, brillante y dolorosa o como una afectación de las comisuras bucales en forma de placas triangulares, con escamas y fisuras en el centro o afectando a los labios, principalmente al inferior con escamas adherentes de color grisáceo y erosiones.

La mucosa genito-perianal es otra localización habitual de estas infecciones, representando el 20-30 por ciento de las infecciones vaginales. Se presenta como un enrojecimiento y edema de los labios menores que se puede extender hacia labios mayores, periné, pliegues inguinales e interglúteo, acompañado de prurito y “quemazón”. La misma afectación puede afectar a genitales externos masculinos. Dentro de las candidiasis cutáneas vamos a hacer referencia a dos cuadros: las candidiasis de los pliegues o intertrigos candidiásicos y las onicomicosis.

Tipos de Candidiasis

Intertrigos candidiásicos

Es la forma clínica más frecuente. Puede afectar a grandes pliegues como son axilas, ingles, pliegue interglúteo, región submamaria, cara lateral de cuello o pequeños pliegues como son espacios interdigitales de manos, pies y región retroauricular. La piel está enrojecida, ligeramente edematosa y puede que en la superficie haya elementos vesiculo-pústulosos. Es muy típico observar como estas áreas están delimitadas por un fino reborde escamoso, apareciendo lesiones satélites. El paciente refiere prurito intenso y quemazón.

Onicomicosis candidásica

Con cierta frecuencia aparece en niños con muguet y en adultos con intertrigo de pequeños pliegues interdigitales. Puede mostrarse como una inflamación dolorosa del reborde periungueal, acompañada de mínima secreción purulenta o bien como un engrosamiento de la lámina ungueal con depresiones puntiformes y surcos trasversales.

Diagnósticos de Candidiasis

El diagnóstico es fundamentalmente clínico aunque en ocasiones es necesario apoyarse en un examen directo de las escamas o en un cultivo micológico.

Tratamientos de Candidiasis

Según la extensión de la infección y el estado general del paciente se decide un tratamiento tópico o sistémico. Así tópicamente se puede emplear cotrimazol al 1 por ciento, miconazol, ketoconazol, sertoconazol, terbinafina o naftilina. Los tratamientos sistémicos más frecuentemente empleados son itraconazol o fluconazol. El pronóstico es bueno siendo curativo tanto los tratamientos tópicos como sistémicos. Pero si los factores predisponentes de estas micosis no se corrigen es posible otra nueva infección.

Candidiasis Oral


La candidiasis oral o bucal es una enfermedad humana consistente en una micosis de las membranas mucosas orales, que cubren la boca y la lengua, siendo esta infección ocasionada por cepas de Candida. También se conoce como candidosis oral, candidiasis oral, estomatitis candidósica, infección micótica de la boca y Cándida oral; en el caso de lactantes se describe como sapito o algodoncillo.

Etiología de Candidiasis Oral

El hongo forma parte de la flora bucal normal y su actividad está controlada tanto por otros microorganismos de la propia flora como por el sistema inmunitario, sin embargo cuando éste se debilita por alguna causa, la levadura prolifera por encima de su umbral de tolerancia provocando efectos nocivos en la salud.

Existe mayor riesgo para el desarrollo de la candididasis en personas enfermas, ancianos, bebés (en estos es un fenómeno común, para ser tenida como anormal deben sufrir los síntomas más de dos semanas), inmunodeficientes, y aquellos sometidos a tratamientos con quimioterapia, inhibidores inmunitarios o esteroides. Igualmente puede ser un desencadenante el uso de prótesis dentales mal ajustadas.

Otro grupo de riesgo son los diabéticos, ya que el tener altos niveles de azúcar en sangre les hace ser más susceptibles, dado que el exceso de glucosa en la saliva actúa como un nutriente para el hongo.

Así mismo, los antibióticos administrados en dosis elevadas o a largo plazo pueden destruir las bacterias de la flora que controlan Candida, favoreciendo su proliferación.

Diagnosis de Candidiasis Oral

El diagnóstico se hace por observación directa, pues las úlceras que se presentan en la boca y la lengua tienen un aspecto característico; son lesiones blanquecinas y aterciopeladas, bajo esta capa blanca se encuentra el tejido enrojecido que puede sangrar con facilidad. Las úlceras aumentan en número y tamaño lentamente y puede llegar a presentarse inflamación en los tejidos afectados.

En casos menos claros se puede recurrir para la confirmación a su estudio mendiante la realización de un cultivo a partir de las lesiones o a una microscopía del raspado bucal.

En su sintomatología los pacientes presentan dolor y dificultad en la deglución.

Aunque esta enfermedad fúngica de la dermis tiene cura, a la hora de establecer un pronóstico se debe tener en cuenta que si no se atajan las causas que provocaron la afección el patógeno podría extenderse por el resto del cuerpo, siendo posible que se originen nuevas patologías en articulaciones (artritis), cerebro (meningitis), corazón (endocarditis), esófago (esofagitis) u ojos (endoftalmitis).

Tratamiento de Candidiasis Oral

En lactantes no se precisa aplicar ningún tratamiento hasta las dos semanas, pues suele remitir. No obstante, también puede ser dolorosa, e incluso afectar a la alimentación.

Cuando es leve, como tras el empleo de antibióticos, está indicado el consumo de yogures o cápsulas de acidófilos, para regenerar la flora bacteriana.

Es recomendable el uso de un cepillo de dientes suave y el enjuague varias veces al día con agua oxigenada diluida al 3%.

Un adecuado control del nivel de glucemia puede ser suficiente para corregir la candidiasis causada por la diabetes.

En las candidiasis bucales graves se administra un tratamiento de 5 a 10 días con enjuague bucal antimicótico de nistatina o tabletas de clotrimazol para chupar.

Para los casos más graves, como cuando la infección se generaliza, se prescribe fluconazol o itraconazol.

Profilaxis de Candidiasis Oral

Para prevenir las infecciones de Candida cuando son recurrentes se pueden administrar con regularidad medicamentos antimicóticos.

Además en lactantes se deben esterilizar o desechar chupetes y tetinas de los biberones según tiene lugar la sanación.

También se recomienda tomar precauciones al trabajar con hemoderivados o los seropositivos; y, por supuesto, no cometer fornicación o el adulterio.

Vídeos Gratis
www.Santos-Catolicos.com
¡DVDs, Artículos y Libros Gratis!
FREE DVDS & VIDEOS
WATCH & DOWNLOAD ALL THE DVDS & VIDEOS FOR FREE!