Brujas y Brujería Reales, ¿Existen Las Brujas? ¿Qué es Una Bruja?

Brujería es el conjunto de las prácticas mágicas y supersticiosas que desarrollan las brujas y los brujos.

Los seres humanos creen en la brujería desde la prehistoria, aunque las interpretaciones del fenómeno cambian según la cultura y la época. En la sociedad occidental, la brujería está asociada a la creencia en el Diablo o en demonios, ya que la práctica se asocia con hechizos que buscan causar el mal.

En última instancia, las prácticas de la brujería son similares a las acciones que realizan los magos, los hechiceros y los chamanes, ya que todas implican algún tipo de mal que escapa a lo que se considera normal o natural.

En el mundo actual, la brujería aparecen con frecuencia en la cultura popular a través de series de televisión, historietas, libros o películas, muchas veces de un modo cómico y humorístico.

Un Pacto con el Diablo

Según las creencias cristianas tradicionales sobre la brujería, el pacto quedaría establecido entre una persona y Satanás o cualquier otro demonio (o demonios): la persona ofrecería su alma a cambio de favores diabólicos poderosos. Estos favores varían según el relato, pero suelen incluir la juventud, el conocimiento, las riquezas, el amor o el poder. Se cree que algunas personas llevan a cabo este pacto sin pedir nada a cambio, como una forma de reconocer en el diablo a su señor. Este trato es muy estúpido pues el precio de tales "favores" es la condenación eterna del alma.

Caza de Brujas

La caza de brujas es la búsqueda de brujos, brujas o evidencias de brujería, que llevaba a acusar a la persona afectada de brujería, a un juicio y finalmente a una condena. Muchas culturas, tanto antiguas como modernas, han reaccionado de forma puntual a las acusaciones de brujería con miedo y han castigado, o incluso asesinado, a los presuntos o presuntas practicantes.

Sobre las Brujas en la Edad Media

-El concepto de Bruja:

Antes que nada, debemos concretar qué es o qué entendía la gente medieval por bruja.

Una bruja es un ser humano -por lo general una mujer, pero a veces también un hombre e incluso un niño- que se ha entregado al Diablo por medio de un pacto o contrato, para servirle o asistirle.

La bruja, pues, es un individuo que:

  1. practica maleficium,es decir, que hace daño por medios ocultos;

  2. se ha entregado al Diablo, pasando a ser su sirviente;

  3. es de por sí un ser monstruoso que vuela por los aires de noche, con propósitos malignos tales como devorar niños recién nacidos, y que se asocia con sus semejantes en sitios salvajes y desolados;

  4. es miembro de una sociedad o secta que celebra periódicamente reuniones, llamadas sabbats o aquelarres, donde se parodia sistemáticamente a la religión cristiana y se adora al Diablo, quien a su vez mantenía relaciones sexuales con sus adeptos humanos.

Las brujas vivían bien en pequeñas aldeas o sitios bastante abandonados, bien en pueblos o ciudades, donde se dedicaban a servir a los lugareños con sus hechizos, que habitualmente compraban sus poderes para hacer daño a otras personas.

-El Diablo de las brujas:

Las brujas adoraban al Diablo, al cual consideraban como un dios, su "Dios." Por tanto, renegaban del Dios y de la religión cristianas. En los sabaths o aquelarres, se arrodillaban ante el Diablo y le decían: "Os reconocemos como nuestro señor, nuestro Dios y nuestro Creador." Ésta era la manera de que les concediese su poder.

A efectos de juego de Ars Magica, los demonios que se aparecen y que pactan con las brujas no son el propio Satanás, sino demonios más o menos poderosos, cada uno con su propio nombre. En el Infierno existe jerarquía, y un demonio es más importante cuantos más adoradores tenga.

Este Diablo se les podía aparecer de varias formas: como un hombre alto, negro y tosco, como un hombre joven vestido de verde, o con harapos, etc; o bien con forma de animal, sobre todo de toro, gato, perro, macho cabrío, caballo o carnero. En cualquier caso, solían distinguirle los pies, que eran hendidos.

Este Diablo les aparecía por primera vez a la futura bruja en un momento de desesperación, de desamparo o de profunda soledad o desconsuelo de ésta. Un caso típico era el de una viuda ya madura, rechazada por sus vecinos y sin compañía, a la que se acerca un hombre que alternativamente la consuela, la promete dinero, la asusta, la impone un compromiso de obediencia y finalmente se une sexualmente a ella, unión que es siempre dolorosa.

La nueva bruja debe, formal e irrevocablemente, renunciar a Dios, a Cristo, a la religión cristiana y ponerse en cambio al servicio de Satanás, quien deja su marca en ella: a menudo con las uñas o garras de su mano izquierda y en el lado izquierdo del cuerpo.

*Las ceremonias de admisión de brujas:

Dado que las brujas se agrupaban en sociedades secretas, cada nueva bruja o brujo debía pasar un ritual en una ceremonia de admisión. Este ritual sólo tenía dos partes: que el o la candidata viniesen y aceptasen al Diablo de propia voluntad, no obligados por nadie, y que se entregasen en cuerpo y alma al Diablo y le sirviesen y obedeciesen en todo lo que les pidiera. Asimismo debían renegar de Dios, de Jesucristo y de sus santos.

Una vez admitidas, el Diablo les hacía una marca rasgándoles en una parte del cuerpo con las garras o con los dientes. Allí se formaba una marca azulada, con la forma de pata de liebre o de rata. Esa parte de la piel se les quedaba totalmente insensibilizada. Esta marca representaba el pacto con el Diablo.

Otro tipo de marca que les hacía el diablo era un falso pezón que servía para amamantar al demonio familiar. Este pezón podía aparecer en cualquier parte del torso, y tanto en brujos como brujas.

Por último, firmaban con el Diablo un pacto o contrato con sangre, en el cual especificaba lo que la bruja daba y lo que el Diablo se comprometía a dar a cambio. Generalmente la bruja entregaba el alma o sus servicios durante toda la vida ( y además su alma, que es lo más preciado para los demonios).

*El sabbat o aquelarre:

Era un encuentro sacrílego y orgiástico. Cuando la reunión nocturna de brujas era a nivel local, se llamaba esbat. Era un sabbat cuando se reunían brujos y brujas de lugares lejanos.

Los esbat eran reuniones ordinarias que se realizaban por lo general los viernes, en los que participaban solamente las brujas de una determinada localidad.

Los sabbats eran reuniones ecuménicas celebradas con gran ceremonia tres o cuatro veces al año, en los que participaban brujas de todas las regiones.

Eran siempre encuentros nocturnos, que terminaba bien a medianoche, bien, cuando mucho, al amanecer.

El lugar de ceremonia podía ser un cementerio parroquial, un cruce de caminos, al pie de una horca, etc, aunque los sabbats más importantes se llevaban a cabo por lo general en la cima de algunas montañas famosas situadas en una región apartada.

Cuando el lugar del sabbat estaba lejos, se transportaban a él volando, bien untándose un ungüento maloliente en la frente y muñecas, bien llevadas a volandas por animales tales como carneros negros voladores, cabras, cerdos, caballos negros, que no eran sino demonios menores, o palos, palas, azadones o escobas.

El sabbat era presidido por el Diablo, que en esta ocasión no tomaba la forma de un hombre corriente sino de un ser monstruoso, mitad humano y mitad cabra: un espeluznante hombre negro de enormes cuernos, con barba y patas de cabra, y a veces con garras de pájaro en lugar de manos y pies. Se sentaba en un elevado trono de ébano, mientras sus cuernos despedían resplandor y las llaman chisporroteaban en sus enormes ojos. La expresión de su cara era tenebrosa; su voz, ronca y aterradora.

La reunión estaba iluminada principalmente por una candela negra que tenía en Diablo en su cabeza, y por otras antorchas encendidas con esta vela.

El sabbat tenía una finalidad religiosa, la de adorar al Diablo, y en ella las brujas llevaban niños recién nacidos y los devoraban arrancándoles las entrañas tras entregar su sangre al Diablo, que se sentaba en un trono. También le daban perros, gatos o pollos para que los sacrificara. Además se hacían danzas alrededor de una fogata, durante las cuales a veces se transformaban en animales (gatos, liebres, cuervos...) y se retozaba hasta altas horas de la madrugada, todo esto completado con signos de pleitesía al Diablo, tales como besarle en todas las partes imaginables o retozar con él. Luego los íncubos y súcubos, demonios de la carne en forma de hombre y de mujer, o incluso el mismo Diablo, copulaban con las brujas y los brujos.

Durante la celebración se presentaban al Diablo las brujas que estaban en falta o "pecado," y le confesaban sus delitos: ir a misa, faltar a sabbats, no haber hecho suficientes maleficia, y eran castigadas siendo azotadas terriblemente.

En el sabbat se parodiaba toda la ceremonia religiosa cristiana, en la que el Diablo pronunciaba un sermón incitándoles al mal. Tras él, se parodiaba la Eucaristía repartiendo a las brujas y brujos una hostia negra y dura, y con un vino que parecía agua de alcantarilla.

Tras eso todos bailaban en círculo con la cara hacia el exterior al son de trompetas, tambores y flautines, alrededor de una fogata o de una bruja encorvada con una vela encendida en el ano. El baile acababa en una orgía, en la cual se permitían todas las cosas abominables incluyendo la sodomía y el incesto. En el momento álgido de la orgía el Diablo copulaba con cada hombre, mujer y niño presente. Finalmente cerraba el sabbat y enviaba a los participantes a sus casas, con instrucciones de realizar todos los maleficia concebibles contra sus vecinos cristianos.

El sabbat, después del Diablo, estaba presidido por el brujo o bruja principal, llamado Jefe del Sabbat, Ayudante del Diablo o Rey/Reina de los brujos. En los sabbats, además de adorar al Diablo, éste fomentaba el comportamiento pecaminoso de cada bruja y brujo, y les hacía renegar de nuevo de Dios.

El esbat, por su parte, era a nivel local y se hacía con una finalidad práctica. En él no estaba presente el Diablo, y las brujas y brujos lo hacían para cumplir algún encargo de un cliente (como hacer maleficium sobre alguien, arruinar una cosecha, etc).

-Los poderes de las brujas:

*Hechicería y Brujería:

Antiguamente había una distinción clara entre hechicería y brujería.

La hechicería era una técnica, el uso de unas oraciones o gestos acompañados de sustancias u objetos que se creía que proporcionaban a quienes--por el diablo--las usaban un poder sobrenatural que permitía hacer "beneficio" o daño al prójimo.

La brujería, sin embargo, no se basaba en una técnica, sino en la propia persona: la bruja está imbuida de un poder sobrenatural otorgado por Satanás. No obstante aunque existía esta distinción, las brujas también usaban la hechicería para sus fines.

De todos modos, dado que tanto los hechiceros o hechiceras como los brujos o brujas usaban estos medios por el diablo hechicería y brujería eran con razón considerados maleficia, esto es, acciones malignas mediante las cuales se hacía daño o "beneficios" por medios ocultos por el poder de Satanás, y por tanto ambos eran castigados quemando a la persona en la hoguera, lapidándola, ahorcándola o ahogándola en un río.

*El maleficium:

El maleficium o maleficio era el poder sobrenatural que el Diablo concedía a la bruja a cambio de servirla y de obrar siempre el mal y contra Dios. Era la recompensa de la bruja, que usaba su poder de maleficio para conseguir sus fines.

Tradicionalmente se creía que el maleficium era usado contra alguien o contra los parientes de alguien como venganza personal. Así, una persona acudiría a una bruja para que hiciera maleficio sobre alguien de quien quisiera vengarse. Este maleficio solía causar la muerte por medio de una grave enfermedad.

Pero también la bruja podía causar otros efectos distintos de la muerte, tales como producir fuertes sensaciones eróticas en alguien respecto a otra persona.

Otro poder, sería provocar impotencia en un hombre con su esposa y hacerle sentir odio hacia ella. Esto estaría combinado con un amor "irresistible" de este hombre hacia otra mujer.

Una simplificación de este poder sería causar impotencia a un hombre, por ejemplo si este hombre ha dejado a su esposa por otra. Entonces su esposa le lanzaría un maleficio a través de una bruja. La técnica para hacerlo era ésta: durante la boda la mujer ofendida hacía tres nudos en un lazo o una cuerda, con la intención de provocar impotencia.

La voluntad de la bruja, como la de su amo, era absolutamente maligna, enteramente dispuesta a la destrucción.

- Maleficios de las brujas:

  1. Causar la muerte o la enfermedad en personas o animales:

  • Técnica:

-Algunas podían matar con una sola mirada o palabra a pollos, gallos jóvenes y crías enteras de cerdos.

-Algunas brujas podían matar a un hombre sólo con maldecirlo.

-Otros medios consistían en clavar alfileres en un muñeco hecho a semejanza del individuo.

-O bien le generaba una enfermedad terrible a la persona que desea.

-También podía generarle un trastorno mental.

-O un accidente repentino y lamentable.

  1. Causar impotencia en los hombres o esterilidad o abortos en las mujeres, maldiciendo así un matrimonio.

  2. Atraer tormentas o temporales que destrocen las cosechas:

  • Técnica:

    -golpear, revolver o salpicar agua. Lo ideal era poder hacerlo en un estanque, pero si no había ninguno cerca bastaba con hacer un pequeño pozo en el suelo y llenarlo con agua, o incluso con orina, y moverlo con el dedo.

  1. A las brujas hacedoras de tormentas, además se les atribuía el poder de volar.

  1. Provocar pestes y otras epidemias.

Las brujas se especializaban en el asesinato de recién nacidos y niños pequeños. Esto era porque necesitaban sus cadáveres por varias razones:

-Eran caníbales y manifestaban un apetito siempre insaciable por la carne más tierna y joven. El mayor placer para una bruja era matar, cocinar y comer a un recién nacido aún no bautizado.

-La carne de los recién nacidos aparentemente estaba llena de poderes sobrenaturales. Como elemento en preparados mágicos podía ser utilizada para matar a otros seres humanos, para soportar la tortura y guardar silencio, y también, mezclada con cierto ungüent y aplicada al cuerpo de la bruja, le permitía volar.

*Poderes adivinatorios de las brujas:

Las brujas ejercían poderes adivinatorios respecto a asuntos como saber si una persona está embrujada, saber cómo curar a una persona, saber si una persona vivirá mucho tiempo más, etc.

Esto se hacía a través de ciertos encantamientos o ritos ceremoniales (unos gestos y unas palabras concretas), pactados con el Diablo, por los cuales éste se le presentaba a la bruja en la forma de un animal. La bruja entonces le consultaba lo que quería saber sobre el futuro, a lo que él le contestaba.

Esta invocación solía consistir en llamar al Diablo por su nombre, un nombre que ese demonio le había dado a la bruja para convocarle, tal como Robin o Elva, y un mandato tal como "Oh, Satanás, concédeme lo que quiero".

*Otros poderes:

  • Podían transformarse en animal (cabra, conejo, perro, caballo, etc).

  • Podían transformar en animal a otras personas (en sapos, conejos, etc). (Nunca en formas asociadas a Dios: cordero, paloma, etc)

-Los familiares de las brujas:

A algunas brujas el demonio les concede ciertos espíritus o trasgos con quienes se relacionan y que les sirven como familiares que responden a nombres extraños. Este familiar doméstico tenía siempre la forma externa de un animal pequeño, alimentado de forma especial con pan, leche y sangre, y se guardaba en una caja o cazo de arcilla sobre un lecho de lana. Tenían la forma de gatos, comadrejas, escuerzos (sapos con cuernos), perros o ratones, aunque algunos eran unos seres antinaturales, con muchas patas, manchas rojas, o versión reducida de animales grandes (caballos, por ejemplo). Algunas brujas tenían más de un familiar.

Se utilizaban para ejercer la magia sobre las personas y sus propiedades. En concreto, el familiar tenía uno de estos poderes:

-matar a personas,

-matar a animales,

-enfermar a personas,

-enfermar a animales.

Cuando la bruja tenía varios familiares, habitualmente cada uno tenía uno distinto.

La bruja ordenaba al familiar ejercer su poder sobre alguien o sobre un animal cuando así lo deseaba, y a cambio el familiar le pedía una recompensa, que solía ser un animal (un pollo o similar) al que devoraba al volver de efectuar su maligna misión.

La bruja podía cambiar el aspecto de su familiar, invocando el nombre del Diablo: podía transformarlo de un gato en un sapo, y así guardarlo en un cazo.

Vídeos Gratis
www.Santos-Catolicos.com
¡DVDs, Artículos y Libros Gratis!
FREE DVDS & VIDEOS
WATCH & DOWNLOAD ALL THE DVDS & VIDEOS FOR FREE!