Platón | Biografía de Platón | Frases de Platón

Platón

Aristocles de Atenas nació en el seno de una familia aristocrática en Atenas en el año 428 o 427 a.C. Tuvo una educación esmerada en todos los ámbitos del conocimiento. A los 20 años, aprox. 407 a.C, conoce a Sócrates, quien con 63 años se convertirá en su único maestro hasta su muerte y cambió radicalmente sus concepciones filosóficas.

Quizo entrar en la vida politica, pero dos sucesos decisivos lo hicieron desistir de ello. En primer lugar, durante el régimen de los 30 tiranos por el intento de mezclar a Sócrates con un exiliado del partido demócrata para condenarlo a muerte. En segundo lugar, bajo un nuevo gobierno porque tiene lugar el proceso y condena de Sócrates.

Tras estos acontecimientos orienta su pensamiento a encontrar un fundamento sólido para poder instaurar un orden justo. Movido a alabar la verdadera filosofía y a proclamar que solo con su luz se puede reconocer donde está la justicia en la vida pública y privada.

En el año 399 a.C, tiene lugar la muerte de Sócrates. Temiendo ser molestado por su condición de amigo y discípulo de Sócrates, se refugia en Megara donde comienza a escribir sus diálogos filosóficos.

Viajó durante diez años por Egipto y diferentes lugares de África e Italia. En Magna Grecia se hizo amigo de Arquitas de Tarento y conoció las ideas de los seguidores de Parménides.

Hacia el 388 a.C, se dirige a Sicilia donde conoce a Dión (cuñado del rey de ese momento). Quiso influir en la política de Dionisio I por lo que fue encarcelado. Hacia el 387a.C, Aníceris de Círene reconoció a Platón en la venta de esclavos y lo compró para devolverle la libertad.

Tras recobrar su libertad Platón compró una finca en las afueras de Atenas, donde fundó un centro especializado en la actividad filosófica y cultural, al cual llamó La Academia, primera escuela de filosofía organizada. Ofrecía un amplio plan de estudios que incluía materias como: Astronomía, Biología, Matemáticas, Teoría Política y Filosofía.

Allí permanecerá durante 20 años dedicado al estudio y a la enseñanza; impartiendo conferencias y escribiendo hasta el año 347 a.C, fecha probable de su muerte.

Biografía de Platón

Platón, entre Atenas y Esparta

Platón nació hacia el año 428 ó 427 a. C. en Atenas y murió en el 347 a. C.. a la edad de 80 años. Su pensamiento evolucionó constantemente a lo largo de su dilatada vida. Nuevas búsquedas, nuevos contactos, nuevas dudas dan testimonio de su vitalidad intelectual. Así, la teoría propuesta y defendida en un momento de su vida es cuestionada a consecuencia de nuevas vivencias y reflexiones. Platón, que nació y fue educado en la culta Atenas, se inspiró en algunas de las medidas del austero y disciplinado modelo espartano.

Atenas versus Esparta

Platón formaba parte de una familia aristocrática con notable interés por la política de Atenas. Su padre, Aristón, era descendiente de reyes y su madre pertenecía a la familia de Solón (antiguo gobernante). El nombre originario de Platón era Aristocles; el nombre `Platón' es un sobrenombre que significa `el de anchas espaldas'.

Las guerras del Peloponeso (431 - 401 a. C.) marcaron la vida de los ciudadanos atenienses. Estas guerras fueron mucho huís que una lucha entre Atenas y Esparta: representaban, en cierta manera, un conflicto entre dos maneras diferentes de entender la vida y la sociedad. Constituían, en el fondo, un conflicto entre democracia y aristocracia. Y los aristócratas de Atenas - como toda la familia de Platón - no escondían sus simpatías por el orden, la educación y la eficacia espartanos.

Discípulo de Sócrates

A los veinte años, y con el fin de prepararse para el objetivo de su vida, la actividad política, comenzó sus contactos con Sócrates. Muy pronto se convirtió en uno de sus seguidores más entusiastas.

Derrotada Atenas en el año 404 a. C., justo cuando Platón tenía 24 años, los vencedores espartanos impusieron un régimen no democrático: el gobierno de los Treinta Tiranos. Este gobierno, en el cual participaban dos parientes de Platón, fue incapaz de establecer el orden y actuar justamente. El mismo Platón quedó bastante desencantado.

El descontento general y diversos conflictos populares condujeron, al cabo de un año, al restablecimiento de la democracia. Y fue en esta restablecido democracia donde el maestro fue juzgado y condenado a muerte (399 a. C. ). Parece que este segundo desastre político alteró las profundas inquietudes de Platón. Si, como ya hemos visto, en su juventud Platón mostraba un firme interés por los asuntos públicos y la política, la inestabilidad y las injusticias que vivia de cerca le hicieron desistir y preocuparse por cuestiones más teóricas.

La herencia de Sócrates no se limita a la influencia que tendrá su muerte en el cambio de orientación. Uno de los aspectos donde es más evidente esta influencia es la concepción de la filosofía como una actividad dinámica en que de la mutua interacción surge la verdad. Recuerda que Sócrates no escribió ninguna obra filosófica, precisamente porque consideraba la escritura letra muerta incapaz de mostrar el camino de la verdad y, por lo tanto, prefería el diálogo auténtico con sus conciudadanos. En cambio, Platón sí escribió, y se conservan muchas de sus obras. Ahora bien, curiosamente, casi todas las obras que nos han llegado son ­- diálogos.

Viajes y nuevos contactos

La muerte de Sócrates supuso para su discípulo más avanzado una pronuncia crisis vital. política y filosófico. Ésta es una de las razones que lo llevaron a emprender algunos viajes. Parece que en Egipto conocíó a Cratilo, discípulo de Heráclito, y también a Hermógenes, discípulo de Parménides. En la cercana Megara donde se refugiaron los seguidores de Sócrates después de la muerte del maestro, conectó con diferentes matemáticos. Pero fue su primer viaje a Sicilia cuando tenía 40 años y con el objetivo de relacionarse con matemáticos pitagóricos, lo que comportó la superación de la crisis que arrastraba.

Platón visitó el volcán Etna y la floreciente ciudad de Siracusa, donde conoció a Dion, pariente del tirano de Siracusa.

La fundación de la Academia

De nuevo en Atenas después de su enriquecedor viaje a Sicilia, Plutón fundó, al lado del santuario dedicado al héroe Academo, una escuela que se convertirá en centro de la vida intelectual durante muchos siglos: la Academia. La Academia estaba inspirada en las comunidades pitagóricas, pero, a diferencia de éstas, gozaba de una gran libertad intelectual.

En la Academia se estudiaba gran diversidad de materias. En este sentido. constituía la antítesis de la educación sofista. Recuerda que los sofistas fueron grandes pedagogos e instructores, pero prácticamente limitaban su enseñanza a cuestiones directamente relacionados con el arte de hablar y de convencer, es decir, a las habilidades necesarias para tener éxito en los asuntos públicos.

En la Academia platónica, en cambio, se estudiaban matemáticas, música, astronomía .... materias todas ellas consideradas imprescindibles para formar a hombres válidos para la política. Eso sí, como colofon de los estudios académicos siempre se encontraba la filosofía.

Por lo que respecta a la Academia, esta época de madurez en Atenas supuso un autentico oasis de paz y estabilidad que permitió a Platón desarrollar su filosofía más emblematica. El objetivo era el de fundamentar la posibilidad de alcanzar la verdad absoluta. Y es que consideraba insostenibles el relativismo y el escepticismo de los sofistas.

A las 60 años a instancias de su amigo Dion y ron el objetivo de implantar el ideal político descrito en el diálogo La Republica Platón emprende un segundo viaje a Italia. El viaje fue, políticamente hablando, un fracaso. A consecuencia de diferentes conspiraciones sicilianas, fue recluido, casi encarcelado, durante dos años. Un tiempo y unas vivencias que llevaron a Platón a largas meditaciones sobre su filosofía y su fundamento teórico: la original teoría de los ideas. Y es que cuanto más reflexionaba, más dudas le asaltaban. Su obra de este período está llena de dudas enriquecedoras, incluso el personaje de Sócrates aparece inseguro e incapaz de superar las objeciones del interlocutor.

En el 367 a. C. ingreso en la Academia un alumno que paso largas horas dialogando con el maestro; este alumno, Aristóteles, fue, sin duda, uno de los mayores estímulos intelectuales recibidos por Platón.

A los 66 años viajó por tercera vez a Sicilia, como respuesta a la llamada del gobernante de Siracusa y presionado por el matemático pitagórico Arquitas. De vuelta a Atenas, sin los éxitos esperados, continuó escribiendo y revisando sus teorías hasta el momento de su muerte a los 80 años (año 347 antes de Cristo).

Frases de Platón

Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta.

Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.

Aprendiendo a morir sea prende a vivir mejor.

Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.

Un héroe es nacido de entre un centenar, un hombre sabio de entre mil, pero uno consumado no puede ser encontrado aun entre cien mil hombres.

El exceso generalmente causa una reacción, y produce un cambio en la dirección opuesta, ya sea en las estaciones del año, o en los individuos, o en los gobiernos.

La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.

Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.

Podemos comprender facilmente que un niño tenga miedo a la oscuridad; la verdadera tragedia en la vida es cuando los hombres tienen miedo a la luz.

Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los tontos hablan porque tienen que decir algo.

No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.

El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.

Dos excesos deben evitarse en la educación de la juventud; demasiada severidad, y demasiada dulzura.

El que aprende y aprende, y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara, y no siembra.

El hombre sabio querrá estar siempre con quien sea mejor que él.

Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen.

El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.

El más importante y principal negocio público es la buena educación de la juventud.

La buena fe es el fundamento de toda sociedad, la perfidia es la peste.

El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.

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